Tres horas de audiencia terminaron de moldear cómo será este año el juicio por la muerte de Ivana Garcilazo, la simpatizante de Rosario Central atacada a piedrazos por hinchas de Newell’s cuando regresaba en moto de un clásico en 2023. El caso se abordó en un trámite de apelación al que todas las partes involucradas llegaron con planteos sobre el encuadre legal o las evidencias; un debate que los acusados presenciaron conectados por pantalla desde sus lugares de detención. El juez de la Cámara Penal Daniel Curik rechazó algunos testimonios y respaldó la calificación legal que reclama la acusación.
En la audiencia celebrada en los Tribunales provinciales de Balcarce 1641 la Fiscalía y la querella obtuvieron un espaldarazo para llegar al juicio oral con un alto pedido de penas a los tres hinchas rojinegros acusados. Reclaman condenas de 30 a 33 años para ellos como coautores de un homicidio simple, es decir, de un ataque conjunto cometido con finalidad letal. Un delito que se considera agravado por ocurrir en ocasión de un espectáculo deportivo. El juez de segunda instancia rechazó un planteo defensivo para encuadrar el hecho como una agresión sin la finalidad de causar una muerte, cuestión que se seguirá discutiendo en el juicio.
El diagrama del juicio
La resolución judicial que Curik dio a conocer luego de tres horas de debate sienta las bases y termina de delinear bajo qué paraguas legal y con qué evidencias se discutirá el caso en un juicio oral y público previsto, de manera estimativa, para junio de este año. Dos acusados llegarán con los plazos de detención prorrogados: el profesor de educación física y coordinador de las inferiores del club Social Lux Ariel Matías Cabrera, quien se entregó a doce días del hecho, y el comerciante Juan José Masson, detenido a casi un mes.
El tercer implicado es Damián Reifenstuel —técnico en preservación ambiental, docente y profesor de química—, detenido en febrero de 2025 en Bolivia tras permanecer más de un año prófugo, quien pidió la palabra en la audiencia para hacer una breve aclaración respecto del tiempo que estuvo evadido de la Justicia hasta que lo hallaron en la ciudad de Samaipata trabajando como docente bajo una identidad falsa.
En la audiencia se discutieron algunas definiciones adoptadas en octubre pasado por el juez Fernando Sosa tras el trámite preliminar al juicio. En lo esencial, no está en discusión la intervención de los acusados en el hecho, sino si deben responder los tres por igual como autores de un crimen intencional. Esto es lo que discuten las defensas, que bregan por encuadres diferentes, mientras que las fiscales María Laura Riccardo y Carla Ranciari y el abogado querellante Marcos Cella cuestionaron algunos ofrecimientos de testigos.
Avales y rechazos
El juez avaló la calificación de homicidio por la cual la Fiscalía pedirá 30 años de prisión para los tres acusados, mientras que la querella reclama 33 años. “Fue un duro revés para la defensa”, consideró el abogado Cella, quien representa a los familiares de Ivana. Dos de las hermanas presenciaron la audiencia. En tanto, el camarista rechazó que se cite como testigo a un periodista que redactó una nota sobre un ataque vecinal a la casa de Reifenstuel, aunque admitió la publicación como prueba.
>>Leer más: Cómo fue el crimen de Ivana Garcilazo: más de un año esperando justicia
El magistrado avaló que declaren en el juicio algunos testigos de concepto de este último acusado pero rechazó la incorporación de un psiquiatra, convocado por la defensa para cuestionar los dichos de una testigo que vio la trama del ataque desde un auto que iba detrás de Ivana.
El crimen ocurrió la tarde del 30 de septiembre de 2023. Ivana Paula Garcilazo, de 32 años, volvía en moto hacia su casa luego de presenciar el clásico en el que Central venció a Newell’s en el Gigante de Arroyito con un gol en el complemento. Los tres acusados lo habían mirado por televisión con amigos en una casa de Iriondo y Catamarca. De allí se fueron caminando.
Al llegar a Montevideo y Ovidio Lagos, por donde regresaba una caravana de simpatizantes de Central tocando bocina o agitando banderas, levantaron escombros de una vereda rota y los arrojaron contra Ivana, quien iba en moto. El impacto de un bloque de material contra la cabeza la hizo desplomar en el momento, como si la hubieran nockeado. Dos agresores se fueron corriendo. Su novio, que iba en moto detrás, golpeó con la linga a Cabrera, quien se la quitó y en la huida la arrojó contra un árbol. Ivana murió en el lugar a causa de un traumatismo encéfalo craneano.