"Creo que puede haber sido una venganza, pero se confundieron de persona. A mi
hijo no lo querían matar. Los tiros no eran para él". Quien pronuncia esta afirmación es Claudia
Ocampo, la madre de Emanuel Del Mastro, el policía asesinado en un prostíbulo de Mendoza al 900 el
jueves pasado.
Para la mujer, esta posibilidad surge con fuerza por dos motivos: en el corto
tiempo que llevaba en la comisaría 1ª no había detenido a ninguna persona y por lo tanto no tenía
ninguna cuenta que pagar.
Pero, fundamentalmente, porque la noche en que ocurrió el crimen su hijo no
debía prestar el adicional en la casa de citas: fue convocado de improviso, para reemplazar a otro
uniformado, cuya mujer había dado a luz ese día. Es decir que, según ella, tomó el lugar en el que
debió haber estado otro: acaso el destinatario originario para la agresión.
Del Mastro tenía 26 años y había ingresado a la fuerza en septiembre del 2006.
Primero trabajó en la alcaidía de la Jefatura y hacía tres meses había sido destinado a la
comisaría 1ª. Nació en Carcarañá, pero cuando era niño sus padres se afincaron en Roldán. Allí el
policía se graduó como técnico electricista y, después de realizar algunos trabajos en su
especialidad, realizó el curso de agente.
Claudia contó a LaCapital que el hijo decidió ser policía tanto por deseo de
pertenecer a la fuerza como para asegurar una salida laboral.
Del Mastro vivía con su pareja y su hijo de dos años en la casa de su madre
—situada en el bulevar San Martín al 1200— en Roldán. Y planeaba con el dinero que
cobraba por la custodia en el burdel —100 pesos por noche— construir una habitación en
la parte trasera de la vivienda.
Una semana antes del trágico suceso, el policía le contó a la madre y a María,
su pareja de 23 años, que iba a realizar servicios adicionales nocturnos en un edificio de Rosario.
"¿Qué edificio"?, preguntó la joven. "En un prostíbulo", respondió Del Mastro con una sonrisa.
Claudia y María no le creyeron y presumieron que había sido una "broma".
—¿Quién lo mandó a trabajar en la casa de citas?
—No sé. Supongo que las autoridades de la comisaría (1ª).
El pago. María explicó que el hijo tomó la decisión de cubrir un servicio
adicional en negro en un lugar no permitido por la ley porque ya había realizado tareas similares
en una casa de deportes y en una farmacia en Rosario y había cobrado "poco dinero". "Me había dicho
que pensaba hacerlo (la custodia del burdel) uno o dos meses para juntar unos 800 pesos",
recordó.
—¿Por qué lo mataron a su hijo?
—Yo creo que pudo ser una venganza. Pero si fue así se confundieron de
persona porque esa noche a mi hijo no le tocaba trabajar (en el prostíbulo). A él lo mandaron
porque un compañero había sido padre. Además no puede ser un robo (la motivación del hecho) porque
a Emanuel no le robaron la billetera".
Sin honra fúnebre. Del Mastro fue sepultado en el cementerio municipal de
Roldán, pero no fue despedido por ninguna autoridad policial ni recibió los honores
correspondientes a cualquier miembro de la fuerza. Claudia expresó su desazón por esto. "En el
velatorio no me di cuenta por lo mal que estaba, pero ahora siento que fue una injusticia", dijo
sollozando Claudia.
Armas
El ex fiscal federal rosarino Gonzalo Armas aceptó el
cargo de secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad, organismo creado en el mes de marzo
pasado que dependerá del Ministerio de Seguridad. El área supervisará las direcciones provinciales
de Asuntos Internos y del Servicio Penitenciario y pretende un control más férreo de casos de
corrupción.