La noche de este domingo ocurrieron dos homicidios en la zona oeste de Rosario, relacionados entre sí por más de un aspecto. Mariana Cabral y Nela Centurión eran vecinas, fueron asesinadas a balazos con una diferencia de tiempo de diez minutos y de tres cuadras de distancia. Además en ambos hechos hubo un engaño previo que dejó a las víctimas a merced de sus verdugos. Por fuera de la trama criminal de cada caso, y de las distintas hipótesis que barajan los investigadores, lo que queda a la vista son escenas devastadoras de dos familias destruidas.
"Me mataron a mi compañera y madre de mis seis hijos, no estoy preparado para esto, cómo voy a hacer sin ella", dijo entre lágrimas Miguel, pareja de Mariana Alejandra Cabral, cuando este lunes por la mañana recibió a La Capital en la puerta de su casa de Felipe Moré al 3800, barrio Moderno. Ahí mismo tienen una verdulería que Mariana, de 28 años, atendía todos los días mientras él se salía a vender frutas y verduras en un carro. En ese lugar la mujer fue asesinada a balazos al anochecer del domingo, cuando una persona que ingresó al local se hizo pasar por cliente para luego desenfundar un arma y concretar el crimen.
Junto a Miguel había otros familiares que intentaban contenerlo y asistirlo. Entre ellas una de las hermanas de Mariana, que cargó en sus brazos a su sobrina de meses y se ofreció a amamantarla porque la bebé no había sido alimentada desde la tarde del domingo. "Somos una familia laburante, todos los días trabajamos desde temprano para poder darle de comer a nuestros hijos", contó Miguel. En su relato no hubo mucho más que eso, un lamento nacido de una angustia indescriptible pero que a su vez grafica muy bien el desamparo y la incertidumbre de una familia víctima de la violencia urbana.
Dos crímenes
Según indicaron desde la Fiscalía, el crimen de Mariana Cabral ocurrió pasadas las 20 del domingo en la despensa familiar de Felipe Moré al 3800. Una persona no identificada ingresó al local y le disparó varias veces a la víctima, que fue trasladada al Hospital Clemente Álvarez y falleció cerca de las 22.30.
Miguel contó que vio entrar a un hombre al local, pero que dejó que Mariana lo atendiera e ingresó a la vivienda para darse un baño. En ese momento escuchó a su pareja gritar "no, no" y luego una serie de disparos. Al asomarse al local Miguel encontró a Mariana todavía de pie pero cayendo al piso, donde quedó tendida con heridas en la cabeza. Para entonces ya no había rastros del autor del ataque, que en cuestión de segundos había logrado escapar.
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Foto: Virginia Benedetto
Mientras se llevaba a cabo ese crimen, a pocas cuadras de ahí Nela Sasha Centurión, de 16 años, esperaba a una persona que le había prometido pañales para su hija de dos meses. Por ese motivo la joven estaba parada en la esquina de Matienzo y Seguí, donde cerca de las 20.15 al menos dos personas que iban en una moto la mataron a balazos.
Este lunes, luego de hablar con los familiares de Mariana Cabral y en una casa de pasillo lindera a donde ocurrió el crimen de la comerciante, La Capital conversó con los allegados de Nela. En ese marco su madre contó que había salido con ella para esperar a esa persona que le había prometido pañales para su nieta. Que primero le habían dicho que esperara en una esquina, pero que después recibió un mensaje para que fuera a la farmacia de Matienzo y Seguí.
"Yo le dije que me parecía raro, pero ella me dijo que no pasaba nada, que estaba todo bien y que solo la querían ayudar con pañales", contó la mujer. En ese momento le avisaron que había ocurrido el crimen de Mariana al lado de su casa, por lo cual le dijo a Nela que siguiera sola porque ella regresaría a cuidar a los más chicos. Al llegar al ingreso del pasillo de Felipe Moré al 3800, y en medio del estupor por el asesinato de Mariana, se oyeron varios disparos.
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Foto: Virginia Benedetto
La mujer intuyó que podía haber pasado algo con su hija, porque la situación previa ya le había generado desconfianza. Entonces salió a la calle, llegó a Matienzo y comenzó a correr hacia Seguí. "Sentí que se me explotaba el corazón, empecé a correr y me cruce a los amigos de mi nena que me dijeron que era a Nela que le había pasado algo", contó la mujer. "Cuando llegué la encontré boca abajo, con los tiros en la espalda, sangraba por la boca", agregó.
Extorsiones
Lo que se desprende de este homicidio es un engaño previo en un contexto de vulnerabilidad que afectaba tanto a Nela como a su familia. La adolescente había tenido una hija, hoy de dos meses, con un hombre que está preso por una causa vinculada a extorsiones. Lo que se pudo saber es que las personas con las que este hombre está vinculado en ese entramado delictivo se habían contactado con Nela para asegurarle que se harían cargo de ella y de su hija.
De esa manera la familia de Nela se vio envuelta en una deuda extorsiva, porque estas personas luego de ofrecerles dinero le habían exigido que entregaran su casa. "Nos tuvimos que endeudar para pedir un préstamo y pagar para que no nos quiten la casa", contaron a La Capital. En ese marco fue que le habían prometido un bolsón de pañales que tenía que ir a buscar el domingo al anochecer.
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Foto: Virginia Benedetto
Este lunes por la mañana en la esquina de Matienzo y Seguí, los empleados de la farmacia ubicada allí limpiaban a baldazos un camino de gotas de sangre que concluía en un charco más grande que marcaba el lugar donde la chica había caído herida de muerte. Un vecino de la zona contó que estaba en su casa cuando escuchó los disparos y que al acercarse reconoció a Nela como una vecina que había visto crecer en ese sector del barrio Moderno. Cuando los médicos llegaron al lugar constataron que la víctima ya había fallecido. Luego la policía realizó los peritajes de rigor y recogió allí seis vainas servidas calibre 9 milímetros.
"La re entregaron", resumieron los allegados de Nela. Sin embargo, argumentando temor y con un desconcierto evidente, prefirieron no profundizar en detalles relacionados al posible trasfondo del crimen de la adolescente. Tampoco encontraron relación con el homicidio de Mariana Cabral, cuyos familiares sí aseguraron que se trató de un error. Pero cuáles fueron los móviles de ambos crímenes, si tienen vinculación entre sí o si los distintos puntos en común entre ellos son coincidencias, son cuestiones que deberá resolver el fiscal Ademar Bianchini, que quedó a cargo de ambas investigaciones. En lo que va del año en el departamento Rosario se registraron 172 homicidios, en 29 casos las víctimas fueron mujeres.