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Luciana Aymar: "Quiero ganar la medalla de oro, y después casarme y tener hijos"

“No es que haya empezado a jugar al hockey pensando: ‘Algún día voy a ser la mejor del mundo…’. Fue algo que se dio con el tiempo”, confesó la rosarina Luciana Paula Aymar a la revista Gente. A los 30 años se prepara para participar en su tercer Juego Olímpico. Su vitrina atesora medallas de todos los colores y cuatro premios como Mejor Jugadora del Mundo. De novia con el modelo Mario Guerci, aún vive sola en un departamento en Caballito y confiesa que sueña con formar una familia.  Video: Luciana, la mejor

Viernes 11 de Julio de 2008

“No es que haya empezado a jugar al hockey pensando: ‘Algún día voy a ser la mejor del mundo…’. Fue algo que se dio con el tiempo”, confesó la rosarina Luciana Paula Aymar a la revista Gente. A los 30 años se prepara para participar en su tercer Juego Olímpico. Su vitrina atesora medallas de todos los colores y cuatro premios como Mejor Jugadora del Mundo. De novia con el modelo Mario Guerci, aún vive sola en un departamento en Caballito y confiesa que sueña con formar una familia.

“Cuando arranca un partido soy consciente de que la gente, la prensa y mis propias compañeras esperan que sea yo la que haga algo diferente. Y aprendí a manejar la presión. Está bueno que así sea”, asegura.

Debutó en la Selección mayor en 1998, e integró el equipo argentino que revolucionó al hockey femenino. A punto de cumplir una década con la celeste y blanca, dice: “Tengo las mismas ganas de jugar que el primer día”.

Luciana integra la generación dorada del hockey femenino (Las Leonas) y es una de las grandes deportistas de la historia argentina. Cuatro veces distinguida como la mejor del planeta en su especialidad (fue la primera y única que recibió el premio dos años consecutivos –en 2004 y 2005–), ha superado en cantidad incluso a una leyenda del hockey: la australiana Alyson Annan. Pero la última vez que resultó elegida –luego de ganar el Champions Trophy en mayo pasado–, el premio tuvo un sabor especial para ella. “El año pasado sufrí un edema óseo en la rodilla, una lesión muy complicada, la primera en mi carrera, y tuve miedo de no volver a jugar. Pasé cinco meses metida en el gimnasio y en el kinesiólogo, y recién volví a pisar una cancha en enero de este año. La verdad, no sabía si podría recuperarme. Por eso el premio lo recibí de otra manera. Sentí que fue una recompensa al esfuerzo”, confiesa Lucha.

Cuando opina sobre el ex técnico de la Selección argentina Sergio Vigil deja en claro la importancia que tuvo en su vida profesional: “El día de su presentación como entrenador, Sergio Vigil entró al vestuario y nos dijo: ‘Chicas, acá hay dos caminos. O siguen jugando por diversión y tratamos de no pasar papelones en algún torneo menor, o nos ponemos a laburar en serio y peleamos por ser los mejores del mundo’. Me quedé mirándolo, y por dentro me preguntaba: ‘¿Quién c… se cree qué es este tipo?’ Con los años me di cuenta de que él cambiaría mi vida y mi carrera deportiva”.

Hace poco se fue a vivir sola a un departamento en Caballito. Además, está en pareja con Mario Guerci (26), modelo de la agencia de Pancho Dotto. “Hace casi dos años que salimos, pero todavía no convivimos”, cuenta.

–Con Las Leonas vienen de ser campeonas del Champions Trophy. ¿Esta es la oportunidad de ganar la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing?
–Sabemos que estamos por el buen camino, pero también somos conscientes de que en Beijing la cosa va a ser muy distinta. Ojalá. ¡Estoy harta de coleccionar medallas de otros colores!.
–¿Los de Beijing serán tus últimos Juegos?
–Quiero ver cómo me siento cuando terminen. Pero si hoy tuviera que decidir, pienso que voy a seguir jugando. Además, sé que soy una privilegiada, porque hay pocas mujeres argentinas deportistas y exitosas.
–¿A los 30 años planeás casarte, formar una familia?
–No por ahora. Primero quiero ganar la medalla de oro, y después... La verdad es que mi novio y yo viajamos mucho, y nos vemos poco aquí en el país. Tal vez por eso no hablamos de casamiento o de hijos. Ideamos y pensamos cosas juntos, pero para proyectarlas queremos esperar a que termine este año, que es muy complicado para los dos. Al ser deportista y formar parte de un seleccionado exitoso, postergás un poco la vida personal. Pero tengo el sueño de casarme y tener hijos, como cualquier mujer. Y espero que sea pronto.

 

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