Ovación

Hasta la victoria siempre

En el Coloso del Parque, Newell's fue al frente desde el minuto inicial y se despachó con un claro triunfo por 2 a 0 frente a Tigre. El equipo de Omar De Felippe tuvo garra, ráfagas de buen fútbol, no perdonó en la red ajena y dio una muestra de carácter anímico

Domingo 21 de Octubre de 2018

En el Coloso del Parque, Newell's fue al frente desde el minuto inicial y se despachó con un claro triunfo por 2 a 0 frente a Tigre. El equipo de Omar De Felippe tuvo garra, ráfagas de buen fútbol, no perdonó en la red ajena y dio una muestra de carácter anímico

Primer acto: cabezazo envenenado de Fabricio Fontanini para poner arriba a la Lepra. Segundo acto: tremendo latigazo de Héctor Fértoli para clavar la pelota en el arco de Batalla y estampar el segundo grito rojinegro. Tercer acto: abrazo emotivo de los jugadores leprosos festejando la victoria 2 a 0 ante Tigre. ¿Cómo se la llama la obra?: Hasta la victoria siempre. Newell's anoche dio una prueba de carácter anímico y futbolístico y logró un triunfo inconmensurable desde lo simbólico que sirvió para apuntalar la gestión de Don Omar De Felippe.

Los goles de Fabricio Fontanini y Héctor Fértoli, uno en cada tiempo, fueron el sustento material de una victoria impostergable. Con el gran retorno del Gato Mauro Formica, la reaparición de Luis Leal y un Fontanini firme en la defensa, la Lepra entregó una prueba de vida cuando no había margen para un paso en falso. Newell's logró asomar la cabeza del pozo.

El primer tiempo se caracterizó por la intensidad y el ritmo sostenido de dos equipos que salieron a morder en todos los sectores del campo de juego. Claro que hubo bastante más roce y fricción que juego cerebral. Igualmente, en esa batalla picante de cada pelota dividida, Newell's logró tener más rédito en sus aproximaciones.

Promediando la etapa inicial los rojinegros sacaron una cabeza de ventaja en el partido y pegaron primero. Gran centro con rosca de Mariano Bíttolo desde la izquierda que conectó con un cabezazo esquinado Fabricio Fontanini. La pelota dio en el caño derecho de Batalla y luego contó con pique cómplice para Newell's, ya que el balón terminó traspasando la línea de sentencia. Explotó el Coloso Marcelo Bielsa.

Enseguida llegó una gran maniobra individual de Mauro Formica. El Gato corrió con la pelota al pie por el callejón del diez y al entrar al área sacó un tremendo latigazo que abolló el palo derecho del arco del Matador. La gente se deshizo en aplausos para el crack leproso.

Tigre sintió el impacto y se amigó con la pelota. La visita empezó a manejar los tiempos del juego y Newell's comenzó a correr atrás del balón. El Matador logró acercarse a los pagos de Alan Aguerre, que siempre estuvo atento para salir a cortar centros y pases en profundidad. El aviso más claro de los de Victoria fue una volea de Ignacio Canuto, que salió apenas arriba del travesaño.

El descanso llegó como un buen momento para que Omar De Felippe reordene las piezas para comenzar a sostener el balón y meterse de nuevo en campo adversario.

Ya en el complemento Newell's tuvo una oportunidad inmejorable para estirar la ventaja. Gran maniobra de Rivero, que abrió a la derecha para la Pantera Luis Leal. El centro del delantero portugués le cayó justo a Joel Amoroso, que en absoluta soledad y con la pelota frente a los ojos, cabeceó al único lugar que no debía, al medio del arco donde estaba agazapado Augusto Batalla, que evitó el segundo grito leproso.

Newell's se animó a ir por más y Amoroso habilitó profundo a Leal, que pateó cruzado y tapó Augusto Batalla. La pelota empezó a ser leprosa y el equipo de Omar De Felippe tuvo recompensa.

Tras un córner de Tigre, Newell's sacó una contra letal. La Pantera Leal habilitó a Héctor Fértoli, que dibujó un destello de genialidad en la noche del Parque de la Independencia. El Rayo avanzó y desde afuera del área inventó un soberbio disparo que se coló en el ángulo izquierdo de Batalla para desatar la locura en las tribunas.

Fue el golpe de nocaut que recibió el conjunto de Victoria. Y De Felippe aprovechó para no recargar los músculos de Leal y Formica, a quienes suplantó por el paraguayo Oviedo y Cacciabue, respectivamente. La Lepra terminó siendo amo y señor del partido. Con Rivero y Bernardello copando el círculo central, con los laterales Nadalín y Bíttolo pasando al ataque y con el Rayo Fértoli apilando rivales en campo ajeno. Claro que también Aguerre le sacó con el pie un tiro a quemarropa a Diego Vera a la salida de un tiro de esquina. Pero estaba claro que era una noche leprosa.

Newell's terminó justificando una victoria que vale mucho más que tres puntos. Es la inyección anímica que necesitaban jugadores y cuerpo técnico para despejar los fantasmas que ponían en jaque el actual proceso futbolístico en el club del Parque.

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