Un tribunal de la Cámara Penal de Rosario confirmó la condena a prisión perpetua a un muchacho de 22 años por la muerte de Joel Nicolás Bello, de 19, atacado para robarle la moto en 2019. En el episodio, ocurrido en la zona noroeste de la ciudad, el ladrón le pegó con una piedra en la cabeza a la víctima, quien murió en el hospital luego de una serie de cirugías. "El fallo ha llegado razonadamente a una conclusión de certeza sobre materialidad del hecho y responsabilidad penal", indicaron los jueces.
Jonatan Ezequiel Zapata tenía 20 años cuando ocurrió el crimen de Joel Bello. Fue el 19 de julio de 2019, cerca de las 23.10, cuando la víctima conducía su moto Honda Wave con la compañía de su novia, de 16 años. Transitaban por avenida Sorrento cuando al llegar al cruce con Cullen, mientras subían al puente, Zapata apareció desde atrás del guardarraíl con una piedra en las manos. El agresor arrojó en dirección a las víctimas la piedra que impactó de lleno en la cabeza de Bello. Tan fuerte fue el impacto que el casco del joven fue perforado, a la vez que sufrió una severa herida en el cráneo.
Según consta en la investigación que llegó a juicio oral y público, el médico que atendió a Bello contó que "pocas veces había visto una destrucción de cráneo semejante". El joven falleció luego de dos cirugías de extrema complejidad en las que tuvieron que sacarle del cerebro las astillas del cráneo fracturado por el golpe.
En tanto, luego del robo, Zapata se subió a la moto y se marchó. Pero un día después, a bordo del mismo rodado, el joven protagonizó un siniestro vial en el centro de la ciudad por el cual fue internado. En el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez lo identificaron y desde entonces quedó preso. Incluso hubo testigos de la causa que aseguraron que luego del robo Zapata había intentado vender la moto a tres mil pesos "canchereando" el modo en el que la había robado.
El fiscal a cargo de la investigación, Gastón Ávila, imputó a Zapata por el delito de homicidio criminis causa, es decir, cometido para asegurarse la concreción de otro delito, en este caso el robo de la moto. En marzo de 2021 luego de un juicio oral y público el joven fue condenado a prisión perpetua en un fallo unánime del tribunal de primera instancia integrado por los jueces Hernán Postma, Pablo Pinto y Rodolfo Zvala.
Señalado
Luego del fallo la defensa de Zapata, a cargo de Alejandra Paolini, cuestionó la calificación legal con el argumento de que el agresor no había tenido la intención de matar a Bello. También puso en duda al testimonio de la novia de la víctima, que fue quien reconoció a Zapata como el autor del crimen y el robo.
Selene, la novia de la víctima, aseguró que podía reconocer al autor del crimen y el robo. Dijo que el joven llevaba un buzo con capucha pero que tenía la cara descubierta y así fue que en la rueda de reconocimiento lo identificó. Incluso, destacó la Fiscalía en sus argumentos, la testigo reconoció a Zapata a pesar de que en el procedimiento había un familiar del acusado con características similares.
Ahora el tribunal de la Cámara Penal compuesto por los jueces Gabriela Sansó, Guillermo Llaudet y Daniel Acosta confirmó la condena a prisión perpetua a Zapata. "Pese a los esfuerzos de la defensa, la sentencia ha arribado a una conclusión de razonable certeza, apoyada en las pruebas rendidas, valoradas en su conjunto y de acuerdo a las reglas de la sana critica racional", indica la resolución.
>> Leer más: Murió un chico al que le dispararon para robar su moto
En sus argumentos el tribunal reparó en el reconocimiento del autor del crimen por parte de la testigo, que había sido cuestionado por la defensa. Es que la novia de Bello tuvo al menos tres oportunidades de ver el rostro de Zapata, ya que no se dio a la fuga inmediatamente sino que se les acercó haciendo ademanes de que estaba armado. Finalmente la joven lo identificó en rueda de reconocimiento en la que el tribunal destacó "la seguridad de la sindicación frente a los similares, descartando la posibilidad de confusión".
"En síntesis, tras un análisis conjunto y conglobado de la prueba a aportada el fallo ha llegado razonadamente a una conclusión de certeza sobre materialidad del hecho y responsabilidad penal, por lo que el agravio relativo a la valoración de la prueba no puede prosperar", analizó el tribunal.
En cuanto a la calificación legal la defensa había cuestionado la intención de Zapata de cometer el crimen. En ese sentido el tribunal consideró "la idoneidad para matar", las características del objeto que le arrojó a la víctima —que puede inferirse por el daño causado al casco— y la zona del cuerpo a la que fue dirigida la agresión.
"Lo que sí quedó demostrado es que el encartado estaba al acecho, esperando que alguien pase para robarle, y para ello le arrojaría desde el costado de la calle y oculto detrás del guardarraíl un objeto lo suficientemente idóneo para matar al conductor de la moto y hacerse del rodado", consideraron los jueces en su fallo. En ese sentido detallaron: "El peligro de causar la muerte a otro no era remoto y resulta evidente que el autor obró con total conciencia de que su conducta —de resultar asertiva— llevaba a la probabilidad absolutamente alta de que el resultado se concretara, independientemente de su deseo o interés en el deceso".
"Un chico alegre"
Joel Bello agonizó tres días luego de atravesar dos cirugías muy complejas. Luego se tomó la decisión de desconectarlo del respirador artificial para así donar sus órganos. “Fueron días muy duros, difíciles y dolorosos. Una vez que se hicieron las ablaciones fue una satisfacción familiar que mi hijo pudiera ayudar a otros. En realidad fue lo que hizo siempre. Me llamaron de la Fundación Favaloro y me contaron que el corazón fue a una chica de 19 años. Y las córneas, los riñones y otros órganos también ayudaron a otras vidas”, dijo la madre a este diario en marzo de 2020.
Sus allegados recordaron a Joel como "un chico alegre y con muchos proyectos". "Con Selene estaban todo el día juntos. Iban a buscar a mi hijo de cinco años al jardín de infantes, salían a todos lados juntos, realmente se amaban. Hoy a mi me cuesta el día a día, el tener esa ausencia. Era un chico alegre y con muchos proyectos”, recordó su madre por esos días.