Buenos Aires.- Elsa Aguilar, imputada como supuesta financista del crimen de su
nuera Rosana Galliano, salió hoy de la subcomisaría de la localidad de Matheu beneficiada con una
“excarcelación extraordinaria” y asegurando que es “muy inocente”, pero
horas después fue llevada nuevamente a la sede policial por un supuesto error de procedimiento en
su liberación.
Aparentemente habría habido un problema en las notificaciones entre la Justicia
y la policía, lo que constituiría una situación anómala que igualmente se resolvería en las
próximas horas, según trascendió.
“Quiero darles las gracias que vinieron y se preocuparon”, dijo por
la tarde a los periodistas, en breves declaraciones en las que mezcló castellano e inglés e incluso
agradeció a la embajada de Estados Unidos, antes de ir a la quinta “Las Dulzuras”, de
Pilar, de su hijo José Arce, detenido como presunto instigador.
Según precisó Roberto Hermo, defensor de Aguilar, la mujer ya se reunió con sus
dos nietos, de 4 y 6 años, y “quiere quedarse con ellos”.
Durante la detención, los dos chicos -cuya guarda es pretendida por la familia
de Galliano- estuvieron al cuidado de “un familiar lejano de Aguilar”, confirmó
Hermo.
Aguilar -quien tiene la ciudadanía estadounidense-, agradeció a la embajada de
ese país en Argentina por la ayuda ofrecida durante sus dos semanas de encierro. La mujer tiene
residencia en Boston, donde también vivió su hijo, quien incluso estuvo detenido en Estados Unidos
por problemas de drogas.
La mujer también le dio “las gracias a los policías” porque
“desde que salí de la casa”, cuando fue detenida, “hasta ahora se han portado
bastante bien”. Consultada si se consideraba inocente respondió: “Muy
inocente”.
“I love them (los amo)”, dijo antes de regresar a la quinta en la
que vivía con su hijo hasta el 21 de abril último, cuando ambos fueron detenidos.
Aguilar recibió una “excarcelación extraordinaria” bajo caución
juratoria de parte de la jueza de Garantías de Zárate-Campana Graciela Cione porque tiene más de 70
años, requisito indispensable para gozar de ese beneficio. Pero sólo horas después de su liberación
fue llevada nuevamente a la sede policial por orden de la jueza, que no habría recibido la
notificación que correspondería una vez cumplido el trámite, según trascendió de fuentes del
caso.
Su abogado había ido esta noche a la subcomisaría para resolver la
situación.
Hermo recordó que la mujer “sigue imputada” en la causa que lleva el
fiscal Marcelo Pernici, quien aún no resolvió la situación procesal de los detenidos. Y dijo:
“Ahora trataremos de demostrar, en el momento oportuno, su inocencia”.
El letrado confirmó que la Justicia impuso condiciones a la mujer para gozar el
beneficio, entre ellas “concurrir a la comisaría primera de Pilar una vez por semana, no
contactarse con resto de imputados de ninguna manera, a excepción de su hijo, y no ausentarse del
domicilio por más de 24 horas”.
“Ella se puede desplazar libremente, puede ir donde quiera, no hay ningún
problema porque no es prisión domiciliaria, donde no puede superar el límite de la casa”,
indicó.
Sobre la guarda de los nietos, el abogado Roberto Babington, patrocinante de la
familia de la víctima, dijo que la Justicia aún no adoptó ninguna medida. “Planteamos ante el
Tribunal de Familia 2 de San Isidro la tutela de los chicos y pedimos una medida urgente para que
los entreguen a los abuelos maternos. El expediente fue al asesor de menores y lo devolverá este
miércoles, para que el juzgado tome una decisión”, señaló Babington.
Antes la jueza había denegado por un “error técnico” un pedido de
prisión domiciliaria presentado por el ex abogado de Aguilar, Ramiro Rúa, que sigue patrocinando a
Arce. En sus indagatorias ante el fiscal, Aguilar y Arce (59) se declararon inocentes.
Galliano, de 29 años, fue asesinada el 16 de enero de 2008 cuando estaba en
su casa de Exaltación de la Cruz y recibió un llamado a su celular. Como no había señal salió al
parque y una persona la mató con cuatro disparos de una pistola calibre 11.25 y huyó.
Los arrestos del viudo y su madre se concretaron por la declaración de un
testigo de identidad reservada que aseguró que Arce habría planeado contratar a sicarios para
cometer el crimen y que Aguilar habría aportado el dinero.
La abogada Mónica Chirivín, que representa a los hermanos Gabriel y Paulo
Leguizamón, sospechosos de ser los autores materiales, desacreditó las pruebas que vinculan a sus
clientes: “Hasta ahora hay dichos y dichos de dichos que no dejan de ser conjeturas o
apreciaciones de la gente del entorno”, enfatizó.
En un allanamiento a la casa de Gabriel Leguizamón se secuestró una vaina
calibre 11.25, como la del arma homicida.
La familia de Rosana sospechó desde el principio de Arce, quien se manifestó
inocente del crimen aunque admitió que su esposa le había sido infiel en varias oportunidades.
(DyN)