Rosario se sube al debate por la presencia de cuidacoches en las calles. Además de los siete proyectos que fueron presentados en el Palacio Vasallo, se busca generar consenso con legisladores provinciales y el Ejecutivo local porque “el artículo 300 del Código de Convivencia se quedó corto”, dijo María Eugenia Schmuck, presidenta del Concejo local, a La Capital. Para la referente, el accionar de los trapitos es "más que una contravención".
Aunque habló a título personal, Schmuck es un peso fuerte dentro de la estructura del gobierno municipal. Al momento de la charla con este diario cumplía las funciones de intendenta interina, ante la licencia de Pablo Javkin. Además, siempre se posicionó como una voz en contra de los cuidacoches a quienes el artículo 300 del Código de Convivencia penaliza en el caso de que, a través de actos extorsivos, amenazas o aprietes, exijan dinero por estacionar. Sin embargo, lo considera una contravención, por lo que su accionar no tiene tipificación penal.
“Tenemos que dejar de hacer política con el tema, tomar el toro por las astas y trabajar para resolverlo”, sostuvo. Sus declaraciones van de la mano de la postura de la Municipalidad de Santa Fe que ya planteó la necesidad de una ley provincial para eliminar los cuidacoches.
“Tuvimos una muy buena iniciativa cuando resolvimos el Código de Convivencia al establecer la figura de la extorsión a través del artículo 300, pero es muy difícil de comprobar. Exponemos mucho al vecino que denuncia y la autoridad tiene que constatarlo in situ”, señaló Schmuck quien expuso: “Son demorados por averiguación de antecedentes y están hasta seis horas. Pero esto debe dejar de ser una contravención, porque los cuidacoches suelen ejercer más violencia que la extorsión a la que estábamos lamentablemente acostumbrados”. Uno de los argumentos que Sebastián Mastropaolo, secretario de gobierno de Santa fe, apuntó en La Capital.
Sin ir más lejos, este miércoles la Secretaría de Control de Rosario junto a la Policía de Santa Fe detuvo a un cuidacoche por agredir a una comerciante del Paseo del Siglo. El procedimiento se dio luego de que el viernes 30 de enero se difundiera un videoen el que se observaba a una persona escupiendo (en el marco de una discusión) a una empleada de un comercio de calle España al 700.
Así como el Paseo del Siglo, las zonas más pobladas por cuidacoches son Pichincha, barrio Martín, el sector circundante de la Terminal Fluvial, el microcentro y los corredores gastronómicos. También cuando los espectáculos deportivos llegan a la ciudad se pueden ver grupos organizados detrás de esta práctica prohibida.
Una actividad ilegal
Schmuck resaltó que el cuidado de autos mediante la apropiación de espacios públicos “es ilegal” y expuso que en el Concejo Municipal existen siete proyectos “vinculadas a cambios normativos y a propuestas de gestión” y otras tantas más en la Legislatura de Santa Fe. Cuando esta semana retome su agenda cómo presidenta del Concejo Municipal de Rosario, aseguró que comenzarán las conversaciones con los municipios, el gobierno de Santa Fe y los legisladores para “poner al Concejo de Rosario a disposición porque creemos que tenemos un daño, que lo tenemos que resolver y le tenemos que ofrecer a los ejecutivos municipales y provinciales las herramientas legislativas para resolver el problema”, aseguró Schmuck.
La presidenta del Concejo de Rosario propuso un camino inverso al de las leyes y normas. En vez de que una ciudad o localidad se adecue a una iniciativa, Schmuck apuesta a reunir las miradas de los organismos de control de las grandes ciudades y del Ministerio de Seguridad de Santa Fe para plasmarlas en las iniciativas ya presentadas. En este sentido, aseguró a este medio que “en los próximos días” se encontrará con el titular de la cartera de Seguridad, Pablo Cococcioni.
En la Legislatura de Santa Fe existen al menos tres proyectos que abordan la problemática: uno del diputado Walter Ghione, otro del legislador Germán Scavuzzo y un tercero del senador Ciro Seisas.
Una problemática cara para Rosario
El conflicto de los cuidacoches tiene larga data. Desde aquel proyecto del exconcejal Jorge Boasso de 1995 que creaba un registro voluntario, y proponía identificados con pechera, foto y nombre, hasta la iniciativa de la exedila Carola Nin en 2017, que establecía un programa de inclusión social, el malestar y las denuncias siguen a la orden del día.
Casi a diario llegan denuncias de los vecinos, según esgrimió Schmuck, y muchas de ellas advierten que los cuidacoches “están involucrados con organizaciones criminales, venta de estupefacientes, extorsión y las barras bravas de los dos clubes más importantes de Rosario”.
Este 2026 se presenta como la discusión final sobre el tema cuidacoches y desde la Legislatura y los concejos municipales, explicó Schmuck, deben “apoyar las iniciativas que a los municipios y a la provincia les sirven para abordar el tema que tan caro le sale a Rosario y no centrarse en quién junta los votos para hacer política”.
Schmuck dejó una pregunta que muchos rosarinos se hacen: “¿Por qué muchas veces no hay espectáculos culturales en las canchas de Newell’s o de Central?”. Fue ella misma la que se animó a responder: “Porque el productor tiene que negociar con la barra brava y someter al público en los entornos”.