Policiales

Falsa denuncia para cobrar un seguro

A David Nicolás B. el Fiat Duna modelo 93 se le estaba cayendo de a poco y los números no le daban para repararlo o cambiarlo por uno más nuevo. Entonces urdió una maniobra para cobrar el seguro: entregó el auto para que lo hagan desaparecer y él denunció el robo. Pero la jugada le salió mal y terminó imputado por tentativa de estafa y falsa denuncia.

Viernes 25 de Julio de 2008

A David Nicolás B. el Fiat Duna modelo 93 se le estaba cayendo de a poco y los números no le daban para repararlo o cambiarlo por uno más nuevo. Entonces urdió una maniobra para cobrar el seguro: entregó el auto para que lo hagan desaparecer y él denunció el robo. Pero la jugada le salió mal y terminó imputado por tentativa de estafa y falsa denuncia.

La historia empezó el lunes cuando David llegó a la seccional 2ª a medianoche y denunció que a las 3 de la tarde de ese día había dejado estacionado el Duna en Zeballos y España y que, cuando fue a buscarlo a las 23, el vehículo ya no estaba. Desde la comisaría derivaron el hecho a Sustracción de Automotores y un par de agentes entrevistaron a la presunta víctima el martes. En esa oportunidad el muchacho "ratificó lo dicho en la seccional aunque se mostró nervioso y confuso en algunas respuestas", dijo un vocero.

Bajo fuego. Pero el miércoles la cosa cambió. Pesquisas de Automotores fueron alertados de que en un descampado de Cabín 9 había un Duna totalmente incendiado. Los agentes comprobaron mediante los números de chasis y motor que se trataba del auto de David. Asimismo, los vecinos contaron a los policías que el vehículo estaba allí desde el viernes pasado, es decir tres días antes de que el muchacho denunciara el robo.

Entonces los investigadores volvieron a la casa de David y éste, casi acorralado, inventó otra jugada. "Dijo que tenía testigos de que había usado el auto el fin de semana. Que la noche del domingo lo había guardado en la cochera de su padre y que el lunes a la mañana lo había llevado a un taller de alarmas de la zona sur", aseguró el vocero. Pero entrevistados el papá de David y el dueño del taller, ambos negaron la coartada.

Así las cosas, al muchacho no le quedó alternativa que admitir que todo había sido un fraude y que había entregado el auto para cobrar el seguro por robo.

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