"Me asombra mucho que a Pimpi Camino lo hayan atrapado el mismo día que la causa
de la caja negra de la policía se ventiló en los medios nacionales. Más que una detención, el hecho
se parece a una entrega consensuada con alguien de su entorno. Encima, el abogado de este hombre
sostiene su defensa con desacreditaciones hacia mi persona como si fuese un vocero de la Unidad
Regional". La frase le pertenece al oficial Juan José Raffo, el mismo que a fines de febrero pasado
denunció públicamente el manejo de la recaudación ilegal en la policía rosarina vinculando a ese
mecanismo a altos jefes de la fuerza y que, el 26 de enero pasado, labró el acta en la cual la cabo
Rocío Bento sostuvo que los hermanos Camino lideraron el violento copamiento al estadio del
Newell’s, dando inicio a la causa por la cual Pimpi se mantuvo prófugo durante 73 días.
Ahora ambas causas parecen encadenarse y empiezan a desnudar una oscura trama
que vincula al ex líder de la barra brava leprosa detenido el jueves con policías rosarinos de
diferentes rangos, tal como lo denunciara Raffo hace poco más de un mes y como el viernes
sostuvieron el propio Pimpi, al ser indagado por la jueza de Instrucción Raquel Cosgaya, y su
abogado defensor, Carlos Varela.
Frente a la magistrada, Camino dijo que Raffo lo amenazó con meterlo preso si no
se iba de la hinchada rojinegra y que después de ese hecho tanto su auto como su vivienda fueron
atacados a balazos. También sostuvo que la acusación que pesaba contra él había sido tramada por
Raffo quien, según el ex jefe de la barra, "está vinculado a personas que actualmente cumplen
funciones de seguridad y custodia" en el club del parque Independencia. En tanto, durante la misma
jornada del viernes, Varela manifestó que la investigación contra su cliente "está direccionada por
Raffo" porque quien era su superior en la Inspección de Zona 3ª (el comisario Jorge Wollschlejel)
pretendía quedarse con la seguridad del club tras la caída de Eduardo J. López. Además, dijo el
abogado, esos policías tienen relación con el Panadero Ochoa, quien sería el nuevo líder de la
barra rojinegra.
En ese marco de acusaciones cruzadas, ayer Raffo volvió a hablar. Lo hizo para
defenderse de las imputaciones hechas por Camino y Varela y para ratificar lo actuado por él
durante el copamiento al estadio de Newell’s.
— ¿Qué pasó el 26 de enero en el estadio de Newell's?
— Llegué a la cancha entre 45 minutos y una horas después de ocurridos los
sucesos y ya estaban allí altos funcionarios de la Unidad Regional, como el subjefe Miguel Angel
Rodríguez. Lo primero que hice, sin tener conocimiento de lo que había pasado, fue buscar a quien
estaba de policía adicional en el lugar, que era la cabo Rocío Bento, y le pregunté que había
pasado. Muy angustiada me contó todo y labré el acta correspondiente porque hasta ese momento nadie
lo había hecho.
— ¿Qué le contó Bento?
— Que estaba en la puerta de acceso a la administración y observó la
llegada de los dos colectivos que habitualmente utilizaba la gente de Camino para ir a los partidos
durante el torneo. En un primer momento pensó que llegaban a reempadronarse como lo estaban
haciendo numerosos socios, pero vio una actitud rara. Con los colectivos pararon varios autos que
venían en caravana. Bajaron varias personas que se agruparon y algunos llevaban palos y objetos
contundentes.
— ¿Entre los que llegaban estaban los hermanos Camino?
— Según Bento, al frente iban los tres hermanos Camino. Ella les quiso
indicar que hicieran la cola como lo estaban haciendo otros socios. Pero la insultaron y pasaron
sobre ella. Uno de los que venía en el grupo, y que no pudo identificar, le quitó el arma
reglamentaria y tuvo que forcejear para recuperarla.
— ¿Pudo haber confundido a los Camino con otras personas?
— Nosotros trabajamos en los operativos de seguridad cuando Newell's
jugaba de local durante un año entero. En todos los partidos, los hermanos Camino, sólos o en
conjunto, siempre estaban. Y las fisonomías de los tres son tan diferentes como particulares. Bento
es una empleada que trabajó todo el torneo y no creo que se haya confundido porque ella, al hacer
el acta, me dio una certeza absoluta de que eran.
— Nosotros trabajamos en los operativos de seguridad cuando Newell's
jugaba de local durante un año entero. En todos los partidos, los hermanos Camino, sólos o en
conjunto, siempre estaban. Y las fisonomías de los tres son tan diferentes como particulares. Bento
es una empleada que trabajó todo el torneo y no creo que se haya confundido porque ella, al hacer
el acta, me dio una certeza absoluta de que eran.
— ¿Bento nunca dudó?
— Lo que dice Bento en el acta es cieno por cien seguro. Incluso ella
ratificó ante la jueza Alejandra Rodenas la totalidad del contenido del acta. Si el acta hubiera
sido direccionada, como sugirió el abogado de Camino, yo habría cometido un delito de falsedad
ideológica. Pero no sólo Bento dijo eso, también hubo altos jefes que insinuaron que los Camino
estuvieron en la cancha aquel día.
— ¿Quiénes?
— Al hablar con los medios en el mism club, el comisario Miguel Angel
Rodríguez dijo que en los hechos habían estado «tres famosos hermanos hinchas de Newell"s». Si
Camino no estuvo, ¿por qué ante esos dichos no llamó a su abogado y se puso a disposición de la
Justicia? Hubiera dicho que no tenía nada que ver y que nunca estuvo. Es llamativo que se tomara 73
días para decir que no estuvo en el lugar.
— La defensa de Camino dijo que usted tiene una causa por infracción a la ley de
drogas
— Esa es una de las cuatro causas que tienen origen en Asuntos Internos
con denunciantes anónimos. La particularidad es que en ese expediente aparezco mencionado con su
cliente, Roberto Camino. Ya fui al Juzgado Federal junto a mis abogados y presté una declaración
espontánea sin responsabilidad penal. Lamentablemente no me dieron una copia porque el Juzgado
Federal entiende que no tuve ninguna participación ni fui víctima de ninguna investigación por
parte de ellos.
— También dijo que a Camino le armaron la causa entre usted y el comisario inspector
Jorge Wollschlejel para quedarse con la seguridad de Newell's.
— En ningún momento mi intención fue quedarme con la seguridad del club
porque sería incompatible con mi función. Con mi poca jerarquía sería irrisorio que un club como
Newell's me delegue su seguridad. Eso supera totalmente mis conocimiento.
— ¿Tiene relación con el Panadero, sindicado como nuevo jefe de la barra?
— A escasos 80 metros de mi casa está la vivienda materna de este
muchacho, que para mí es Diego Ochoa. No lo conozco como Panadero, para mi siempre fue Diego. Nos
conocemos del barrio, de jugar a la pelota, nos criamos casi juntos. No tengo una amistad con él,
no comparto cosas privadas y creo que él conoce a uno de mis tres hijos. En una oportunidad estuve
en una fiesta de su familia y charlamos, pero nada más. Es una relación que tengo desde antes de
ser policía.
— ¿Y con la nueva dirigencia de Newell’s?
— Tuve un par de contactos con ellos. Una vez, antes de que ganaran las
elecciones, en una asamblea donde había gente que no tenía la cuota paga. Otra fue el día de la
elección. Y la tercera el día de los incidentes, que vi a algunos, pero nunca tuve contactos con el
presidente o alguna autoridad a la que, como dice Varela, le pude haber ofrecido ser seguridad de
Newell’s.
— ¿Por qué lo apunta la defensa de Camino?
— No puedo decirte que me halaga, pero que la defensa de Camino me tire
encima el aparato que tanto tiempo manejó para limpiarse me genera muchos problemas. Lo único que
hice yo fue actuar con corrección en mi trabajo en la Inspección de la 3ª Zona. Tomé una
declaración que a lo mejor la debió haber tomado otra persona, porque en el lugar estaban las
máximas autoridades de la Regional pero nadie habló con Bento, que era la empleada policial que
estaba trabajando en el lugar.
— ¿Cómo le cayó la detención de Pimpi?
— Si fue como dice el diario, felicito a los muchachos que lograron
detenerlo. Pero me preocupan ciertos rumores que surgen de adentro de la Jefatura y que sostienen
que Camino estaría alojado en un pabellón VIP con muy pocas personas, entre ellas su hermano Tato y
otros simpatizantes de la barra que están presos por distintos delitos. Y que estos tendrían acceso
a visitas en cualquier horario y celulares a disposición.
— ¿Por qué piensa que se mezclan su denuncia por la caja negra con la causa de
Pimpi?
— A mí me asombra mucho que lo hayan agarrado a Camino el mismo día que la
causa de la caja negra se ventiló en los medios nacionales. Ese día ni el jefe de la policía de
Rosario,Osvaldo Toledo, ni el de provincia, JuanHek, dieron explicaciones. Me parece que fue una
entrega consensuada con alguien de su entorno para equilibrar la balanza y el abogado Varela se
transformó en vocero de la Unidad Regional al tratar de desacreditarme con el fin de lograr la
excarcelación de su cliente o garantizar que la detención de Pimpi y su hermano sea del tipo
VIP.