Ovación

No le exigían mucho, pero dio poco

La sangría que sufrió el plantel a mitad de año fue un condicionante importante que conspiró contra toda pretensión ambiciosa.

Domingo 17 de Diciembre de 2017

La sangría que sufrió el plantel a mitad de año fue un condicionante importante que conspiró contra toda pretensión ambiciosa. Jugadores de la talla de Scocco, Maxi y Formica son irreemplazables. Pero estas bajas tampoco son justificativo del pobre desempeño rojinegro. Juan Manuel Llop volvió entusiasmado al club donde es un ídolo futbolístico y su regreso revitalizó un poco el ánimo alicaído de los hinchas a partir de la pérdida de sus figuras. Pero esa sensación duró muy poco. El equipo nunca terminó de dar confianza. La eliminación de la Copa Argentina a manos de Godoy Cruz en el segundo partido oficial del Chocho fue el primer impacto. La confianza de la tribuna fue disminuyendo a medida que se sucedían los resultados adversos. La identidad de juego apareció de a ratos, a partir de esa idea de poner la pelota al piso, tocar, distribuir y llegar por los costados. Es cierto que todas las derrotas durante este ciclo fueron por una diferencia mínima. Pero fueron caídas al fin. Cinco en doce partidos. La última fue la más sufrida. No sólo se perdió el clásico sino que hasta se alteró la propuesta futbolística habitual. Como nunca antes, frente a la desesperación por el 0-1, intentó recurrir a envíos aéreos desde lejos hacia al área canalla. Fue un recurso válido, pero la demostración de que la cosa no funcionó, justo en un momento de máxima exigencia. Llop fue ratificado en el cargo por la comisión directiva, siendo consciente de que tiene que encontrar a los jugadores y el funcionamiento adecuado para despegarse de la 20ª posición, con una efectividad del 36,11 por ciento. Las incorporaciones para esta Superliga tuvieron actuaciones discretas. Pero futbolistas como Sarmiento y Bianchi no se discute que hayan sido titulares. No tienen a nadie detrás que les haga sombra. Obvio que deben dar mucho más, en especial el volante. Con un plantel no abundante en cantidad, Llop confió en los jóvenes, quizás uno de los aspectos salientes de este semestre. Rivero y Torres fueron la apariciones de mayor relevancia y el pibe Enzo Cabrera asoma como promesa. A raíz de un club que se encuentra extremadamente limitado para traer refuerzos, Llop no cuenta con demasiado margen de acción. Está en su mano encontrar el mejor rendimiento con lo que tiene. No se esperaba que Newell's sea protagonista, pero tampoco que ande tan bajo.

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