Newell's

Newell's en la curva descendente y lleno de preocupación

Newell's volvió a perder y el equipo ofrece pocas respuestas y no es sólido. Ese es el principal déficit colectivo. La lepra ganaba ante Altético Tucumán, pero no lo pudo aguanta y cayó por 2 a 1. 

Martes 04 de Septiembre de 2018

Un punto de doce en juego. Muy poco para Newell's. Lo preocupante es que este presente negativo excede la cuestión numérica y hace anclaje en una cuestión esencial: el rendimiento. Con poco, como sucedió anoche con Atlético Tucumán, lo dejan de rodillas. El conjunto rojinegro es tan vulnerable que no se necesita mucho para superarlo. Ni el entusiasmo que despertó la aparición de Mauro Formica le alcanzó. Dilapidó todo a partir de un funcionamiento endeble repetido y sin que Omar De Felippe le encuentre la vuelta. La derrota por 2 a 1 en el Coloso no es un resultado negativo más. Abre interrogantes de toda clase. Continuar así es un riesgo.

La victoria era imprescindible para Newell's. Intentó reencontrase con ella y por momentos tuvo sintonía fina en campo rival. Fue fundamental la presencia de Mauro Formica. Dio claridad en la generación y la devolvió precisa. El principal problema no estuvo de mitad de cancha hacia adelante, si no hacia atrás. Nada novedoso.

Newell's se imponía con el gol de Formica, al empujarla al fondo del arco luego de que Lucchetti le detuviera el penal, y dejó que Atlético Tucumán le metiera la pelota en el área. Y si bien es posible argumentar que cada gol rival es un acierto del oponente, también cabe la explicación de que Fontanini perdió con Matos, que le entró de cabeza y señaló el 1 a 1.

Newells

Por lo alto, la lepra sufrió el empate parcial del Decano. Ninguna novedad que lo lastimen de arriba. Pasó con el tanto de Abram para Vélez en el debut y el de Cardona para Godoy Cruz la fecha anterior. Por lo menos, salió airoso de las pelotas detenidas, un sufrimiento en la Superliga.

Sin ajustes en la marca y un mediocampo sin contención, Newell's terminó apostando ayer al toma y daca. Es el riesgo que asumió en procura de los tres puntos. No le sirvió porque tampoco cuenta con un ataque avasallante. De Felippe decidió en determinado momento del segundo tiempo jugar con dos atacantes, Luis Leal y Lisandro Cabrera, para tener mayor fortaleza ofensiva. No fue la solución.

Con el ingreso de Cabrera, el que salió fue Rivero, que defeccionó en la contención al igual que su ladero Bernardello. A esa altura del partido, el mediocampo era terreno de nadie. Newell's estaba decidido a jugar así, al filo de la cornisa. Y se cayó del barranco.

Atlético Tucumán, conocedor de lo que es capaz y ante todo de sus limitaciones, sacó mínimo provecho de las ventajas del rival y se llevó el triunfo con una precisa habilitación del Pulguita Rodríguez para el gol de Leandro Díaz.

El momento de Newell's es tan torcido que ni siquiera revalidó los resultados positivos en el Coloso. Con De Felippe nunca había perdido de local. Es una muestra elocuente de la realidad que atraviesa en el club del Parque, con un promedio que empieza a mirarse más que de reojo. Para colmo, lo venció Atlético Tucumán, otro que no puede descuidarse y que lo pasó en la tabla del promedio.

Newell's se encuentra en la curva descendente. No da signos de evolución. No los suficientes para revertir la campaña, aunque la calidad de Formica haya sido una señal positiva. Los partidos pasan , la lepra sumó la segunda derrota seguida y la tercera en el torneo.

De Felippe espera que los futbolistas respondan de otra manera en la cancha. En definitiva, el jugador es el que resuelve. Pero él, como responsable del grupo, tiene responsabilidad, de lo que pasa y de la actualidad. Las urgencias por detener la caída se incrementan. Y se sabe que nadie es capaz de sostener a un DT si los malos resultados se repiten.

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