La internación de Roberto Pimpi Camino en un sanatorio de la zona sur representa
un nuevo dolor de cabeza para las autoridades de seguridad. Desde la cúpula de la Unidad Regional
II solicitaron a la jueza a cargo de la última causa contra el barrabrava que determine si su
estado clínico hace indispensable la permanencia allí.
Esto por varios motivos: la sospecha de que es un ardid para esquivar la
prisión, la exigencia de asignar custodia continua para evitar una fuga y el malestar porque la
afluencia de visitas al paciente demanda una vigilancia en extremo atenta.
El video. Un video que circuló en Internet habría reforzado la disposición de la
jueza Raquel Cosgaya a aceptar el requerimiento. La magistrada ordenó un diagnóstico a médicos
forenses que deberá estar listo en 48 horas. El ex líder de la barra de Newell's está internado
desde principios de julio afectado, según dijeron sus abogados, de una neumonía.
Carlos Varela, uno de sus defensores, señaló que la jueza Cosgaya tomó
declaración a dos médicos que atienden a Camino para determinar si debe continuar en el centro
médico.
En el video de la discordia se puede ver al ex líder de la hinchada leprosa
sentado en una cama del sanatorio Saladillo mirando una película en una notebook. Las imágenes
despertaron, en los últimos días, algunas suspicacias en la Jefatura de la policía rosarina acerca
del verdadero estado de salud de Pimpi. En rigor, el malestar de las autoridades de la Unidad
Regional II fue palpable con relación a la cantidad de policías que deben destinar para custodiar
al ex barra brava. En rigor, ocho efectivos se turnan para cumplir esa tarea.
El video habría sido filmado por uno de los uniformados que custodian a Camino y
está publicado en la página de Youtube.Desde la defensa de Pimpi, esbozaron la teoría de que la
difusión de las imágenes es una "operación" de una interna policial. Como sea la jueza ordenó
despejar las dudas.
Imputación. Camino está detenido desde el 8 de abril y procesado junto con sus
hermanos Alberto y Juan Ramón por los desmanes ocurridos en enero pasado en el estadio de Newell's.
Ese día, unas 70 personas irrumpieron con cuchillos, palos y armas de fuego y provocaron destrozos
con la intención de marcar el territorio perdido.
En los primeros días de julio pasado, al ex barrabrava lo trasladaron de la
Alcaidía de la Jefatura al sanatorio Saladillo —pertenece a la obra social del Sindicato de
la Carne— a raíz de que padecía una neumonía. "Tuvieron que internarlo ya que corría peligro
su vida en la cárcel ya que estábamos en medio de la epidemia de gripe A", explicó Adrián Martínez,
uno de sus abogados.
El líder del Sindicato de la Carne, Alberto Fantini, reconoció en marzo pasado
su amistad con Pimpi Camino. En esa ocasión negó haberle dado alojamiento en un departamento en
Buenos Aires mientras el barrabrava estaba prófugo.
El copamiento de la sede del club del parque Independencia ocurrió el 26 de
enero pasado, un mes después del cambio de escenario electoral en Newell—s, cuando Eduardo J. López
perdió las elecciones a manos de la actual conducción. Los tres hermanos fueron señalados entonces
por testigos y una agente policial como los líderes de la revuelta. Pimpi, Alberto —o
Tato— y Juan Ramón Camino fueron enviados a juicio cuatro meses después de los desmanes por
tres magistrados de la Sala I de la Cámara Penal. El 9 de junio, los jueces Ernesto Pangia, Ramón
Ríos y Elena Ramón confirmaron los procesamientos de los hermanos por el delito de intimidación
pública agravada. La resolución judicial había sido dictada en primera instancia por la jueza
Cosgaya.
En el dictamen, los camaristas resolvieron que los Camino continúen detenidos
ante el peligro de que intenten escapar —considerando el tiempo que estuvieron
prófugos— y la posibilidad de que reciban una pena de prisión efectiva en caso de ser
condenados. La figura penal que les imputan tiene una pena de 3 a 6 años de prisión.
El día de los incidentes, 19 personas fueron detenidas cerca del estadio y a una
de ellas le secuestraron un arma de fuego, pero sólo dos de ellos fueron procesados por la misma
figura que los Camino. Los jueces de la Cámara Penal plantearon que fue, según el relato de los
choferes, Juan Ramón Camino quien contrató a los vehículos sin explicitar el destino y luego les
dijo a los conductores que siguieran una moto conducida por él con destino al Coloso.
Con estos argumentos desvirtuaron el planteo del abogado Carlos Varela, quien
sostenía que los simpatizantes habían ido al club a reempadronarse. "Nada permite inferir
razonablemente que quienes llegaron con palos, hachas, cuchillos y armas de fuego amenazando que
matarían a todos estuvieran animados de un propósito pacifista", dijeron los magistrados.
Ordenaron un diagnóstico del ex jefe barrabrava ante el requerimiento de la
Unidad Regional II
Su defensa dice que tiene neumonía. Pero la policía, con fuerte exigencia de
custodiarlo allí, duda