Buenos Aires.- Elsa Aguilar, la mujer procesada como supuesta autora
intelectual del crimen de su nuera, Rosana Galliano, recuperó esta tarde la libertad en la
subcomisaría de la localidad bonaerense de Matheu, y al salir proclamó: “Soy muy
inocente”.
La anciana, de 79 años y madre de José Arce, también procesado con prisión preventiva, habló en
inglés a los cronistas para agradecer a la Embajada de los Estados Unidos proque, según ella, le
ofreció ayuda durante sus dos semanas de encierro.
“I love them (los amo)”, dijo la mujer, que durante algunos años residió en los
Estados Unidos con su hijo, quien incluso estuvo detenido en ese país por problemas de drogas.
Inmediatamente regresó a la quinta del partido de Pilar, en la que vivía junto a su hijo hasta
el 21 de abril último, cuando ambos fueron detenidos.
La excarcelación de Aguilar fue dispuesta por la jueza de Garantías de Zárate-Campana Graciela
Cione en virtud de que la mujer tiene más de 70 años, requisito indispensable para gozar de ese
beneficio.
Según fuentes allegadas a los acusados, Aguilar se hará cargo -de hecho- de la guarda provisoria
de sus nietos, de 4 y 6 años, que hasta ahora están al cuidado de una familia amiga de Arce, pero
esta tarde este dato no se había confirmado.
De todos modos, el abogado Roberto Babington, patrocinante de la familia de la víctima, dijo que
la Justicia aún no adoptó ninguna medida al respecto.
“Nosotros ya planteamos ante el Tribunal de Familia número 2 de San Isidro la tutela de
los chicos y pedimos una medida urgente para que los entreguen a los abuelos maternos. El
expediente fue al asesor de menores y lo devolverá este miércoles, para que el juzgado tome una
decisión”, señaló Babington.
Aguilar deberá cumplir una serie de requisitos, entre ellos fijar domicilio en la quinta donde
va a estar, presentarse una vez por semana en la comisaría de Villa Astolfi, no salir del país ni
formular declaraciones públicas sobre el caso.
Aguilar podrá tener contactos con su hijo, pero tiene vedado hacerlo con los otros dos detenidos
en la causa, los hermanos mecánicos Paulo y Gabriel Leguizamón, acusados de ser los presuntos
autores materiales del crimen.
La semana pasada, la jueza le había denegado por un “error técnico” un pedido de
prisión domiciliaria presentado por el ex abogado de Aguilar, Ramiro Rúa, quien sigue patrocinando
a Arce.
Al prestar declaración indagatoria ante el fiscal del caso, Marcelo Pernici, Aguilar y Arce se
declararon inocentes.
Galliano (29) fue asesinada la noche del 16 de enero del año pasado, cuando se encontraba en su
casa del barrio “El Remanso” y recibió un llamado telefónico a su celular. Como dentro
de la vivienda no había señal, la mujer salió al parque y una persona le efectuó cuatro disparos
con una pistola calibre 11.25 que le produjeron la muerte, tras lo cual el homicida escapó.
Los arrestos del viudo y su madre se concretaron a partir de la declaración de un testigo de
identidad reservada que aseguró que Arce había planeado contratar a sicarios para cometer el crimen
y que Aguilar habría aportado el dinero.
En tanto, la abogada de los Leguizamón, Mónica Chirivín, desacreditó las pruebas que vinculan a
sus defendidos, al sostener que “hasta ahora, lo que hay son dichos y dichos de dichos que no
dejan de ser conjeturas o apreciaciones de la gente del entorno”.
En un allanamiento realizado en la casa de Gabriel Leguizamón se secuestró una vaina calibre
11.25, como la del arma homicida.
La familia de la víctima sospechó desde el principio de Arce, quien reiteradamente se manifestó
inocente del crimen, aseguró que su esposa le había sido infiel en varias oportunidades y entre las
personas que -dijo- tuvieron relaciones sentimentales con Galliano, mencionó a Gabriel Leguizamón y
a un joven conocido como “el jardinero”, que sindicó como autor del crimen.
Según las versiones trascendidas, Paulo Leguizamón le habría contado a Arce que su esposa tenía
relaciones extramatrimoniales con “el jardinero”, quien fue detenido y luego liberado
en la causa.