Nelson Alexis "Pandu" Aguirre, sindicado como líder de una temible gavilla que opera en villa Banana, fue condenado a 16 años de prisión en un juicio abreviado homologado por un tribunal pluripersonal tras el acuerdo al que arribaron la Fiscalía y la defensa del acusado, de 28 años. "Pandu" admitió su responsabilidad en el crimen de Javier Barquilla, un albañil de 37 años que en 2015 recibió dos disparos fatales, y de tres violentos robos. Tras la audiencia, los familiares de la víctima expresaron su descontento con el fallo y plantearon una polémica por el accionar del fiscal y la defensa (ver aparte).
De acuerdo al fallo, Aguirre fue condenado como autor de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego y amenazas coactivas; y coautor de robo calificado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse, en carácter de consumado y en tres hechos, entre noviembre de 2014 y enero de 2015.
Tras la homologación del dictamen, la Fiscalía anunció que girará una copia del expediente a la Justicia Federal para que se investigue el contexto narco en el que se mueve la banda de "Pandu".
Mientras se desarrolló la audiencia, en las escalinatas de Tribunales sobre calle Balcarce al 1600, un grupo de vecinos e integrantes de organizaciones sociales que militan y trabajan en villa Banana acompañaron a la familia Barquilla y mostraron su disconformidad con el juicio abreviado.
El crimen
Con un corte de pelo con cresta y abrigado con una campera gris, Nelson "Pandu" Aguirre entró esposado a la sala de audiencias escoltado por Pablo Tojo, su defensor público. Sólo una mujer de su familia estaba allí para brindarle apoyo. A las 10 el fiscal Bianchini comenzó a leer ante el acusado y el tribunal integrado por los jueces Marcela Canavesio, Rodolfo Zvala y Delia Paleari, los hechos de los que se hacía responsable "Pandu" para cerrar el proceso abreviado. De los cuatro expedientes que se leyeron, sobresalió el correspondientes al crimen de Javier Humberto Barquilla.
Este hombre vivía en villa Banana, tenía 37 años y tres hijos. El lunes 2 de febrero de 2015, en lo profundo de los pasillos que se abren por Felipe Moré y Rueda, Barquilla salió en defensa de su cuñado, quien discutía con integrantes de la banda de "Pandu" porque le habían robado en su casa. En ese marco, Barquilla recibió al menos dos balazos en el pecho ejecutados por el jefe de la gavilla que los vecinos caracterizaron como "polirubro", incluso vinculada a la narcocriminalidad.
Amenazada
"Cuando escuché la voz de «Pandu» fue como si hubiera visto al diablo. Javier (Barquilla) quedó detrás mío. Oí que «Pandu» gritaba y me vine corriendo a mi casa. Ahí escuché cuatro disparos, y cuando miré por la ventana lo vi a Javier tirado en el piso. Reaccioné agarrando a mis hijos, de 4 y 7 años, y traté de esconderlos porque se venían a casa y yo estaba sola con los chicos", indicó a este diario Soledad, una militante y vecina del humilde barrio que tras el crimen de Barquilla fue amenazada por "Pandu" y el cuñado de éste, un tal "Wititi". La mujer fue perseguida por los dos y "Pandu" apoyó su pistola en el pecho de la nena de 7 años mientras la amenazaba. "Sé que al hablar me gano la tumba porque los que reclaman en el barrio después aparecen muertos", agregó Soledad.
En la audiencia de ayer Aguirre también se hizo responsable de esa amenaza, un hecho por el que ya fue condenado a 3 años de prisión Gustavo Rodrigo "Wititi" Berón. El cuñado de "Pandu", además, es uno de los tres acusados por violar y matar a Guadalupe Medina, la nena de 12 años hallada sin vida el 25 de mayo de 2016 en una construcción abandonada de villa Banana.
Saga de robos
El fiscal Bianchini también leyó las acusaciones por tres violentos robos investigados por las fiscales Gisela Paolicelli y Valeria Haurigot. El primero ocurrió la noche del 28 de noviembre de 2014 en una tienda de 27 de Febrero al 5300. Allí un muchacho con una lágrima tatuada en el rostro (como la que tiene "Pandu") junto a otros dos maleantes robaron tres bolsas de consorcio repletas de ropa. En ese golpe la concubina de "Pandu" perdió su DNI por lo que terminó reconocida, detenida e imputada.
El segundo de los robos fue el 29 de diciembre de 2014 en Pueblo Esther, donde "Pandu" y dos muchachos más ingresaron a una casa y privaron de la libertad a una pareja y a una nena de 6 años. Allí robaron objetos de valor y dinero. Y el tercer atraco ocurrió el 12 de enero de 2015 en una vivienda de Soldini. Ese día "Pandu" con una mujer y un secuaz llegaron a una vivienda y utilizando como ardid la búsqueda de un terreno para comprar retuvieron a una mujer y a su bebé para robarle dinero.
Leídos los hechos y las evidencias y pruebas que solventaban la imputación, el tribunal se tomó diez minutos para deliberar si correspondía la homologación. Previo a ésto "Pandu" fue consultado respecto a si comprendía el acuerdo. "Estoy conforme con el acuerdo", indicó.
A las 11 la audiencia se reanudó. En ese momento ingresaron a la sala la viuda y una de las hermanas de Barquilla. La jueza Canavesio fue la encargada de repasar los hechos y confirmar la homologación del proceso abreviado. Una vez que la audiencia finalizó, "Pandu" giró en su asiento y durante varios segundos dedicó una mirada desafiante a los periodistas y público que habían presenciado la medida. "En este lugar si las miradas mataran, varios ya estaríamos muertos", reflexionó uno de los habitúes de las audiencias en Tribunales.
Polémica entre la familia y la Fiscalía por el juicio abreviado
Tras la audiencia en la que se homologó el proceso que mandó a "Pandu" a la cárcel por 16 años, la viuda y una hermana de Javier Barquilla manifestaron su descontento con el acuerdo. "Conformes no estamos, porque no nos dieron justicia. Todo ésto que se vio en la audiencia es producto del narcotráfico y nosotros sufrimos además mucho manoseo por parte de la Justicia", comentaron las mujeres. "A nosotros nos notificaron de que había una intención de hacer un juicio abreviado, pero queríamos un juicio oral y público. Quisimos ser querellantes, pero el fiscal no nos dio lugar", expresaron dando rienda a una polémica.
Del otro lado del escritorio, allegados al fiscal Ademar Bianchini confiaron que "la familia Barquilla fue notificada varias veces de que se estaba planteando un juicio abreviado. Pero al ser citados, varias veces no concurrieron y nunca manifestaron disconformidad con lo que se estaba realizando ni rebatieron los argumentos que se presentaban. El monto de la condena no está mal, a lo mejor yendo a un juicio oral se podría haber sacado una condena a 18 años, pero también se podría haber ido absuelto. Nadie aseguraba que los testigos se presentaran en un juicio y acusaran a «Pandu» con él mirándolos fijos", planteó la fuente. Y respecto a la imposibilidad de ser querellantes, dijo que "no pudieron porque no se presentaron en tiempo y forma en el proceso. Sin embargo el abogado que los asesoró (Norberto "Beto" Olivares) participó todas las veces que la familia quiso del proceso", explicó el vocero.