Matko Miljevic transitó la vida futbolística rodeado de conflictos. Los tuvo jugando en Estados Unidos, en Argentinos Juniors, con un exrepresentante y ahora prácticamente fue eyectado de Newell's. Es que la entidad del Parque estaba negociando con el fin de quedarse con una porción del pase del futbolista. Una actitud, que se sumó a otras a lo largo de su estadía en el club, motivaron a que la dirigencia de la Lepra optara por liberarlo por su comportamiento. Y hoy el jugador, sin su palabra, transita las horas apuntado como el malo de la película.
Ni Matko ni su representante contestaron a la consulta de Ovación con el fin de conocer la otra cara de la historia -o versión de los hechos- y si todo lo que trascendió desde el Parque es correcto. De todas formas, los antecedentes del exquisito mediocampista no lo acompañan ya que en todos los clubes por los que pasó se fue de manera abrupta y en el medio de conflictos.
El jugador (23 años) sólo optó por subir una historia en su cuenta de Instagram corriendo y festejando un gol con la camiseta de Newell's, pero sin ninguna frase. Quizás sólo fue una señal y un mensaje encriptado hacia el club o dirigentes del volante que hizo inferiores en Boca y que en una ocasión fue tentado por River, pero todo quedó en la nada.
Su salida de Argentinos y Montreal
El jugador de descendencia croata-bosnio debutó en primera división de Argentinos en 2018 y sólo disputó seis partidos. Las diferencias que mantuvo con el club de La Paternal motivaron a que no sólo no renovara su contrato, sino que la dirigencia del Bicho declarara al jugador, su padre y su representante personas no gratas en el club.
En la búsqueda de un nuevo destino recaló en Montreal, donde había vivido tiempo atrás por decisión familiar. Fue fichado en 2021 y la estadía en esta entidad duró dos años.
Otra vez una discusión con la dirigencia llevaron a los dirigentes norteamericanos a tomar la decisión de ponerle fin al contrato de manera anticipada. ¿Qué sucedió? Matko utilizó un momento de descanso para acompañar a un amigo a jugar en un torneo amateur de futsal y con el fin de tratar de pasar desapercibido, cambió su nombre para ocultar su identidad como futbolista profesional. En esa misma competencia, le pegó a un rival y empeoró su situación: suspendido de por vida, según informaron en su momento los medios de aquel país.
La Lepra le abrió la puerta y se la cerró
Las puertas en Estados Unidos se le cerraron y Miljevic comenzó a buscar un nuevo refugio para continuar con su complicada carrera futbolística. Newell's apareció en el horizonte y le dio cabida en el plantel. Pero a los problemas conocidos que había tenido se le sumó otro más: un reclamo de su exrepresentante en la Fifa.
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Mientras el volante estaba jugando en la Lepra la comisión disciplinaria de la Fifa resolvió tiempo atrás que Miljevic debía pagar en treinta días 300.000 dólares, más un 5% anual, a su exrepresentante Gerardo Magdalena. En caso de que no lo hiciera, el jugador iba a ser suspendido por seis meses. Ahí apareció Newell's con el fin de resolver el conflicto y que el futbolista pudiera jugar.
La dirigencia Leprosa había decidido adquirir un porcentaje del pase con el fin de que se quedara a jugar en Newell's, pero una reacción en el entretiempo del partido con Talleres cuando Mariano Soso le comunicó que iba a ser reemplazado por Panchito González terminó por dinamitar su estadía en el Parque. Es que ante esta hecho, sumados a otras actitudes que no habían caído bien -según relataron desde el Parque-, motivaron a un cambio de decisión y le dieron la libertad de acción al volante.