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"Quiero ir a juicio oral", dijo el acusado de un crimen en la villa Flammarión

Jonatan Gauto, condenado por dos homicidios, iba a cerrar un juicio abreviado a 26 años de cárcel por matar a un vecino. Pero se negó y puede recibir una pena mayor

Jueves 15 de Abril de 2021

A Alberto Santiago Fernández lo mataron de dos tiros que no eran para él. Estaba en la puerta de su casa de Flammarión al 5100 cuando lo alcanzaron balazos dirigidos a un vecino desde un auto. Jonatan Adrián Gauto, quien cumple condena por matar a un testigo del crimen de Claudio “Pájaro” Cantero, iba a aceptar una pena por ese homicidio pero se arrepintió: prefiere que el caso se discuta en juicio. “Quiero ir a juicio oral”, dijo, textual, al retractarse de recibir 26 años de prisión en un juicio abreviado. Rechazó una pena muy alta, pero se enfrenta a los 32 años de prisión que pedirá el fiscal en el debate público.

El miércoles a la tarde los jueces Valeria Pedrana, Florentino Malaponte y Pablo Pinto presidieron la audiencia en la que el fiscal Patricio Saldutti presentó una propuesta para que Gauto fuera condenado a 26 años de cárcel en un juicio abreviado. El acuerdo lo declaraba autor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego, los homicidios en tentativa de dos vecinos a quienes iban dirigidos los balazosy la portación ilegal de un arma de guerra. El acuerdo había sido convalidado por el propio Gauto y su defensa.

Pero una vez ante los jueces, el acusado dio marcha atrás. “Quiero ir a juicio oral”, explicó de manera escueta. Sin la voluntad del acusado, este tipo de acuerdos no puede prosperar. Con lo cual, el abreviado quedó sin efecto. En el año 2016 el fiscal Adrián Spelta había pedido 32 años de prisión para el acusado. Gauto ahora afrontará un juicio por los mismos delitos bajo ese pedido de pena. Que haya considerado aceptar condena no tendrá impacto alguno en el juicio. Si los abreviados fracasan, los jueces no pueden tomarlos como un indicio de culpabilidad respecto de acusados que se presumen inocentes.

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La víctima en este caso fue un hombre de 38 años que no contaba con antecedentes penales y era ajeno a las disputas que le costaron la vida. Fernández murió la madrugada del domingo 13 de abril de 2014 en el Hospital de Emergencias, adonde llegó derivado desde el Roque Sáenz Peña. Minutos antes había recibido dos balazos dirigidos a los hermanos José y María F.

Esa noche, Fernández salió de su casa de Flammarión al 5100 para ir hasta un quiosco ubicado a sólo media cuadra, en la esquina de Lamadrid. Los hermanos F. llegaron detrás de él y esperaron a que el hombre terminara de pagar. En el legajo fiscal, María F. contó que había salido con su hermano a comprar una gaseosa cuando se acercó un auto Volkswagen gris con las ventanillas polarizadas, con Gauto como acompañante. “Desde el auto le gritaba a mi hermano: «Hijo de puta, te voy a matar»”, reveló la mujer.

Entonces comenzaron los disparos. Según la acusación, Gauto “efectuó disparos con una pistola calibre 9 milímetros” con la intención de matar a los hermanos F. pero “no logró su propósito por razones ajenas a su voluntad”. Luego “efectuó al menos cinco disparos contra Fernández y se retiró en un Bora o Polo gris junto a un masculino”. Dos balazos le impactaron al vecino en el pecho y en un brazo. Antes de morir en el hospital llegó a decir que el ataque era para los hermanos F. En el lugar se secuestraron rastros de dos armas distintas: nueve vainas calibre 9 milímetros y dos vainas calibre 38 largo.

Gauto cayó días después. La noche del 17 de abril fue detenido por agentes de la Brigada Motorizada que lo avistaron junto con un adolescente en una moto Yamaha YBR 125 en el cruce de Oroño y Uriburu y lo persiguieron hasta Flammarión y Lamadrid. "Déjennos ir. Llévense la moto que es legal. Si quiere vamos a mi casa y le doy 150 mil pesos que tengo guardados para ustedes porque tenemos una bronca. Arreglamos todo acá y no pasa nada", les dijo el muchacho a los policías, que constataron que tenía pedido de captura por el crimen de Fernández.

Pero días después se supo que además Gauto era buscado por el homicidio de Luis Lisandro “Tano” Mena, baleado mientras circulaba en una moto y cuya fatal caída ocasionó la muerte accidental de otro joven que esperaba el colectivo. Ocurrió la madrugada previa a la Navidad de 2013 frente al casino City Center, donde unas veinte personas se repartían entre la parada de colectivos y un carrito de choripanes. Entre ellos Federico Andrés Manattini, de 28 años, esperaba el 137 sentado en el cordón de la vereda cuando dos jóvenes en moto que se acercaban al semáforo de Batlle y Ordóñez y Oroño fueron atacados a tiros desde otra moto.

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El conductor del primer rodado era Mena, de 21 años, quien recibió cinco balazos. Los tiros le hicieron perder el control de la Honda Titán 150 que conducía y por esa razón el vehículo impactó a toda velocidad contra Manattini, que no alcanzó a reaccionar. Ambos murieron. El crimen se investigó en el viejo sistema penal y en 2016 Gauto fue condenado por el juez de Sentencia Julio Kesuani a 18 años de prisión como autor de un homicidio culposo y otro doloso, además de las lesiones graves que sufrió un chico de 17 años que acompañaba a Mena.

Mena había salido de prisión dos días antes. Era uno de los jóvenes que acompañaba al ex jefe de la banda de Los Monos Claudio “Pájaro” Cantero cuando lo asesinaron a tiros el domingo 26 de mayo de 2013 frente a un boliche de Villa Gobernador Gálvez. En ese ataque Mena recibió impactos en el brazo derecho y en las piernas.

Si bien el crimen de Mena había sido vinculado con la sangrienta saga que sucedió al crimen del Pájaro, la investigación atribuyó el ataque a una vieja bronca barrial: sus familiares, un cuidacoches que presenció el hecho y el joven que lo acompañaba en la moto sindicaron por el ataque a Jony Gauto. Lo definieron como un integrante de la banda de "Los Pochochos" asentada en la villa que se erige en forma paralela a calle Flammarión, con quien Mena se había trenzado a piñas más de una vez.∏

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