Ovación

Lavezzi colgó los botines

El Pocho oficializó por vía redes sociales su retiro profesional y de esa manera sepultó el deseo de retirarse en Central.

Sábado 14 de Diciembre de 2019

Punto final para una carrera brillante. Dejó la huella en tres continentes, una estela de alegría indeleble en cada club que jugó y el perfume de la sana locura en cada camiseta que defendió. Ezequiel Lavezzi confirmó que colgó los botines. Lo hizo por fuerza mayor, aunque evitó entrar en detalles. Pocho oficializó ayer mediante sus redes sociales que deja el fútbol con emotivas palabras, que se viralizaron automáticamente en cada rincón del planeta futbolero. No le resultó sencillo despedirse. Pero debía hacerlo. Los efectos colaterales se sintieron con fuerza en Arroyito porque de esta manera se hizo trizas lo que ya sabía su círculo íntimo: que no se despediría de la actividad luciendo el escudo que más siente y lleva pintado en la piel: el de Central.

   "Fueron años increíbles de esta historia. Años marcados por aprendizajes, momentos únicos e infinidad de recuerdos que serán eternos en mi corazón. Por siempre agradecido a todos los que me acompañaron en este camino. Con mucha emoción, me despido de la etapa más linda que me dio la vida. Fui muy feliz! Un abrazo”. Con estas cálidas y sinceras palabras, Lavezzi informó al mundo la noticia más triste para todo deportista.

   Pocho pasó las últimas cuatro temporadas vistiendo la camiseta de Hebei Fortune de China, donde el pasado 27 de noviembre jugó y marcó el gol ante su hinchada, que copó el estadio para despedirlo (junto a Mascherano) como un verdadero héroe deportivo.

   Si bien tiene cuerda para seguir un tiempo más despuntando el vicio que acunó desde pibito en la cancha de Coronel Aguirre, su club, lo cierto es que a los 34 años debe alejarse de la actividad profesional por un problema crónico en la rodilla derecha. La misma que se operó en enero pasado y nunca logró recuperar para el alto rendimiento pese al esfuerzo y dedicación que puso desde entonces.

   Incluso llevó a China a dos reconocidos profesionales para ver si ayudaban a dejar de lado los reiterados dolores intensos que lo condicionaban a la hora de caminar. Ni hablar en el momento de entrenar. Así y todo jamás bajó los brazos hasta volver a estar dentro de una cancha. Lo hizo, pero poco en los últimos meses. El caso más notorio fue el pasado miércoles 27 cuando jugó contra Guangzhou Evergrande, por la penúltima fecha de la liga china. Marcó un gol de palomita, aunque casi no lo celebró por los fuertes dolores que tenía. 

  "Quizá haya sido mi último partido”, declaró Pocho una vez terminada la acción y en medio de la ovación que bajaba de todo el estadio. Por dentro se estaba retirando en público, aunque argumentó que iba a pensar en su continuidad en las vacaciones. Sin embargo, la decisión ya estaba tomada.

   Fue entonces que desde Central al otro día sondearon a Diego (hermano de Pocho) para decirle que tenía las puertas abiertas. Ese llamado fue como un manotazo de ahogado porque Ezequiel realmente esperó durante meses que alguien del club se contactara para proponerle la vuelta. Quería venir. Eso lo tenía más que claro. Por eso en los últimos meses buscó alternativa con profesionales de la salud para ver si podía recuperarse de la rodilla. Deseaba cumplirle el sueño a su hijo de verlo con la camiseta del equipo que toda la familia Lavezzi es fanática: la de Central.

   También es verdad que anteayer Raúl Gordillo, el secretario técnico canalla, se comunicó con Pocho. La respuesta del otro lado de la línea fue contundente. No quiere sumarse al club que lleva en el corazón en estas condiciones. Quería venir entero. También le remarcó al Mono que esperó el llamado durante seis meses y nunca lo llamaron. Le dijo que ahora había decidido dejar.

   Lavezzi sabe además que lo buscaron ahora por la gente ante los problemas financieros y deportivos que tiene el club, pese a que futbolísticamente el equipo de Cocca repuntó lindo en el último tramo de la Superliga. El jugador puede dar una imagen de "loco” al mundo exterior, pero es racional y cuenta con un potencial intelectual a nivel deportivo y empresarial que pocos conocen.

   La historia marca que Ezequiel se forjó en el potrero de Coronel Aguirre. Luego inició su carrera profesional en Estudiantes de Buenos Aires (2003-2004), prosiguió en San Lorenzo (2004-2007), Napoli (2007-2012), París Saint Germain de Francia (2012-2015) y Hebei Fortune de China (2015-2019). Cosechó 14 títulos en los tres continentes, jugó 560 encuentros y marcó 160 tantos.

   Otros colores que el Pocho se dio el gusto de lucir fueron lo de la selección argentina. Fue clave en el Mundial de Brasil 2014, donde Argentina fue subcampeón del mundo. Pocho acumuló 51 presencias con la camiseta albiceleste y pegó nueve gritos. Ayer decidió colgar los botines y desde entonces pasó a ser uno de los grandes deportistas de la historia nacional e internacional que surgió de las mismas entrañas de Coronel Aguirre, el club que amó desde chico.

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