Policiales

Una mujer que denunció a un narco sufrió nuevo ataque contra su casa

"Ya no sé qué hacer, estoy desesperada y nadie me termina de dar respuestas para solucionar el problema que vengo denunciando hace más de dos años. Aquí hay una mano negra que oculta todo y sólo falta que maten a alguien de mi familia".

Jueves 08 de Febrero de 2018

"Ya no sé qué hacer, estoy desesperada y nadie me termina de dar respuestas para solucionar el problema que vengo denunciando hace más de dos años. Aquí hay una mano negra que oculta todo y sólo falta que maten a alguien de mi familia". Así habló ante La Capital Liliana Abbaca, una vecina del barrio Cametsa, ubicado en el suroeste de la ciudad. Fue en la puerta del Centro Territorial de Denuncias de la Fiscalía Regional, hasta donde se acercó para denunciar un nuevo ataque a balazos contra el frente de su vivienda. El hecho ella lo atribuye a un hombre y sus soldaditos, quienes manejan el negocio de la droga en ese sector rosarino.

Abbaca vive en Calle 1711 y Colombres, donde el barrio Cametsa limita con barrio Godoy, una zona a la que fueron trasladados hace algunos años vecinos del barrio Las Flores que residían donde se levantó el casino. Entre esa gente, dijo Liliana, "hubo muchas personas ligadas a los narcos del sur de la ciudad que ahora se apoderaron de las calles de nuestro barrio". En ese sentido, la mujer dice que en 2014 denunció a un tal Claudio I. y a sus soldaditos por llevar adelante ese negocio y que desde entonces sólo sufre ataques y amedrentamientos además de amenazas por parte de la madre y la esposa de ese hombre.

"Después de la primera denuncia la Justicia Federal dispuso una custodia policial frente a mi casa pero intentaron quemarlo y no volvieron más. Entonces pusieron una patrulla de Gendarmería que en 2015 fue sacado por orden del juez Marcelo Bailaque. Volví a hacer la denuncia y pedí protección para toda mi familia porque en esa casa vivo con mi marido, mi hija que se hizo un departamentito arriba y mis dos hijos con mis nietos. Entonces volvió un móvil de Gendarmería a la puerta e incluso desde Gobernación me dijeron que me iban a reubicar, a ayudarme a mudar para terminar con ésto".

Una notificación extraña

El martes a la tarde Liliana volvió a denunciar la falta de protección y ello coincidió con la recepción de una notificación en la que se disponía el levantamiento de la custodia desde el 29/1 porque "en la investigación que hicieron no surgieron elementos para avanzar en la causa que yo he denunciado". Pero cuando lo planteó en el propio juzgado federal le dijeron que no existía tal orden y que la custodia debía seguir hasta darle una solución definitiva al caso.

Lo cierto es que ayer, cuando un hijo de Abbaca estaba reparando su auto en la puerta de su casa y el resto de la familia estaba adentro, pasó una moto y desde la misma sus ocupante dispararon "unas cinco o seis veces y uno de los proyectile pasó por sobre mi hijo y se incrustó en el tapial de mi casa".

Tras ello Liliana llamó al 911 y llegó un móvil policial que revisó el lugar pero, según ella, "no levantaron pruebas ni me tomaron la denuncia, por lo que tuve que venir a Fiscalía a ratificar una vez más lo que denuncié tantas veces y antes de que tenga que pagar todo ésto con la vida de un integrante de mi familia".

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