Policiales

Vio un arrebato, bajó de su camión, corrió al ladrón y le pegó dos tiros

Elba, una jubilada de 74 años, salió ayer de su casa para ir a cuidar a su hermano enfermo. Esperó el colectivo 139 en la esquina de Dorrego e Hilarión de la Quintana, en barrio Las Delicias. Cuando tenía el ómnibus a la vista un hombre en bicicleta le arrebató la cartera.

Jueves 07 de Mayo de 2009

Elba, una jubilada de 74 años, salió ayer de su casa para ir a cuidar a su hermano enfermo. Esperó el colectivo 139 en la esquina de Dorrego e Hilarión de la Quintana, en barrio Las Delicias. Cuando tenía el ómnibus a la vista un hombre en bicicleta le arrebató la cartera. Elba cayó de bruces en la zanja y un camionero, testigo del hecho, bajó de su vehículo y salió a correr al ladrón. La persecución se prolongó por unos 100 metros y finalizó cuando el transportista disparó varias veces con un revólver contra el delincuente, quien recibió dos impactos. Malherido, el ladrón pedaleó unos 70 metros hasta que cayó. Quedó internado con custodia en el Heca y el justiciero desapareció.

Los vecinos impusieron un silencio stampa sobre el hecho. El arrebatador fue identificado como Ramón Ariel Avallay, de 34 años, conocido en el barrio por su apodo: Rambo. Desde 1999, año en el que se abrió su prontuario, tiene antecedentes por robos y hurtos calificados. Además de una condena en el año 2000, por un hurto calificado. Rambo Avallay vive a pocas cuadras del lugar del robo, por calle Flammarión. Del camionero lo único que contaron los vecinos es que pasaba por el lugar. Allí se cortaban las referencias sobre el tirador. Ni con la prensa ni con los investigadores.

El hartazgo. "Y... la gente ya está cansada". Esta frase en boca de un vecino de Las Delicias sirvió para enmarcar ayer una sensación de hastío por los arrebatos. Poco faltaba para las 9 de la mañana cuando Elba se paró en la esquina de Dorrego e Hilarión de la Quintana para esperar el colectivo de la línea 139. Diez minutos más tarde, el 139 apareció en el horizonte y Elba se aprestó a hacerle seña. Unos metros delante del colectivo iba un hombre en bicicleta. Era Rambo Avallay. Al pasar junto a la mujer le arrebató la cartera y dobló por Hilarión de la Quintana con rumbo a la vía.

"Elba cayó sentada en la zanja. Se golpeó bastante, pero se tomó un Dicloflenax y fue a cuidar a su hermano que no está bien", explicó una familiar de la mujer, quien pidió anonimato, como todos en el barrio. La escena del robo fue presenciada por varias personas, entre ellas dos hombres que conducían un camión de volquetes. "Uno de los camioneros, creo que el chofer, se bajó y corrió al choro que iba en bicicleta", relató un testigo. La persecución se dio a lo largo de Hilarión entre Dorrego e Italia. Cuando la bicicleta tomó ventaja, el camionero sacó un revólver y abrió fuego contra Rambo, quien recibió dos impactos: uno en la rodilla izquierda y otro que le atravesó la espalda sin tocar órganos vitales.

Haciendo honor a su apodo, el maleante pedaleó herido unos 70 metros hasta derrumbarse a metros del cruce de Hilarión con España. "Lo vi venir herido en bicicleta. Le dije: «Pará que estás herido» y se cayó de la bicicleta", contó un vecino. "Me dijo que le dolía mucho, que lo estaba esperando su hija y que robaba por ella", recordó el hombre. "Primero pensé que era un ajuste de cuentas entre ellos. Y le pregunté: «¿Qué te pasó?» Me contestó «quise robarle la cartera a una vieja y uno se metió»", indicó el vecino. "El camión lo vi a la distancia y el camionero tenía ropa de laburo, pero no lo vi bien", comentó.

En Hilarión al 1700 los vecinos recalcaron que, como en un acto reflejo, Rambo se sacó el buzo y lo colocó en el canastito de la bici para despistar. Se quedó con una remera blanca, manchada con su sangre. La prenda tenía dos agujeros.

Como Stallone. Una médica que vive en la cuadra lo asistió hasta que llegó una ambulancia. "Impresiona que con esas heridas haya pedaleado casi 100 metros", relató la mujer. Rambo fue trasladado al Clemente Alvarez donde fue asistido y quedó internado. "Ahí los médicos le detectaron varias viejas heridas. Tenía perdigones en una pierna y una bala en el tórax", recalcó un vocero policial. "Se salvó de la cirugía y está fuera de peligro. Los plomos que recibió puede que sean calibre 38", indicó la fuente.

Todos los datos sobre el camionero que brindaron los vecinos fueron confusos. Sobre el camión, que era de volquetes y quedó estacionado al menos cinco minutos en la esquina del hecho. Se habló desde un camión de reparto de bebidas, pasando por uno de soda y mencionando una de la Empresa Provincial de la Energía. El justiciero logró recuperar la cartera de la mujer y Rambo Avallay quedó detenido en el Heca por intento de robo calificado. La policía dijo anoche que sólo sabían que el camión del tirador era un volcador blanco.

 

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