Racing Club sufrió más de la cuenta para derrotar a Huracán por 1-0 en el Cilindro de Avellaneda, resultado que no lo sacó de la zona de Promoción pero le permitió igualar, al menos en forma momentánea, a Colón de Santa Fe.

Racing Club sufrió más de la cuenta para derrotar a Huracán por 1-0 en el Cilindro de Avellaneda, resultado que no lo sacó de la zona de Promoción pero le permitió igualar, al menos en forma momentánea, a Colón de Santa Fe.
El único gol de Racing en un partido emotivo, vibrante y con mucha tensión en el terreno de juego, lo anotó Facundo Sava a los 35 minutos de la etapa inicial.
Ambos equipos terminaron con un jugador menos, debido a las expulsiones de Federico Nieto y Gabriel Mercado por agresión mutua.
Ahora Racing deberá aguardar el resultado de mañana entre Estudiantes y Colón para saber si llegará igualado o en desventaja al choque ante los santafesinos de la última fecha en el Cementerio de los Elefantes.
Por lo pronto, Racing dio muestras de coraje ante Huracán, tuvo varias situaciones como para liquidar el partido promediando el complemento, pero falló en la definición y sufrió más de la cuenta sobre el final.
El primer capítulo fue netamente favorable para Racing, que con esfuerzo, voluntad, dominio territorial y mucha verticalidad, dominó a un tibio Huracán, que salió a defenderse desde el arranque y no mostró argumentos ofensivos ni siquiera en réplica para inquietar a Martínez Gullota.
Ante la carencia creativa del juvenil José Luis Fernández, el encargado de manejar los hilos, Racing recostó el juego sobre el sector derecho, donde Roberto Bonet se proyectó más de una vez, pero esto convertía su juego en repetitivo y poco sorpresivo.
La expulsión de Nieto y Mercado benefició al elenco de Llop, ya que Huracán perdió peso en ofensiva y una referencia de área, mientras que su rival se acomodó rápidamente a la baja del defensor.
Hasta que después de mucho probar desde fuera del área, el local sorprendió con una pared perfecta entre Reinaldo Navia y Facundo Sava, que en última instancia le ganó la pelota a Angel Puertas antes de quedar cara a cara con Barovero y definir con frialdad.
En el complemento Racing intentó defenderse con la tenencia del balón y ante la desesperación de su rival por recuperarlo construyó jugadas de riesgo que no pudo capitalizar.
Pero la salida de Matías Sánchez le quitó al local capacidad de manejo y si bien no finalizó el partido bombardeado por su rival sí lo culminó replegado contra su arco, sin la pelota en su poder y bastante impreciso, tal como lo hizo en los últimos encuentros, aunque esta vez con el sabor dulce en su boca de una victoria de extrema importancia.



Por Isabella Di Pollina
Por Martín Stoianovich
