Policiales

Prisión preventiva por estafar a usuarios de cajeros automáticos

Tiene 22 años y se apoderó de dinero de cuatro personas mediante 13 extracciones.

Sábado 18 de Noviembre de 2017

Leandro Lopes Carvalho, un ciudadano brasileño de 22 años, fue imputado ayer por el fiscal Matías Ocariz, de la Unidad de Cibercrimen, por saqueos reiterados de cuentas de ahorro mediante el uso de tarjetas clonadas en cajeros automáticos de la ciudad. Carvalho fue acusado de integrar una asociación ilícita integrada por al menos cinco personas que clonaban tarjetas de débito. Con ese método estafó a por lo menos cuatro víctimas en alrededor de 90 mil pesos en tres semanas. El joven brasileño fue imputado por 19 hechos. En 13 operaciones la estafa tuvo a esas cuatro víctimas, por lo que fue imputado como coautor por defraudación calificada por el uso de tarjeta de débito falsificada en concurso ideal con falsificación de moneda. En cinco casos se lo vio colocando o sacando el dispositivo para realizar la estafa, por lo que se lo acusó de defraudación calificada por el uso de tarjeta de débito falsificada en concurso ideal con conservación de instrumentos destinados a cometer falsificaciones y con falsificación de moneda.

La jueza Hebe Marcogliese le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley, es decir al menos 60 días, y lo puso a disposición del Servicio Penitenciario provincial. Lopes Carvalho había sido trasladado desde la cárcel de Marcos Paz el pasado miércoles, después de haber sido detenido el 19 de octubre a la noche tras colocar en un cajero automático de avenida Córdoba al 2500, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), un "skimmer", dispositivo utilizado para duplicar bandas magnéticas de tarjetas de débito. El ciudadano brasileño fue observado por personal de seguridad del banco mientras colocaba el artefacto y llamaron al 911. Cuando unos minutos más tarde fue a retirar el dispositivo donde quedaban grabados los datos de las tarjetas a clonar, fue apuntado por los empleados y tras una persecución a pie que se prolongó por siete cuadras la policía logró detenerlo.

Por ese hecho Lopes Carvalho fue imputado de tentativa de estafa y su abogado defensor solicitó la excarcelación. Pero le fue negada en primera instancia, por lo que su abogado apeló. El jueves la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional dispuso que podía quedar en libertad tras pagar 20 mil pesos de fianza. Pero para ese momento Lopes Carvalho estaba en Rosario a la espera de ser imputado por el fiscal Ocariz.

Dos viajes a la ciudad

A media mañana, acompañado por una traductora y el defensor oficial Juan Ignacio Bazet, el joven oriundo de Brasilia se sentó en el banquillo de los acusados. Dijo haber cursado el secundario completo y ser mecánico de autos. Según un informe de la oficina de Migraciones de Rosario, el brasileño llegó a la ciudad el 14 de julio y se marchó el 4 de septiembre. Y posteriormente volvió a ingresar el 3 de octubre, una semana antes de ser detenido en Buenos Aires.

Durante una hora escuchó la imputación realizada por el fiscal Ocariz vía la traductora que al oído lo iba poniendo al tanto de lo que sucedía. Ocariz dividió la acusación en los 13 hechos consumados, las cinco tentativas y la asociación ilícita. Así, acusó al brasileño de integrar una asociación ilícita conformada por entre cinco y siete personas que ingresaban a los cajeros y colocaban un "skimmer" en la boquilla donde se insertan las tarjetas de débito y una microcámara que, camuflada, graba los números de la clave secreta de la víctima. El fiscal indicó que el resto de la pandilla está individualizada y prófuga. Y que, según pudo observarse en las imágenes de las cámaras de videovigilancia de los cajeros, todos los integrantes rotaban en sus funciones.

Los perjudicados esta vez fueron cuatro clientes bancarios que retiraron dinero en dos cajeros del macrocentro. Una mujer y un hombre que retiraron efectivo de un cajero automático ubicado en Oroño al 200 entre las 8.48 y las 9.07 del 1º de agosto pasado; y una mujer y un hombre que extrajeron efectivo entre las 13.51 y las 14.51 del 14 de agosto de un cajero de Italia al 900. Según el fiscal, en todos los hechos la cara de Lopes Carvalho quedó grabada en las filmaciones de videovigilancia colocando o retirando el "skimmer" y la microcámara que colocaba para registrar los números del PIN. Además se lo ve interactuando con otros integrante de la gavilla individualizado pero no identificados.

13 operaciones: $ 90 mil

Según la acusación, con la información robada a esos clientes la gavilla generó tarjetas falsas con las que los estafó en alrededor de 90 mil pesos realizando distintas transferencias hasta secarles los fondos. A los dos primeros los estafaron con tarjetas clonadas en un cajero automático de avenida Santa Fe al 1200 de Capital Federal el 7 de agosto. A la mujer le retiraron alrededor de 57 mil pesos en cuatro trasferencias de entre 50.600 y 1.500 pesos. A su socio en la desgracia le retiraron 7.500 pesos en tres movimientos. Al segundo grupo lo timaron el 22 de agosto en un cajero automático de Pellegrini al 1700 de la vecina ciudad de Funes. A la mujer le sustrajeron alrededor de 10.500 pesos en dos movimientos y al hombre unos 13 mil pesos en tres transferencias. Así se completaron los 13 casos consumados.

Luego el fiscal indicó los cinco hechos en grado de tentativa: tres cometidos el 20 de julio en un cajero de San Lorenzo al 1300 y dos el 31 de julio en un cajero de Oroño al 200.

Los puntos de la defensa

A su turno, el defensor Bazet puso todo su empeño en mejorar la situación procesal de Lopes Carvalho atacando desde el inicio la figura de la asociación ilícita, quizás el delito más complejo de probar. Luego posó la mirada en la acusación por el delito de falsificación de moneda, que en principio es de alcance federal pero que según jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación puede ser atendida por la órbita provincial. También recordó que otros casos "con mucho menos evidencia", sin puntualizar en uno concreto, terminaron en procesos abreviados por penas de cumplimiento condicional. Además, destacó el hecho de que la Cámara de Apelaciones hubiera resuelto que el brasileño podía acceder a la libertad bajo fianza en la causa abierta en la ciudad de Buenos Aires.

Tras las réplicas, la jueza de garantías Hebe Marcogliese resolvió dictarle la prisión preventiva por el plazo de ley a Lopes Carvalho, tal lo solicitado por la fiscalía, al considerar que estaba probabilizado la participación del mencionado en la pluralidad de hechos descriptos por Ocariz.

También le dió curso, aunque pidió que la Fiscalía le pusiera mayor atención, a la figura de la asociación ilícita. Con respecto a la acusación del delito de falsificación de moneda, la jueza destacó que "el débito no es una moneda de curso legal pero si un medio de pago legal" y aceptó la jurisdicción provincial respecto a ese punto. Marcogliese también dispuso que Lopes Carvalho quedara a disposición del SP santafesino y no fuera trasladado a la cárcel de Marcos Paz.

Cómo funciona el sistema de clonación de las tarjetas

La clonación de tarjetas de crédito o débito es una práctica conocida como “skimming”. El método es tan rápido que cualquier persona puede convertirse en víctima sin haber sentido ningún tipo de anomalía en los procesos de pago o extracción de dinero habituales. El clonado se realiza con un pequeño dispositivo de bolsillo llamado “skimmer”, que en los cajeros automáticos se coloca en la boquilla en la que se inserta la tarjeta. El “skimmer” lee la banda magnética y los almacena para transferirlos posteriormente a una computadora. Con esa información se genera una nueva tarjeta con la banda magnética clonada. Además del “skimmer” los ciber ladrones utilizan una microcámara que colocan en uno de los laterales del aparato del cajero, con los que captan los números de la clave secreta de la víctima.

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