La Fiscalía de Santa Fe inició una investigación para determinar el origen de la filtración del video que registra el brutal crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado en diciembre pasado en un predio abandonado del barrio Chalet, frente al estadio del Club Colón. La pesquisa busca establecer si el material audiovisual fue difundido de manera irregular por personal policial que tuvo, o pudo haber tenido, acceso al legajo judicial de la causa.
La investigación quedó a cargo del fiscal de Violencia Institucional Ezequiel Hernández, quien deberá determinar responsabilidades penales en torno a la difusión del registro fílmico, cuya viralización reavivó el caso y provocó una fuerte conmoción social.
Un video que reabrió el caso
El material comenzó a circular masivamente en redes sociales a mediados de enero, aunque su existencia era conocida desde pocos días después del hallazgo del cuerpo. El video muestra cómo una adolescente de 16 años y dos chicos de 14 sorprendieron a Jeremías Monzón el 18 de diciembre en un predio abandonado ubicado frente a la cancha del Club Atlético Colón.
Las imágenes registran el ataque inicial, las puñaladas y los tormentos que derivaron en la muerte del adolescente, oriundo de Santo Tomé. Según la investigación judicial, tras el crimen los agresores desvistieron a la víctima, descartaron la ropa en el Parque del Sur e improvisaron una especie de “lápida” con su nombre.
El cuerpo fue encontrado cuatro días después, el 22 de diciembre, entre pastizales y cubierto con cartones. La autopsia confirmó que Jeremías recibió más de veinte heridas cortopunzantes, lo que reforzó la hipótesis de ensañamiento.
La denuncia de la familia
Tras la viralización del video, la familia de Jeremías reclamó públicamente que se deje de compartir el material. En una conferencia de prensa realizada el 23 de enero, la madre del adolescente sostuvo que la difusión del registro implica una revictimización permanente: “Es reabrir la herida todo el tiempo”, expresó.
Los abogados de la familia presentaron una denuncia formal para que se investigue el origen de la filtración. Esa presentación fue girada al fiscal Hernández, quien ahora intenta establecer si el video fue difundido por agentes policiales que tuvieron acceso a la causa o si existieron fallas en la custodia del material probatorio.
La investigación no apunta al contenido del video, que forma parte del expediente judicial, sino a la posible violación de deberes funcionales y a la eventual comisión de delitos vinculados a la filtración de pruebas sensibles.
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Un crimen de extrema violencia
De acuerdo a la reconstrucción del hecho, Jeremías Monzón fue citado a un predio abandonado frente al estadio de Colón, donde fue torturado a punta de cuchillo para que revelara la clave de acceso de su teléfono celular. Tras obtenerla, los agresores lo asesinaron con más de 20 puñaladas, mientras grababan la escena.
Luego del ataque, el adolescente fue desnudado, sus ropas fueron arrojadas en el Parque del Sur, y los agresores incluso improvisaron una lápida con su nombre en ese mismo espacio público.
La víctima tenía 15 años, vivía en Santo Tomé, y, según la causa, el crimen estaría vinculado a la difusión previa de un video de contenido sexual que involucraba a adolescentes, entre ellos la joven hoy detenida.
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El crimen de Jeremías Monzón generó una fuerte conmoción en Santa Fe y reavivó el debate público sobre la violencia juvenil, la responsabilidad penal de los menores y el rol del entorno familiar. Mientras la investigación avanza, la causa continúa abierta y no se descarta la imputación de nuevas personas en los próximos días.