La aplicación inyectable de vitamina K a los recién nacidos es un procedimiento habitual en todo el mundo desde 1960, ya que tiempo antes se descubrió que el déficit (con el que nacen todos los niños) era responsable de una enfermedad hemorrágica severa. Por eso, por protocolo, a poco de llegar al mundo, todos los bebés reciben una dosis de este nutriente. La novedad, que alarma a neonatólogos y pediatras del país, incluidos los rosarinos, es que desde hace un tiempo hay algunas familias que no quieren esta intervención. En general, son los mismos que se niegan a la aplicación de vacunas. El problema ha obligado a instituciones médicas de Rosario a presentar demandas judiciales para poder cumplir con un proceso de rutina que puede salvar la vida de un niño.
La negativa, que es mayor que años atrás, se da en otras partes del mundo. Lamentablemente también está pasando en maternidades de la ciudad, sobre todo en las privadas.
Raúl Spicher, jefe de Neonatología del Hospital Italiano de Rosario, confirmó a La Capital que la negativa a la aplicación de vitamina K viene creciendo. Aunque son casos esporádicos, hay más que que antes. "Sucede que rechazan para sus hijos esta profilaxis (prevención), y otras, como las vacunas. Lo estamos viendo y nos preocupa", dijo el especialista.
"Hay una conexión entre quienes no están dispuestos a este tipo de intervenciones, que están comprobadas científicamente, que tienen respaldo de muchísimos años y evitan problemas graves de salud", señaló el médico.
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Los nuevos beneficios de la UNR beneficios alcanzan tanto a quienes sean cogestantes como coadoptantes.
Las primeras medidas de protección
Dentro de las primeras horas de vida, la aplicación rutinaria de vitamina K, respaldada por organizaciones mundiales de salud y sociedades científicas pediátricas, es necesaria porque "los bebés nacen con niveles muy bajos", señaló Spicher.
"Esta vitamina no atraviesa la placenta durante la gestación; el intestino del recién nacido no tiene la microbiota a nivel intestinal que necesita para absorberla y tampoco pasa lo suficiente por la leche materna", detalló. "Al nacer tienen el 50% de los niveles normales de un adulto, y están desprotegidos", mencionó el médico.
"Vemos las secuelas"
Es por eso que una dosis extra impide sangrados internos que pueden provocar la muerte del bebé o dejarle secuelas de por vida cuando es un procedimiento seguro y fundamental. "Esta resistencia de algunas familias nos preocupa mucho porque uno ha visto las consecuencias de no colocarla", expresó Spicher. En los niños que hacen una hemorragia por carencia de este nutriente la morbilidad supera el 40 por ciento.
En Estados Unidos, cada año hay 400 chicos que padecen las consecuencias de este problema de salud al no tener colocada la dosis de vitamina.
Existen distintos tipos de enfermedad hemorrágica del recién nacido por déficit de vitamina K. "La precoz, que aparece en las primeras horas y puede generar sangrados graves; hay otra que se da entre el segundo día y el séptimo (que es más frecuente) y la tardía, muy riesgosa, que se da hasta meses después y que puede provocar hemorragia intracraneal", explicó el neonatólogo.
"Nosotros en la consulta prenatal les explicamos a la madre, al padre, los procedimientos que vamos a realizar, con todos los detalles. Saben de qué se trata, pero últimamente nos encontramos con negativas que no tienen sustento, vienen con un libreto previo que no se sabe de dónde lo sacan". Por eso, en ocasiones los médicos actúan de oficio y/o elevan la demanda a otras instancias (ministeriales, judiciales) para proteger al niño.
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El neonatólogo Raúl Spicher
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Tres procedimientos valiosos
Las intervenciones médicas preventivas al nacer son tres: además del examen físico al bebé se realiza la aplicación intramuscular de vitamina K, la profilaxis de la conjuntivitis (son gotitas oculares) y la vacuna de la hepatitis B (ya que es una enfermedad de transmisión vertical).
"Son tratamiento de cuidado del bebé. Siempre se supo que era así y no había cuestionamientos pero empezó a pasar otra cosa. El problema de la negativa se potenció exponencialmente luego de la pandemia (con todos los movimientos antivacuna)", expresó el profesional.
En relación a la vitamina K, "no se puede retrasar", mencionó el neonatólogo. Es un procedimiento "estandarizado, efectivo para combatir la hemorragia del recién nacido, que tiene un valor (de ese nutriente) que es del 50 por ciento menos que el de un adulto".
Entre el los años 90 y el 2000 ya hubo un antecedente negativo ya que circuló que producía leucemia: "Muchísimos estudios a nivel mundial lo descartaron por completo", destacó el médico del Italiano.
"Ahora empezamos a ver con preocupación este nuevo rechazo. Todos los padres y madres quieren un hijo sano, entonces no se se entiende que se nieguen a procedimientos que ayudan justamente a mantener su salud", remarcó el especialista.