San Pablo (enviado especial).- La organización del GP de Brasil siempre sorprende y esta vez le dió a los fanáticos en las tribunas un gran espectáculo para matizar la previa. Hizo disputar a los pilotos una carrera de autos locos. Y en Interlagos ganó la dupla de Alpine, de Pierre Gasly y Franco Colapinto.
Esta vez no hubo exhibición de los pilotos subidos a un trailer y paseándose por todo el circuito, saludando al público, sino que compitieron. O más bien, se divirtieron de lo lindo haciendo como qué.
Para eso, cada dupla se subió a un auto que parecía de juguete, antiguo, pero con un motor que tiraba. Y para arrancarlo, Gasly se subió al volante y Colapinto lo empujó. A los demás les costó un poco más y,ni lerdos ni perezosos se abrieron paso para picar en punta.
Las delicias del público en Interlagos
Y así recorrieron toda la geografía del repleto autódromo de Interlagos, haciendo delirar a la gente. Gasly conducía con la camiseta de la selección brasileña puesta y Colapinto iba de copiloto, pero sentado en el capo, saludando a la multitud.
Así llegaron a la.meta, cruzando los Alpine en primer lugar, con Charles Leclerc y la mini Ferrari detrás
Detrás, Liam Lawson pegó una frenada bárbara que dejó a Isack Hadjar con la cabeza boleando y en otro auto loco empujaban de a tres Max Verstappen, George Russell y Yuki Tsunoda. Gabriel Bortoletto corrió solo.
Justo cuando terminaron, una pertinaz llovizna volvió a caer sobre la pista, augurando otra carrera de autos locos a la hora de la verdad.