Central

Un partido inteligente con control sobre el juego y el rival

En el equipo de Chamot creen que la llave del partido de esta noche en el Morumbí estará en sacarle la pelota a San Pablo, pero también en no caer en la desesperación

Miércoles 09 de Mayo de 2018

En instancias eliminatorias suele hablarse de "partidos inteligentes". ¿Qué tipo de partido, inteligente por cierto, debiera hacer Central esta noche en el Morumbí? El que le permita mantener siempre las riendas del juego o al menos no alejarse de la zona de cierto confort. Resulta más o menos sencillo explicarlo en la previa, cuando el marco teórico no sufre el avasallamiento de los avatares del juego. El tema para el canalla será entender qué es lo más conveniente. Chamot armó un equipo pensando en una idea más o menos clara. La realización de la misma es otra cosa. Sortear la primera ronda de la Copa Sudamericana es lo que estará en juego esta noche. No es poco que dos de los tres resultados posibles le den la derecha al equipo auriazul (ver aparte), pero junto a la pelota también jugarán las emociones.


El 0 a 0 de la ida en Arroyito puso la definición en una zona de verdadera incertidumbre. Porque San Pablo sabe que de local le sería más sencillo ganar, pero del otro Central se aferra a la sensación de que cada gol que pueda convertir significará un duro golpe a las aspiraciones de su rival.

En el medio, el partido. José Chamot fue en busca de mayor experiencia para esta definición, pero sobre todo trabajó sobre un entramado táctico que, cree, será lo más conveniente. Por eso un mediocampo poblado con cinco jugadores, aunque Washington Camacho será el encargado de desprenderse para moverse más cerca de Marco Ruben.

El cuerpo técnico entendió que el equipo deberá tener jugadores en un espacio corto, pero a todo lo ancho del campo de juego. A partir de ahí se verá por dónde lo puede lastimar a San Pablo. El manual indica que por las bandas estaría la llave, amén de que los jugadores en cuestión no son tan movedizos como podrían ser otros. Pero esa sería, en principio, parte de la apuesta.

Es que se presume que no habrá una intención desesperada por parte de los canallas de salir a buscar el resultado. De hecho, en el primer segundo de juego lo que estará asegurado es la instancia de los penales.

En tal sentido, con Ortigoza y Gil en el círculo central seguramente Central intentará hacer un mayor control del balón. Sacarle la pelota a San Pablo seguramente será la mejor estrategia, para que los minutos corran y la impaciencia y el nerviosismo se trasladen al rival. ¿Por qué Da Campo y Pereyra a los costados? Por eso mismo de no salir a proponer un partido de golpe por golpe y asegurar un mejor trato del balón.

Lo que sí hay es un discurso permanente de parte del cuerpo técnico y de los referentes hacia el resto del equipo que la calma debe ser la misma en el 0 a 0 como si San Pablo se pone en ventaja, por esto de que un gol no sólo modificaría el campo de acción, sino que lo mejoraría.

Claro que hasta que la pelota no ruede todo será un mero ejercicio de especulación. Lo que sí está claro es la paciencia que deberá tener Central para no darles espacios a las dudas. Y, por supuesto, esa paciencia e inteligencia deberá contar con el acompañamiento de un juego mucho más saludable que lo que ofreció el equipo en los últimos partidos, especialmente en cancha de Arsenal. Y eso de por sí hoy parece mucho pedir.


Las formas de la definición

El 0 a 0 en Arroyito puso a Central en un lado de cierto optimismo. Es cierto que no pudo ganar de local, pero sabe que manteniendo la valla invicta se asegurará la vía de los penales. Obviamente el equipo que gane logrará la clasificación a la siguiente fase, mientras que un empate con goles (cualquiera sea el marcador) hará que sean los canallas los que continúen con vida en la Copa Sudamericana.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario