Policiales

Revocan en parte el fallo que condenó por un crimen a una mujer y sus hijos

Habían sido penados con 14 años de cárcel por la muerte de Leandro Canteros. El nuevo fallo sostiene la condena en uno de los jóvenes y absuelve a la mujer

Miércoles 15 de Noviembre de 2017

La Cámara Penal de Rosario revocó parcialmente un fallo de primera instancia por el cual se había condenado a dos hermanos y a la madre de estos a 14 años de prisión como coautores del homicidio de un joven de 22 años, hecho ocurrido en diciembre de 2013 en Villa Gobernador Gálvez en medio de una encarnizada disputa vecinal. Luego de establecer que hubo elocuentes contradicciones en el relato de al menos cinco testigos, un Tribunal de 2ª Instancia absolvió a la mujer (una agente policial acusada de entregar el arma homicida a uno de sus hijos) por el beneficio de la duda, en tanto que formalizó en el veredicto un acuerdo entre la Fiscalía y la Defensa de los otros dos imputados: uno de ellos recibió una pena de 12 años de prisión como autor material del homicidio, y el otro 5 años por provocar lesiones graves a la madre de la víctima.

Trifulca vecinal

El sábado 7 de diciembre de 2013 antes de la medianoche se desencadenó una trifulca de proporciones en la zona de Córdoba 145, altura en la que la calle muere en la avenida La Ribera, pegada a la barranca del río Paraná, en la vecina localidad de Villa Gobernador Gálvez.

La policía llegó tras la denuncia de vecinos que alertaron de graves incidentes, reyerta entre varias personas y múltiples disparos de armas de fuego. Cuando aclararon el panorama hallaron muerto a Leandro "Deli" Canteros, un joven de 22 años vecino de la zona que recibió dos disparos calibre 38 por la espalda.

Ya con la investigación policial y judicial del caso en marcha, se estableció la mecánica del hecho, que no estuvo exento de algunos conflictos y roces previos entre familias de las víctimas y victimarios, residentes a pocos metros unos de los otros.

Todo se desencadenó cuando los hermanos Iván Andrés Caminos y Cristian Sebastián Caminos, que vivían en el lugar con su madre, Isabel Barrios, y otros dos hermanos, observaron por la calle a un tal "Truli", un personaje que les había robado en el almacén familiar que tenían en su casa.

Canteros observó que los Caminos golpeaban a "Truli" y decidió salir en su defensa por lo que se entremezcló en la trifulca. Cuando sus padres lo advirtieron salieron en su defensa. La madre de "Deli" resultó lesionada en la cabeza y, en medio de la confusión alguien esgrimió un arma y le disparó por la espalda a su hijo, que murió en el acto.

"Las versiones contradictorias de testigos y la madre de la víctima favorecieron a la madre de los acusados"

Según algunos testigos, Barrios observaba esa situación desde adentro de su casa y luego de los disparos atinó a abrir el portón de la vivienda para que entraran sus hijos en medio de amenazas de los amigos y familiares de la víctima que intentaban hacer justicia por mano propia. Para otros, la mujer le entregó el arma a su hijo para que ejecutara a Caminos.

Lo cierto es que Barrios y sus hijos quedaron detenidos y acusados de participar en el homicidio. Luego de la instrucción del caso y del juicio donde se cotejaron múltiples testimonios, el juez de Sentencia Nº 4 Julio Kesuani resolvió condenar a Iván Andrés Caminos, Cristian Sebastián Caminos y a su madre, a 14 años de prisión como coautores del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con lesiones graves.

Rol de las defensas

Pero la defensora Marta Macat solicitó la nulidad del fallo al entender que carecía de fundamentación por no existir un plan homicida y no explicarse cómo el juez llegó a esa conclusión. La abogada se inclinó por encuadrar el hecho como homicidio en riña y recalcó que ningún testigo mencionó a Iván Caminos.

A su turno la abogada Sara Marcos, que defendió a Barrios, de 44 años, planteó las incongruencias en el relato de varios de los testigos, que dijeron ver a su clienta entregar el arma homicida a uno de sus hijos, que algunos de ellos luego usurparon la casa de la imputada, y que en el fallo se condenó a todos por igual sin mensurar pruebas.

La profesional puso énfasis en que "no se pudo elaborar un marco teórico del caso porque no se secuestraron elementos balísticos", aunque durante la pesquisa se halló un revolver calibre 38 y una vaina servida y, como su predecesora, también sostuvo que el desenlace fatal del incidente fue producto de un homicidio en riña.

Finalmente recalcó la incongruencia en el relato de la madre, el padre y allegados de la víctima, argumento que fueron "testigos guionados" y que todo estaba impregnado por un recelo previo con Barrios, a quienes la obligaron a irse del barrio.

La Fiscalía, en tanto, solicitó la confirmación de la condena al valorar, principalmente, las pruebas testimoniales que señalaban a la madre de los acusados como quien le pasó el arma, ya que todos eran vecinos que residían a 30 o 40 metros de donde ocurrió el incidente y declararon espontáneamente.

"Al conocer que era absuelta de culpa y cargo Isabel Barrios empezó a temblar y llorar ante los camaristas"

El caso pasó a revisión de un Tribunal de 2ª instancia integrado por los jueces Gabriela Sansó, Carina Lurati y Gustavo Salvador. Luego de escuchar en audiencia pública a las partes y admitir un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa de los hermanos (admitieron su rol en los hechos y la reducción de la pena), resolvieron revocar parcialmente la sentencia.

Centraron el análisis en los planteos defensistas que cuestionaron la valoración que hizo el juez de primer grado sobre la narración de los testigo, la falta de imparcialidad para valorarlos y la fundamentación del fallo en general.

En la resolución unánime de los camaristas, refrescan que "no cabe dudas que quien disparó y produjo la muerte de Leandro fue Cristian Caminos, pero sin la participación de su hermano Iván, que en medio de la reyerta asestó una herida a la madre de la víctima. Claramente esa conductas fueron separadas", aclaran sobre los roles y atribuciones para desestimar la figura de coautoría que pesaba sobre ambos.

A cada uno su parte

Acreditada la autoría de cada uno en el hecho, el Tribunal confirmó parcialmente la sentencia apelada confirmando la condena de 5 años de prisión para Iván Caminos como autor de lesiones graves, y de 12 años de prisión para Cristian Sebastián Caminos como autor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Lo saliente del caso es que los magistrados le dieron razón a los planteos de la defensa de Barrios. Refrescaron en ese sentido que la madre de Canteros declaró en tres oportunidades, variando su mirada sobre la acusada: una primea vez dijo que estaba dentro de la casa, luego indicó que estaba afuera, y en una tercera que vio que entregaba el arma a su hijo.

También detectaron contradicciones en la declaración de "Truli", a quien los padres de Canteros vieron retirarse del lugar antes del homicidio, pero él manifestó que vio como Barrios aportaba el arma. Además, al menos dos testigos indicaron que el agresor abrazó a la víctima y le disparó de cerca, algo que se descartó en la autopsia ya que no se detectó "ahumamiento" (tatuaje del disparo en la piel), lo que denota un disparo casi a quemarropa.

Esas versiones encontradas, discordantes, y que hablan de distintas mecánicas del hecho aportadas por al menos seis personas, inclinaron a los jueces a revertir la situación de Barrios. Ayer en Tribunales se procedió a la lectura de la nueva sentencia.

La acusada se sentó junto a sus dos hijos condenados. Cuando escuchó de boca de la jueza Luratti que la absolvían de culpa y cargo por el beneficio de la duda, la mujer comenzó a temblar y debieron alcanzarle un vaso con agua. La madre la víctima, en tanto, presenció el trámite y al escuchar el veredicto debió ser desalojada del lugar por policías luego de insultar y amenazar a los dos condenados, y a su madre.


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