Policiales

Murió un hombre que el domingo había sido baleado desde una moto

"No sé lo que pasó. Me llamaron y cuando salí encontré a mi marido tirado en la vía. Lo habían reventado a balazos. No sabemos mucho más".

Jueves 08 de Marzo de 2018

"No sé lo que pasó. Me llamaron y cuando salí encontré a mi marido tirado en la vía. Lo habían reventado a balazos. No sabemos mucho más". Con pocas palabras, rodeada de un par de vecinos que le pedían que fuera escueta y que no hablara con la prensa, una mujer que dijo ser la esposa de Esteban David Barrios, de 37 años, contó su mala fortuna. "Cartera", como se reconocía a Barrios, había sido baleado en las piernas y el tórax el domingo al mediodía sobre las vías del ferrocarril, a 30 metros del cruce de Gutenberg y La Paz, y murió el martes a la mañana en el Hospital de Emergencias, a donde fue llevado por su pareja. El caso quedó en manos de la fiscal Marisol Fabbro y la Policía de Investigaciones (PDI).

"No sabemos nada. Vaya por la vía y pregunte que ahí lo conocen a «Cartera»". Esta frase, palabras más o menos, se reprodujo por una decena al intentar reconstruir lo sucedido el domingo al mediodía y que terminó con la vida de Barrios. Oficialmente pudo saberse que se trabaja sobre la hipótesis de que la víctima fue atacada por dos hombres que circulaban en una moto y que le provocaron varias heridas de bala en las piernas y el tórax que le terminaron costando la vida dos días más tarde. Los vecinos optaron por el silencio, y algunos pocos sugirieron que la llegada de "Cartera" a la zona motivó una serie de movimientos ligados a la venta de estupefacientes.

Un barrio pesado

"Cartera" Barrios, su mujer y sus cinco hijos residían en una humilde casilla aledaña a la vía del ferrocarril, entre La Paz y Riobamba. El domingo a las 12.30, el hombre deambulaba por las inmediaciones de la salida del pasillo que desemboca en calle La Paz, a metros de un viejo cabín, cuando dos hombres en una moto le descargaron munición calibre 9 milímetros sobre el cuerpo. Su mujer salió rápidamente de la vivienda y lo asistió. Luego pidió ayuda a los vecinos y lo cargaron en un auto que lo llevó al Hospital de Emergencias adonde lo operaron, pero no fue mucho lo que los médicos pudieron hacer. Lo mantuvieron con vida hasta el martes a la mañana, cuando padeció un paro cardiorrepiratorio del que no pudo recomponerse.

"Todos sabemos cosas que no podemos decir porque hay que seguir viviendo en el barrio. Y ya la vimos. Uno cuenta lo que no debe y después vienen los pibes del barrio y te balean la casa", comentó una doña. Otra vecina se quejó por lo bajo al no poder tomar "fresco ni siquiera en la vereda, porque hay mas chances de que te peguen un balazo cuando se agarran a los tiros antes de que te roben el bolso", indicó.

La mujer de "Cartera", por su parte, fue escueta. Se quejó de que nadie de la investigación la había contactado y esquivó continuar el diálogo con el cronista de este diario mientras una vecina la contenía diciendo: "No hables con nadie porque vos recién venís de enterrar a tu marido". El caso quedó en manos de la fiscal Fabbro, quien no realizó declaraciones sobre el caso.

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