Central

Por las dudas, ya se analiza un eventual reemplazo de DT

El director deportivo Mauro Cetto se contactó con el representante de Edgardo Bauza para conocer los planes del entrenador mientras un directivo consultó sobre el presente de Vitamina Sánchez, hoy dirigiendo en Chile.

Jueves 19 de Abril de 2018

El director deportivo Mauro Cetto se contactó con el representante de Edgardo Bauza para conocer los planes del entrenador mientras un directivo consultó sobre el presente de Vitamina Sánchez, hoy dirigiendo en Chile

En un año electoral lo deportivo no es un tema menor. Todo lo contrario. Es determinante. Por eso los dirigentes de Central y el director deportivo analizan un escenario alternativo al actual, razón por la cual comenzaron a realizar gestiones preliminares ante la necesidad de una eventual sucesión de Leonardo Fernández, actual entrenador del plantel profesional.

Más allá de las previsibles desmentidas que formulan cuando ciertos contactos toman estado público, se supo que Mauro Cetto le hizo un llamado telefónico al empresario Gustavo Lescovich, representante de Edgardo Bauza, para conocer el presente y la predisposición laboral en un futuro mediato del entrenador, como así la posibilidad de mantener un diálogo con él.

En paralelo, un directivo que tiene voz y voto en el fútbol también mantuvo una charla con un ex jugador que representa a uno de los refuerzos canallas durante la cual mostró su preocupación por las dificultades futbolísticas que tiene Central y la incertidumbre con respecto a alcanzar los magros objetivos planteados: clasificar a la próxima Copa Sudamericana y avanzar en la actual. En esa conversación se mencionó a Pablo Vitamina Sánchez.

Tal como publicó Ovación en su edición de ayer, el movimiento en masa de los directivos hacia Arroyo Seco para charlar con Leo Fernández no fue casual. Si algo hace bien la actual gestión es la política, razón por la cual organizaron este cónclave un día en el que la prensa estaba en el predio para así lograr que el hecho trascendiera.

¿Está mal que la dirigencia planifique ante la posibilidad de que se profundice una crisis? No. Lo que sí podría considerarse un error es si el actual cuerpo técnico no fue notificado de un hipotético reemplazo en caso de que las expectativas de los directivos no sean cubiertas.

Por supuesto que gravitan muchas circunstancias a la hora de mensurar el derrotero del actual cuerpo técnico.

Si la evaluación está estrechamente relacionada a una política electoral, más que analizar el desempeño del DT lo que deben revisar es la actual política deportiva que ejecuta esta gestión, porque entre millonarias ventas y contrataciones lo que decanta es que el tan mentado proyecto que pregonaron colapsó antes, y en definitiva fue Leo Fernández el que oxigenó una situación que se hizo compleja con la campaña de Montero.

Por supuesto que hay una línea política marquetinera que esta gestión le imprimió al fútbol que los impulsa a determinadas decisiones, por eso ante ventas de jugadores rutilantes o salidas imprevistas fueron por nombres resonantes, y costosos, pero cuando la tormenta se llevó la marquesina debieron acudir al interinato de Fernández, quien se impuso por la fuerza de los resultados y no por la continuidad de un supuesto proyecto.

Ni el más optimista de la conducción pensó que el técnico podría ganar en fila tres partidos tan complicados en la previa, y es por eso que se les hizo difícil observarlo sin la ropa de interino. Aunque hoy le cuestionan la vestimenta que utiliza cuando dirige, por eso no sería extraño que en breve modifique su indumentaria.

Pero si la evaluación de Fernández se hace desde lo estrictamente deportivo, la conclusión diferirá de la política, porque en el fútbol los números son reales, contundentes, y no están contaminados por las conveniencias electorales.

Desde que asumió, el cuerpo técnico actual sumó 27 puntos sobre 45 en disputa, y en ese lapso de tiempo sólo cosechó menos que Godoy Cruz, Independiente y San Lorenzo. Es decir un 60 por ciento de productividad. Sólo alcanza con mirar la tabla de los promedios de la próxima temporada para darse cuenta de cuánto significan hasta ahora esos 27 puntos.

Ahora bien. Estos guarismos están en la columna del haber del entrenador. Pero la evaluación no concluye ahí. Porque Leo Fernández todavía no le pudo dar al equipo una identidad futbolística, y ésta sí es una deuda del cuerpo técnico. No se sabe a qué juega Central. Y esa es una realidad incontrastable.

Podrá alegar que la cantidad de lesiones minaron esa misión, pero también ese aspecto es responsabilidad de su grupo de trabajo.

El DT podrá argumentar que no tiene en el plantel a ese volante creativo que le permita conformar un mediocampo que constituya la matriz futbolística, pero para cubrir esa carencia debió imponerse cuando pidió los refuerzos.

Central es un equipo intenso, por momentos vertical, a veces contundente. Pero también se hizo vulnerable, irresoluto y sin claridad conceptual.

Tras el tiempo de cosecha hoy el Central de Leo Fernández está en una meseta. De él dependerá si puede conseguir una forma de juego que ofrezca mayor proyección. Caso contrario el plan de una eventual sustitución que pusieron en marcha los directivos decantará en el reemplazante. Será cuestión de tiempo y partidos.

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