El delantero rojinegro Jorge Recalde tiene ofrecimientos desde Brasil que podrían llevarlo a mudar sus servicios hacia el fútbol de ese país. Desde Paraguay aseguran que tiene muchas chances de recalar en el Ceará, entidad que milita en la segunda división y que hace rato había puesto la mira en el Pollo. La deuda que mantendría Newell’s con el futbolista guaraní aceleraría y facilitaría el desarrollo favorable de esa operación. Si bien no hubo voces oficiales en el club confirmando esta situación, todo indica que el atacante podría emigrar.
Esta posibilidad se venía manejando hace un par de días y ahora los guiños de ratificación llegaron directamente desde Paraguay, ya que acá ni el club ni el jugador habían deslizado esa chance.
Es más, por redes Jorge Recalde había salido a aclarar que no está a disgusto en Rosario y que quería alejar todo tipo de rumores de incomodidad suya y de su entorno.
Lo cierto es que esa probable partida se apoya en las intenciones de futuro del futbolista, y también en un pasado inmediato que lo enfrasca y empaqueta como un valor típico del gusto de Gabriel Heinze.
El Pollo, antes de recalar en el parque Independencia, actuaba por sus condiciones técnicas como volante creativo, por detrás de los delanteros.
Teniendo en cuenta esas características, el Gringo lo trajo como centrodelantero que podía representar en la cancha los lineamientos que pretendía el anterior entrenador. Valoraba su capacidad de bajar y asociarse con los compañeros para tratar de generar juego.
Recalde tuvo mucha banca de Heinze y durante la primera mitad de este año le devolvió esa confianza con esfuerzo, despliegue, buenas producciones y algunos goles. Luego, en la segunda mitad de la temporada, bajó mucho su nivel como casi todo el equipo y perdió intensidad y capacidad de incidencia entre tanta irregularidad general.
El guaraní aceptó jugar de nueve y esa postura parece haberle jugado en contra en el inicio de un nuevo proceso.
Vale recordar que cuando arribó el nuevo entrenador, Mauricio Larreira, expuso en su primera conferencia de prensa realizada en el Coloso, que prefiere que sus equipos jueguen “con un nueve finalizador de jugadas”.
Esa frase también repercutió y quedó haciendo eco en el interior del paraguayo Recalde, quien desde ese instante empezó a ver con otros ojos sus chances de poder partir.
Cerca de emigrar
Desde el entorno del jugador guaraní dejaron traslucir que es una operación que se puede llegar a concretar en pocas horas. También ratificaron que la deuda que tiene la entidad del Parque influye en este tablero de negociaciones, para un jugador al que le queda un año más de contrato.
También desde el lado del jugador, deslizaron que la operación al Ceará se realizaría en un monto cercano al millón y medio de dólares, y que el club brasileño (que actúa en la segunda división) le confeccionaría un vínculo formal por dos años.
Hasta el momento, todas las tratativas de están desarrollando en buenos términos desde los dos lados, y el club rojinegro liberaría de esa manera un cupo en su lista de extranjeros que le otorgará mayores libertades en el presente mercado de pasos.
Sin Recalde, el Newell’s que está perfilando Larriera perdería una opción muy importante en ofensiva.
Aceleran por el 9
Con esta inminente partida de Recalde, la dirigencia está acelerando las gestiones para poder traer un centrodelantero. De acuerdo a lo que trascendió, todos los cañones apuntan a un nueve extranjero. La idea es realizar los mayores esfuerzos económicos en esa dirección. Uno de los apuntados sería el paraguayo Luis Amarilla, de 28 años, quien está jugando en Mazatlán de la liga Mexicana.