Policiales

Condenaron a 16 años de prisión al asesino de Mercedes Delgado

Barrio Ludueña. Héctor Daniel Riquelme fue hallado culpable del crimen de la militante social que murió baleada en medio de un tiroteo entre dos familias. El homicidio ocurrió el 8 de enero de 2013.

Martes 23 de Febrero de 2016

La tarde del 8 de enero de 2013 la militante social Mercedes Delgado salió a buscar a su hijo para ponerlo a resguardo de un tiroteo entre bandas que se había desatado en plena calle en Garzón y Bielsa, barrio Ludueña. El intercambio de disparos ya había cesado cuando ella pasó corriendo por la cuadra, pero en ese momento el referente de uno de los bandos rivales se asomó al portón de su casa y volvió a tirar. Un disparo le entró por la espalda, la arrojó al piso y le causó la muerte. Ese hombre, al que sus vecinos sindicaron por esa última y letal serie de disparos, fue condenado a 16 años de prisión como responsable del crimen.

La condena fue impuesta al final de un juicio escrito a Héctor Daniel Riquelme, un hombre de 49 años que se abstuvo de declarar a lo largo del proceso. Se suma a esta sanción las penas de entre 5 y 7 años de prisión que habían recibido el año pasado otros tres acusados de participar del tiroteo previo a la muerte de Mercedes. La pena fue dictada por el juez de Sentencia José Luis Mascali, el mismo que intervino en el anterior juicio escrito por el caso.

Desdoblado. El trámite penal se desdobló porque los acusados fueron detenidos en distintos momentos —Riquelme, tras 20 meses prófugo— e implicados en distintos tramos de una misma secuencia: unos por tirotearse entre ellos con el fin de eliminarse mutuamente y Riquelme por la muerte de Mecha.

El acusado del crimen, sindicado por varios vecinos, fue condenado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y también por la tentativa de homicidio previa a miembros de la banda rival, delito que también se consideró agravado por la intervención de un hijo menor de edad. Los fundamentos de la condena quedaron plasmados en fallo extenso, que detalla uno por uno los motivos que componen el monto de la pena.

Por participar de la intensa balacera previa, que no tuvo lesionados, en octubre pasado Mascali impuso penas a tres hombres. Uno de ellos es hijo de Riquelme, Matías Marcelo, de 26 años y apodado “Guadaña”, quien recibió 7 años por tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la intervención de un menor de edad. Como integrantes del bando contrario, David Alejandro Ferriol, de 30 años, recibió seis años de prisión por intento de homicidio agravado por el uso de arma, mientras que su medio hermano Ramón Antonio Piedrabuena, de 21, fue sentenciado a 5 años y 4 meses por el mismo delito.

Fuego cruzado. Mercedes era catequista y colaboradora del comedor comunitario San Cayetano. El 8 de enero de 2013 quedó en medio de un tiroteo entre dos familias que ya habían dirimido diferencias a tiros un día antes. Según el fallo, los tiros se iniciaron cerca de las 18.15. Desde la puerta de su casa de Bielsa 6049 tiraban miembros de la familia Riquelme: Héctor y sus hijos Matías y Mauro, por entonces menor de edad. Desde la esquina de Bielsa y Garzón disparaban Ferriol, Piedrabuena y otro hermano de ambos, el prófugo Jonatan Piedrabuena.

Tras un intercambio intenso —vecinos contaron más de doce disparos— los Ferriol se retiraron por Garzón hacia el sur sin llegar a herir a sus oponentes. En ese momento es que, según la sentencia, Riquelme se asomó desde el portón de su casa y “continúa disparando sólo”.

Mercedes Delgado caminaba por Bielsa al 6121 hacia el oeste. Buscaba a uno de sus hijos para que entrara a resguardarse a su casa cuando una bala la atravesó a la altura del abdomen. Consciente y quejándose de dolor, la catequista fue trasladada por sus vecinos al Hospital Centenario pero no pudo sobrevivir a las lesiones internas en estómago, colon y esófago que derivaron en un shock letal.

A lo largo de casi tres años de investigación, no quedó claro quién abrió el fuego y quién lo contestó. Pero sí se abordaron los motivos. El acusado David Ferriol, aunque negó haber disparado, sostuvo que fue atacado a tiros por los Riquelme, a quienes conocía por haber estado detenido con Matías por el homicidio de Sergio Brusa, un comerciante de 46 años al que mataron de un tiro en su casa de Empalme Graneros el 10 de septiembre de 2007. “Cuando voy pasando por Barra sale Daniel Riquelme junto con Mauro y Matías y me gritan: «¿Te acordás lo que pasó allá adentro?» y empiezan a tirarme tiros, ante lo cual corro”.

El juez descartó que Riquelme haya actuado de manera legítima al defenderse de un ataque de los Ferriol, como planteaba la defensa, porque el tiroteo fue mutuo, no se sabe quién lo inició y “las diferencias previas ya había cesado” cuando gatilló los disparos finales. Tampoco encontró creíble la declaración de cuatro allegados al imputado que, “dos años después del hecho”, dijeron que había estado con ellos en su casa. En cambio, resaltó que “cinco testigos presenciales vieron al imputado afuera, en la vía publica, y disparando su arma de fuego”. Consideró que declararon de manera creíble, espontánea y sin ánimo de perjudicar. Sus relatos fueron la principal prueba, junto con la reconstrucción del hecho.

Las voces del barrio. “Los Riquelme empiezan a tirar nuevamente sin tirarle a nadie. Tiraban por tirar apuntando a calle Barra, y en eso le pegan a esta señora. Ahí en el barrio todos gritaban que Daniel era el único que en ese momento estaba tirando”, contó un vecino que presenció el crimen desde la puerta de su casa. Otro muchacho contó: “En un momento dejan de tirotearse y los hermanos Ferriol huyen por Garzón para Gorriti y no los vi más. Los Riquelme dejan de tirar pero al minuto y medio sale Daniel y empieza a tirar porque aparentemente no se había dado cuenta de que los Ferriol ya se habían ido. Sacó medio cuerpo del portón y tiraba él solo para su derecha y así hirió a la mujer que justo doblaba desde Garzón para Bielsa”.

En el descanso entre las dos secuencias de tiros, una vecina que vio acercarse a Mercedes intentó prevenirla: “Mechu, corré, corré, dale, apurate, metete en mi casa”, le gritó. En ese instante se sintió el disparo que impactó en Mercedes. “Le dio en la espalda, la tumbó, la hizo girar y caer al piso”. Así, para el juez, “todos los caminos conducen a Riquelme, quien dispara a plena luz del día y fue quien produjo la muerte de la víctima”.

Argumentos que justifican la sentencia

El fallo que condenó a Héctor Riquelme dedicó un apartado a explicar porqué se fijó en 16 años la pena por el crimen de Mercedes Delgado y la balacera previa. El juez José Luis Mascali tuvo en cuenta “la actitud del procesado a su detención, el daño causado, medios de vida e instrucción” y consideró como agravantes:

► “Que Riquelme no era un joven recién convertido de la adolescencia”, lo que supone “un grado de madurez para evitar conductas irreflexivas como las que lideró”.

► Que emprendiera un “desafío mortal” a plena luz del día y en lugar poblado.

► “La condición de la víctima, quien salió desesperada a buscar a su hijo para cubrirlo de la balacera previa”, lo que revela su indefensión.

► Que le quitó la vida a una persona “ajena a sus reyertas, en plenitud de capacidades, con especial apego a la solidaridad”.

► Como atenuante consignó su falta de antecedentes y que el crimen fue cometido con “dolo eventual”. Es decir, que no se propuso matar a la mujer pero se representó ese peligro y no le importó.

 

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