Uno de los primeros detenidos en la causa por el doble crimen de Andrés "Pillín" Bracamonte y Daniel "Rana" Attardo, capos de la barra brava de Rosario Central asesinados en noviembre de 2024, fue condenado este viernes por robar las pertenencias de una de las víctimas. Se trata de Marcelo Martínez, también miembro de Los Guerreros, que inicialmente había sido imputado junto a su primo Martín "Pitito" Martínez por encubrimiento al considerar los fiscales que, por sustraer un teléfono, habían entorpecido intencionalmente el esclarecimiento del hecho.
Martínez estaba preso desde enero de 2025, cuando los fiscales Georgina Pairola y Luis Schiappa Pietra le imputaron, además del hurto, el encubrimiento agravado por la gravedad del delito precedente. En ese marco, junto a su primo, aparecían como sospechosos de haber convocado a Pillín a la esquina donde ocurrió el doble crimen. Esa información, según los investigadores, podía estar en el celular robado que pertenecía a Attardo.
Sin embargo en más de un año la Fiscalía no logró evidencias para sostener aquella calificación inicial de encubrimiento por la que, además de los primos Martínez, también había sido imputada Leila Navarro, hija del barra Julio "Cara de Goma" Navarro asesinado en 2016. Marcelo Martínez aceptó el acuerdo presentado por los fiscales y homologado por el juez Gonzalo Fernández Bussy, por lo que fue condenado a 1 año y 6 meses de prisión efectiva por hurto agravado. Un cambio que también podría impactar en la hipótesis de encubrimiento que recaía sobre los otros dos implicados.
Hurto, no encubrimiento
El 9 de noviembre de 2024, tras el partido de Rosario Central y San Lorenzo en el Gigante de Arroyito, Pillín y Rana fueron en una camioneta a la esquina de Avellaneda y Reconquista. Allí solía juntarse el núcleo de la barra referenciado con Pitito Martínez y su primo Marcelo, con quienes las víctimas se reunieron poco antes de ser acribillados cuando todavía estaban dentro del vehículo. Después del ataque fueron los primos Martínez quienes se subieron a la camioneta, en la que solo había quedado Pillín herido de muerte, y lo llevaron al hospital Centenario.
>> Leer más: Crimen de Pillín Bracamonte: un celular robado, mentiras y pesados de la barra bajo la lupa
En los primeros pasos de la investigación, por los registros fílmicos de las cámaras del hospital, los fiscales advirtieron que los Martínez se habían llevado una riñonera del Rana Attardo. Primero fue detenido Pitito y días más tarde Marcelo, ambos imputados por lo mismo: "Haber realizado maniobras tendientes a entorpecer la investigación, consistentes en la ocultación y desaparición de rastros o pruebas del delito". Se referían al robo del celular de Attardo "sabiendo que allí tenía elementos probatorios de relevancia, por haber recibido el llamado para acudir a la esquina de Avellaneda y Reconquista".
Pocos días antes de la detención de Pitito Martínez, cuando aparecía como el sucesor inmediato de Pillín Bracamonte en el mando de la barra, su casa del barrio Tablada fue atacada a tiros. Una vez que lo detuvieron, y más allá de la imputación formal, en la calle se sintieron las repercusiones. Los Martínez fueron considerados entregadores e incluso una bandera que decía "Pitito traidor" recorrió el ambiente de la barra canalla. Tras más de un año con los imputados en prisión preventiva, la Fiscalía archivó los cargos por encubrimiento contra Marcelo Martínez y así, al menos él por ahora, aparece en el relato de los hechos como alguien que solo se llevó las pertenencias de quien era su compañero de paravalanchas.
Partícipes necesarios
En una ocasión los fiscales describieron al asesinato de Pillín y Rana como "un crimen que tiene demasiada organización". "Es una causa muy compleja, hay muchas personas que participaron", había analizado Pairola cuando en marzo pasado imputaron a otros dos hombres como partícipes necesarios del doble asesinato. Alejandro "Cani" Zamudio y Alejandro Vázquez fueron señalados como quienes se ocuparon de la logística previa al ataque. Un hermano de este último, Fernando Sebastián "Narigón" Vázquez, investigado por narcotráfico y vinculado a Los Monos, está prófugo por un rol similar a los ya imputados.
>> Leer más: "Que vengan y peleen conmigo": el mensaje de Pillín Bracamonte que antecedió a su asesinato
La acusación planteó que antes del crimen los autores del hecho se juntaron en una casa de Zamudio, ubicada en Sánchez de Loria al 600 bis. Desde allí Alejandro Vázquez y dos personas más, quizás su hermano, salieron en un Citroën Air Cross hacia el Gigante de Arroyito. Otro vehículo, según los fiscales, siguió a la camioneta en la que iban Pillín y el Rana luego del el partido.
Del Citroën bajaron dos personas que se acercaron caminando a la camioneta en la que estaba el jefe de la barra canalla. Uno de ellos se aproximó al vehículo por el lado de la ventanilla del acompañante, donde Pillín hablaba con Pitito Martínez, y comenzó a disparar hacia dentro de la camioneta a muy poca distancia. Una vez ejecutado el ataque, explicaron los fiscales, los dos se subieron a una moto Honda Twister en la que un cómplice los esperaba. Los tres huyeron y minutos después abandonaron la moto en Almafuerte al 1100.
Un crimen sin respuestas
Si bien no habían sido imputados como partícipes, los primos Martínez aparecían en la hipótesis del caso como quienes se habían ocupado de entorpecer la investigación. En ese marco sus detenciones e imputaciones se anunciaron como parte de los avances en la causa, que ahora parece estar más estancada que antes tras varios meses sin novedades. Todavía es un misterio quién fue el autor material del ataque, quién lo ordenó y por qué motivos.
>> Leer más: Crimen de Pillín Bracamonte: la caída de un pesado y las preguntas por lo que vendrá
Zamudio estaba vinculado a la banda Los Menores, organización criminal que aparecía en varios legajos judiciales al menos desde 2023 pero que comenzó a ser desmantelada a partir del crimen de Bracamonte, quien había hablado de ellos en la Justicia tras sobrevivir a un intento de asesinato pocos meses antes de que finalmente lo mataran. En septiembre pasado los mismos fiscales que investigan el doble crimen imputaron por asociación ilícita a varios integrantes de Los Menores. Entre los acusados estuvo Lautaro "Laucha" Ghiselli, un reconocido hincha de Central que fue señalado como sucesor en el mando de la barra brava.
Como jefe de la organización, aunque continúa prófugo, ubicaron a Matías Gazzani. En ese contexto los investigadores indicaron que Laucha Ghiselli había sido puesto como jefe de Los Guerreros por Gazzani "para administrar los recursos provenientes de los negocios lícitos e ilícitos de la barra brava en beneficio de la asociación ilícita". En ese trasfondo encuadraron el asesinato de Pillín Bracamonte, aunque en la causa no hay imputados como instigadores.