Uber volverá a apostar fuerte por la Argentina y Rosario quedará en el centro de esa nueva etapa. La empresa estadounidense anunció una inversión de u$s 500 millones para los próximos tres años. Dentro de ese plan, confirmó el relanzamiento de Uber Eats en el país, con un despliegue inicial que incluirá a Rosario junto con Córdoba, Mendoza y Buenos Aires.
La noticia fue difundida por el ministro de Economía, Luis Caputo, después de una reunión con el CEO global de la compañía de EEUU, Dara Khosrowshahi; el gerente general de Uber para la Argentina, Eli Frías; y Juan Martín Cappellini, head de Uber Eats en el país. Según detalló el funcionario en sus redes sociales, la inversión estará destinada tanto al regreso de Uber Eats como a la consolidación de la Argentina como un mercado prioritario para la firma en la región.
Para Rosario, el anuncio tiene un valor particular. No sólo porque figura entre las primeras ciudades elegidas para esta nueva etapa, sino porque la empresa vuelve a poner el foco en una plaza urbana de peso, con fuerte movimiento comercial, gastronómico y de servicios, en un contexto en el que el negocio del delivery aparece mucho más desarrollado que cuando la plataforma salió del país.
Uber Eats desembarca en Rosario
La compañía explicó que la inversión por u$s 500 millones se realizará a lo largo de los próximos tres años y forma parte de una estrategia más amplia de expansión en la Argentina. El desembolso, según se informó oficialmente, servirá para relanzar Uber Eats y profundizar la presencia de la empresa en un mercado que hoy considera clave.
“En el marco de sus 10 años en el país, la compañía nos anunció una inversión de u$s 500 millones para los próximos 3 años para expandir su operación, relanzar Uber Eats y seguir consolidando a la Argentina como mercado prioritario”, señaló Caputo al comunicar el anuncio.
Con este anuncio, Uber no trata sólo de volver al negocio del delivery, sino de reforzar su estrategia de plataforma integrada, en la que conviven en una misma aplicación los viajes y los envíos de comida.
Dara Khosrowshahi, CEO global de la compañía, enmarcó la decisión en esa visión más amplia. “Argentina es uno de los mercados de mayor crecimiento para Uber a nivel global. Durante diez años hemos construido una operación de escala nacional, y hoy redoblamos nuestro compromiso con el país. Argentina reúne talento, adopción tecnológica y ambición de crecimiento, y por eso estamos comprometiendo u$s 500 millones para los próximos tres años, con el objetivo de consolidar una visión global de plataforma que combina movilidad y delivery en un solo lugar”, afirmó.
Rosario, elegida para el relanzamiento de Uber Eats
El regreso de Uber Eats no será simultáneo en todo el país, sino progresivo. En esa hoja de ruta inicial, Rosario aparece entre las ciudades seleccionadas para poner en marcha la nueva etapa del servicio. La nómina se completa con Córdoba, Mendoza y Buenos Aires.
La apuesta de la empresa es clara: disputar un mercado de delivery que hoy está más maduro, más competitivo y más extendido que en 2020, cuando Uber Eats dejó de operar en la Argentina como parte de una reestructuración global. En ese escenario, Rosario aparece como una plaza atractiva por volumen, densidad urbana y vida comercial, pero también por el peso que tienen en la ciudad los pedidos a domicilio y el ecosistema gastronómico.
La estrategia de Uber: movilidad y delivery en una sola app
Según comunicó la empresa, la idea es posicionarse como la única plataforma del país que puede ofrecer de manera integrada servicios de movilidad y de delivery. Ese es el punto de diferenciación central con el que pretende volver a competir en un segmento donde hoy ya hay jugadores muy instalados.
En el negocio del reparto de comida, Uber Eats deberá enfrentarse con marcas consolidadas como Pedidos Ya y Rappi, además de la posibilidad de pedir comida a domicilio que incorporó Mercado Pago. Frente a ese panorama, la empresa apuesta a aprovechar su infraestructura tecnológica, el reconocimiento de su marca y la red operativa que ya tiene montada en la Argentina.
Juan Martín Cappellini, head de Uber Eats Argentina, resumió así esa estrategia: “Que Argentina sea el primer país del mundo en relanzar Uber Eats es un reflejo de la apuesta de Uber por el país y la consolidación de nuestra visión de plataforma integrada. Al conectar movilidad y delivery en un mismo ecosistema tecnológico, potenciamos la red que ya construimos, generando más eficiencia, más disponibilidad y una mejor experiencia para los usuarios”.
Dentro del anuncio, la empresa remarcó que el relanzamiento de Uber Eats tendrá un foco especial en pequeñas y medianas empresas y en comercios de cercanía. La mención no es menor, sobre todo en ciudades como Rosario, donde el entramado gastronómico y comercial tiene una fuerte presencia de negocios barriales.
Uber One, la membresía que acompañará el nuevo desembarco
En esta nueva etapa, la compañía también incorporará Uber One, una membresía con beneficios combinados para quienes usen tanto los servicios de movilidad como los de delivery. Los usuarios que se adhieran podrán acceder a entregas sin costo adicional y a descuentos en la cuota de servicio.
De acuerdo con los datos internos difundidos por la empresa, el programa ya mostró en otros mercados capacidad para fortalecer el vínculo con los clientes y aumentar la recurrencia de uso dentro del ecosistema digital de la plataforma.
Ese punto vuelve a reforzar la lógica integral que Uber intenta instalar en esta nueva etapa en la Argentina: no ofrecer productos aislados, sino una experiencia concentrada en una misma aplicación.
Por qué Uber Eats se había ido de Argentina
Uber Eats había desembarcado en la Argentina a fines de 2018, en una etapa de fuerte expansión regional. Su llegada comenzó en Mendoza y luego se extendió a Córdoba, la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, con una red de restaurantes y una política fuerte de promociones para captar usuarios.
Pero el negocio no logró entonces la escala que la compañía esperaba. La presencia de competidores ya posicionados, como Pedidos Ya y Rappi, y un mercado que todavía no mostraba el nivel de madurez actual limitaron su crecimiento.
En octubre de 2020, en plena pandemia, la empresa comunicó su salida del negocio de delivery tanto en la Argentina como en Colombia. La decisión se concretó al mes siguiente y formó parte de un ajuste global: Uber Eats resolvió retirarse de los países donde no alcanzaba posiciones de liderazgo y concentrar recursos en mercados más rentables. En el país siguió funcionando la app de viajes, pero el reparto de comida quedó en manos de sus principales competidores.