El ex arquero Néstor Manuel Hernandorena, quien pasara por varios clubes de Primera y del ascenso,
fue asesinado de un disparo de escopeta en la cabeza en su domicilio del partido de Tigre. Según
fuentes de la policía bonaerense, su asesinato no se produjo en el marco de un robo común, ya que
sólo le sustrajeron el título de propiedad de la vivienda.
Asimismo, se precisó que el cuerpo del ex guardavallas, de 64 años, fue encontrado ayer en
avanzado estado de descomposición en el interior de su casa, ubicada en la calle Olazabal 426 de la
localidad bonaerense de General Pacheco, donde según las pericias fue asesinado al menos 20 días
antes de que los efectivos lo hallaran.
Al parecer, el hecho se produjo en medio de una disputa familiar, ya que los familiares que
vivían arriba del ex arquero tenían algunas diferencias con él de acuerdo con lo que los
investigadores pudieron recabar. Inclusive, la policía no fue llamada por uno de ellos sino por
vecinos del lugar, que alertaron a los efectivos del olor nauseabundo que salía de la vivienda.
Nacido un 28 de marzo de 1944, Hernandorena dejó un gran recuerdo entre los simpatizantes de
Tigre, club del que surgió y con el que ascendió a Primera en 1967, y de Temperley, entidad que
logró sus dos ascensos a Primera del profesionalismo con él en su valla en 1974 y 1982.
Justamente tras ascender con los celestes del sur, Hernandorena tuvo un breve paso por Boca
en 1975, aunque no llegó a jugar oficialmente allí. En la máxima categoría, concretamente, lo hizo
para Tigre, Huracán, Ferrocarril Oeste, All Boys, San Lorenzo de Mar del Plata y Estudiantes de Rio
Cuarto. Además, jugó en el Deportes Tolima de Colombia e integró el equipo con que, por única vez
en la historia, Sarmiento de Junín ascendió a Primera en 1980.



















