En las últimas horas, las redes sociales se convirtieron en un hervidero de quejas por parte de usuarios de Stremio. La aplicación que durante años permitió centralizar el acceso a películas y series de forma gratuita comenzó a mostrar signos de agotamiento técnico o, más precisamente, de bloqueos dirigidos.
Así, aquella ventana mágica que permitía ver el último estreno de Hollywood o la serie del momento sin pagar un abono mensual —la popular plataforma de streaming Stremio— comenzó a mostrar sus primeras fisuras. No se trata de una caída técnica pasajera, sino del inicio de un ofensiva legal sin precedentes.
La decisión emana de un acuerdo estratégico entre los presidentes de Argentina, Javier Milei, y Estados Unidos, Donald Trump. Según trascendió, Estados Unidos condicionó la reducción de aranceles para exportaciones argentinas a un combate directo contra la piratería digital.
En este nuevo escenario, aplicaciones como Stremio y Magis TV han pasado de ser un "secreto a voces" a convertirse en objetivos prioritarios de los proveedores de internet (ISP).
El cerco digital a Stremio
A diferencia de intentos previos, el plan actual obliga a las empresas prestadoras de internet a implementar filtros de tráfico específicos. El objetivo es bloquear los protocolos de Torrent y los servidores que alimentan los complementos (add-ons) de Stremio.
En efecto, los usuarios en Argentina ya reportaron dificultades para cargar contenidos de películas y series durante el último fin de semana. "Antes funcionaba perfecto, ahora se queda cargando eternamente o directamente dice que no hay fuentes disponibles", comentó un joven desarrollador rosarino.
¿El adiós definitivo al cine y series gratis?
Si bien Stremio es, en esencia, una aplicación legal de código abierto, su utilidad para el público masivo reside en la capacidad de indexar contenido protegido por derechos de autor. Con el nuevo acuerdo entre EEUU y Argentina, la Justicia argentina ha comenzado a emitir órdenes para eliminar estas aplicaciones de las tiendas oficiales y penalizar a quienes faciliten su distribución.
Por otro lado, Magis TV —el gigante del IPTV que permitía ver fútbol gratis y señales de cable— también inició un proceso de retirada. Recientemente, la plataforma eliminó señales argentinas de su grilla para evitar acciones legales directas, lo que marca el principio del fin para el consumo de contenidos sin licencia en el país.
El refugio en las VPN
Ante este bloqueo, el ingenio argentino no se queda atrás. En las redes ya circulan tutoriales para configurar conexiones VPN (Red Privada Virtual), que permiten enmascarar la ubicación del usuario ocultando tu dirección IP y saltar las restricciones de los ISP locales. Sin embargo, estas soluciones suelen ser pagas, lo que anula la premisa inicial de la "gratuidad absoluta" que ofrecía el sistema.
La era del streaming libre parece haber chocado contra la realidad geopolítica. Mientras el gobierno busca beneficios comerciales en el Norte, los usuarios locales deberán decidir si regresan a las plataformas oficiales (pagas) o se aventuran en las cada vez más complejas aguas de la clandestinidad digital.