POLICIALES

Imputan a un hombre y a dos de sus hijos por un salvaje ataque mortal

Quedaron presos por matar a Leonel Gallegos y por el intento de homicidio de su hermana Yamila. Una pelea de niños desató la tragedia

Martes 23 de Febrero de 2021

Un insaciable ataque a golpes, cuchillazos, patadas, tirones de pelo, botellazos y con un perro de raza pitbull utilizado como instrumento de ataque culminó con el crimen de Leonel Darío Gallegos, apuñalado el viernes en el barrio Villa Urquiza cuando intentó socorrer a su hermana de una discusión originada por una pelea de niños. El hombre de 38 años recibió un letal puntazo en el pecho y la mujer sufrió una herida en el abdomen. Señalados como los agresores, tres miembros de una familia de Cullen al 2500 fueron imputados y quedaron en prisión preventiva por el plazo de ley: un hombre y su hijo como los autores del asesinato, y su hija por apuñalar a la hermana de la víctima.

El relato del ataque que realizó el fiscal Gastón Avila en la audiencia penal de ayer a la mañana contiene escenas propias de un campo de batalla. Todo se originó por una discusión entre dos vecinas porque un niño había golpeado a una nena. A partir de ahí, la escalada de violencia fue tan feroz e interminable que la descripción del hecho —algo que suele consignarse en pocas líneas— en este caso abarcó toda una página de la imputación fiscal. El juez Gonzalo López Quintana dispuso la prisión preventiva por el plazo de ley de hasta dos años Rubén Oscar “Polaco” S., de 38 años, y sus hijos Magalí Micaela, de 18, y Rubén Ismael, de 20.

Hasta el perro

El incidente comenzó el viernes a las 22 cuando Yamila Gallegos llegó hasta Cullen al 2500 para buscar a su hija de 10 años que había ido a jugar a la casa de una amiga. En esa cuadra viven los S. Dos días antes allí mismo un nene de 12 años de esa familia había golpeado dos veces a la nena. Mientras esperaba en su moto una hermana de Magalí comenzó a increpar a Yamila.

“Me gritaba, me decía cosas, buscaba problemas”, contó. La mujer la arrojó de la moto y enseguida otros cuatro familiares salieron de la casa y la atacaron a golpes. “Me empezaron a pegar entre todos con golpes de puño y también me dieron puntazos. No sé bien con qué porque no podía ver, pero estoy toda cortada. También soltaron a su perro pitbull para que me mordiera y me mordió en la parte trasera de la pierna. En ese momento también le pegaban a mi hija”, contó Yamila.

A la mujer de 26 años le pegaron tan mal que tuvieron que ir a rescatarla su esposo y su hermano Leonel, quien terminaría asesinado de un puntazo en el pecho en la secuencia siguiente. También Yamila terminó internada en el Clemente Alvarez con un puntazo en el abdomen.

>>Leer más: Una pelea de niños, prólogo del feroz asesinato de un hombre en zona sudoeste

Al respecto el fiscal afirmó que en la primera secuencia del ataque no sólo fue castigada Yamila sino que Polaco S. “le propinó varios golpes” a la nena, que gracias a la ayuda de una vecina logró zafarse y fue hasta su casa —a unas cinco cuadras, en Virasoro al 6300— a alertar a su padrastro y a su tío de lo que sucedía. Cuando Leonel llegó al lugar los S. se metieron en su casa.

La pelea parecía haber terminado. Pero cuando Yamila se disponía a subir a su moto cuando volvieron a salir el Polaco y sus dos hijos, “armados con una botella de vidrio y al menos dos cuchillas”.

El padre de los S. le pegó a Leonel un botellazo en la cabeza que lo hizo caer al piso “y lo empezó a golpear en el suelo de manera reiterada, pese a las súplicas de la víctima para que se detenga”, planteó el fiscal. Junto a él actuó su hijo, quien según ese relato le clavó a Leonel en el pecho una cuchilla de gran tamaño. Eso le provocó una grave lesión cardiopulmonar que le causaría la muerte.

“Seguidamente el Polaco le saca la cuchilla del pecho a Gallegos y se dirige a atacar a Yamila, quien estaba siendo golpeada y apuñalada por Magalí, quien tenía otra cuchilla”, señala la imputación.

En la segunda parte de la agresión Yamila pudo esquivar un cuchillazo de S. pero no las puñaladas que Magalí le asestó en tórax y cráneo. En ese instante, gravemente herido, Leonel se paró e intentó ayudarla. Entonces “Rubén S. le pega una patada en el pecho que lo deja tendido en el suelo de manera definitiva”.

Amenazas

La imputación también puntualizó que antes de que la familia S. se escondiera en su casa y dejara las cuchillas tiradas en la vereda, Magalí vio que una vecina estaba filmado todo. Por eso se acercó, la amenazó con la cuchilla, le dijo que la iba a matar y le lanzó varias puñaladas que “la lesionaron en el cuello de manera superficial”. Tras traslado de Yamila al Heca y de Leonel al Policlínico San Martín, donde murió, la policía detuvo a los tres miembros de la familia S. Entonces, desde el patrullero, “Magalí le profiere una última amenaza” a la vecina que intentó filmar el crimen: “Ya voy a salir otra vez y te voy a terminar de matar hija de puta”.

Luego de presentar ese detallado relato de los hechos, el fiscal imputó a Magalí por tentativa de homicidio, lesiones leves, amenazas calificadas por el uso de arma y amenazas simples. El hermano de la joven fue imputado como coautor de homicidio y lesiones leves. Su padre por los delitos de homicidio, tentativa de homicidio y lesiones leves.

“Endemoniados”

Un testigo de identidad reservada contó que Leonel llegó desarmado a rescatar a su hermana de la paliza. “Venía en cuero, con la remera en la mano. No tenía ningún tipo de arma y de hecho la agarró a Yamila y le dijo: «Vamos para allá, basta, ya fue». Yamila estaba enojada y agarró un banquito que había en la puerta de la casa de los S. y lo tiró contra la puerta”, contó el testigo, y agregó que entonces Magalí corrió hacia Yamila y “la empieza a clavar, creo que en la espada, y ella quedaba como agachada mirando al piso”.

El testigo también reveló que uno de los S. advirtió: “La bruja de enfrente está filmando". En ese momento Magalí la va a buscar y le empieza a tirar cuchillazos a la cara”, dijo. La vecina se escondió en su negocio pero “Magalí metía la mano por la puertita y le seguía tirando cuchilladas. Mientras tanto, padre e hijo de los S. atacaron a Leonel”.

“Estaban enardecidos, endemoniados”, contaron vecinos a este diario tras el crimen. “Fue tanta la locura generalizada que los S. soltaron dos perros pitbull que tienen como mascota y uno mordió varias veces a Yamila”, indicaron. Tras las detenciones, y luego de que la policía escoltara a una Traffic en la cual los S. se llevaron sus pertenencias, un grupo de vecinos arrojó una bomba molotov contra la puerta de la casa vacía pero sólo se trató de un impacto, sin llamas.

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