Clásico rosarino

¿Por qué gana Central?

Los canallas tienen razones fehacientes para armar un triunfo mañana en el gran derby eliminatorio.

Miércoles 31 de Octubre de 2018

Central tiene las mismas posibilidades que su clásico rival de quedarse con todo mañana por la tarde en Sarandí, en el cruce a suerte y verdad por los cuartos de final de la Copa Argentina. Así el 50 por ciento de las chances del triunfo recaen sobre los de Arroyito. Porque si bien el equipo del Patón Bauza no atraviesa su mejor momento, igualmente el canalla tiene argumentos fehacientes para armar una victoria gigante en pos de avanzar a las semifinales del torneo federal. Entonces, ¿por qué Central puede ganar el partido crucial ante Newell's? Hay razones puntuales que avalan la gran ilusión auriazul.

La pelota parada

No hay ninguna duda de que el "arma mortal" de Central son los balones detenidos a favor. Porque la pegada magistral de Leonardo Gil convierte a cada envío de balón parado en una acción de verdadero peligro de gol para el equipo del Patón Bauza. El Colo lanza con absoluta precisión desde cualquier sector de la cancha y la pelota cae en el área de enfrente con rosca, fuerza y siempre en dirección de los mejores cabeceadores auriazules: Fernando Zampedri, Matías Caruzzo, Alfonso Parot y Washington Camacho. También Gil es muy peligroso cuando remata directo al arco rival. Así los centros desde posiciones fijas adquieren una gran relevancia a la hora de destacar los argumentos con los que el canalla puede desatar la fiesta en Sarandí.

La experiencia del Patón

Si bien atraviesa un presente complejo al frente del club de Arroyito, donde incluso su equipo hace ocho partidos que no logra ganar (seis por la Superliga y dos por Copa Argentina, en donde avanzó por penales), la realidad es que Bauza es un experto a la hora de dimensionar lo que significa un clásico rosarino. Lo jugó, lo dirigió y lo vivió con intensidad desde su formación en las inferiores auriazules. Nadie debe explicarle todo lo que hoy disputará su Central contra el rival de toda la vida. Bauza dirigió seis clásicos oficiales y sin dudas esté será el más importante por todo lo que se juega en Sarandí, nada menos que un boleto a las semifinales de la Copa Argentina.

Un 9 que viene derecho

Germán Herrera no está entre los jugadores de la marquesina de Arroyito. Lo suyo pasa por el sacrificio, la entrega, el esfuerzo y la mano tendida al compañero. El chaqueño, tanto juegue desde el arranque como ingresando en el segundo tiempo, siempre se las arregla para dejar su sello en el partido que le toque disputar. Y más si se trata de un clásico, que ya lo protagonizó en cinco ocasiones. Pero el dato saliente es que los últimos dos goles que convirtió Central ante Newell's los hizo precisamente Germán Herrera. Uno el 14 de mayo del 2017 en la victoria 3 a 1 en el Coloso y el otro el 10 de diciembre del 2017 en el triunfo 1 a 0 en el Gigante de Arroyito. Juega con el corazón y es una de las banderas auriazules a la hora de ilusionarse con un resultado positivo

El oficio de Ortigoza

Es cierto que actualmente le cuesta tomar las riendas de los partidos, pero mañana Ortigoza tiene la gran oportunidad de redimirse como el gran jugador que es con una actuación descollante en el clásico. Nadie puede negar el extraordinario caudal futbolístico del volante ex San Lorenzo, como tampoco ocultar su presente irregular. Pero si Ortigoza logra asumirse como eje auriazul, maneja los tiempos de la pelota y elige el sector del campo en el que se juegue el partido, los auriazules tendrán más chances de quedarse con una victoria resonante.

Un lateral de selección

El chileno Alfonso Parot puede terminar siendo el jugador decisivo del clásico. Desde su férrea marca en el lateral izquierdo suele proyectarse con determinación y ya sea desde un centro de costado o directamente pateando al arco rival es capaz de marcar la diferencia a favor de los canallas.

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