La historia de Federico Cartabia no es una más. Para los que todavía, a pesar de tener más de 100 partidos en la liga española, tienen que googlear su nombre, este volante de 27 años nacido en Bombal, a 60 kilómetros de Rosario, habló con Ovacion desde Dubai, ya que está a préstamo en el Shabab Al-Ahli (aunque su pase pertenece al Deportivo La Coruña) y contó sus sensaciones de cómo está sobrellevando la pandemia, repasó su historia futbolística y repitió una vez más su deseo de vestir la camiseta de Central. “Es mi sueño”, dijo, sin dejar de lado a Sportivo Bombal.
“Llevamos 25 días de cuarentena aquí en los Emiratos Arabes. Y la verdad es que estoy un poco cansado. Porque estoy entrenando solo con una cinta, a la cual estoy desgastando de tanto correr, y veo que está difícil la situación. Aunque por suerte estoy acompañado por mi familia”, dijo Federico.
Pero esta contingencia es una más en la vida de Cartabia, quien tuvo que pelearla desde los 13 años para disfrutar de este presente y en el medio perdió a su padre Juan José, quien fue su punto de apoyo y por el cual lloró el día que debutó en la primera de Valencia, el 17 de agosto de 2013, con tan sólo 20 años.
“Mi viejo desde chiquito me inculcó el fútbol. Fue una experiencia muy linda, ya que a los 12 años tuve la posibilidad de viajar a España, algo de que lo cual estoy muy agradecido. Primero estuve en Barcelona, donde no me fueron bien las cosas, pero luego fuimos a Valencia y allí sí pude comenzar mi trayectoria futbolística cuando tenía 13 años. Comencé la carrera con mucha incertidumbre porque uno viene buscando un sueño que nunca sabe si se va a poder cumplir. Me jugué todo por mí y por mi familia, que hizo un esfuerzo gigantesco, ya que soy de un pueblito de 3.000 habitantes y venirse a 12.000 kilómetros de distancia fue muy duro el cambio. Me costó mucho la adaptación a una ciudad grande. Imaginate que venía de una escuela de un pueblo y no es lo mismo que estudiar en un colegio europeo. Vivía encerrado en un departamento y en Bombal estaba acostumbrado a otro tipo de vida. A andar en bicicleta, a ir a pescar y a jugar al fútbol todo el día. Mis viejos se la rebuscaban como podían. A veces ni llegaban a fin de mes. Estuve cinco años sin volver a Bombal, porque lo económico no lo permitía. Pero no nos rendimos y seguimos en busca del sueño. Cuando debuté en la primera de Valencia fue algo hermoso, porque en esos años mi viejo había fallecido y fue un palo durísimo que me noqueó un poco y me sacó un poco las ganas de jugar. Pero gracias a mi mamá y a mi entorno familiar pude superar ese trance y salir adelante”.
Siendo joven renunciaste
a una posible convocatoria
a la selección juvenil española
y te la jugaste por Argentina.
Sí. Había una posibilidad de jugar para España pero justo llega el momento del Sudamericano Sub 20 y yo estaba jugando en la reserva de Valencia. La selección vino a jugar un torneo acá y allí me vio Marcelo Trobbiani y me convocó.
¿Cuándo conociste a
Juan Antonio Pizzi y que significó él en tu carrera deportiva?
Lo conocí cuando tenía 11 años en un centro de entrenamiento en Murphy que tenía David Bisconti y él fue clave para que yo me venga a Europa. Y después casualmente nos encontramos en Valencia, él como técnico y yo como jugador, donde nos fue muy bien, pero fue muy rara su salida. Soy un agradecido a Juan desde todo punto de vista porque me ayudó mucho.
¿Cómo evalúas tu paso
por el fútbol europeo?
Estoy muy satisfecho con la trayectoria que estoy teniendo. Obviamente uno siempre trata de mejorar. En Valencia, en Sporting Braga de Portugal y en Deportivo La Coruña me sentí muy bien. Ojalá que tenga otra etapa en este equipo, ya que tengo mi residencia allí y los hinchas me quieren mucho. Quizás un paso en falso y la peor decisión en mi carrera profesional fue haber ido a Córdoba con 21 años, luego de mi salida del Valencia. Pero uno a través del tiempo va aprendiendo de sus errores y en aquella oportunidad no tenía tanta experiencia.
¿Cómo estaban en el torneo
antes de la pandemia?
Veníamos primeros a falta de siete fechas para terminar el torneo. Esperemos que esto pase pronto, que vuelva el fútbol y poder salir campeones. Hasta hace poco estuvo el Vasco RodolfoArruabarrena como director técnico, con el que llegamos a dos finales pero no pudimos salir campeones. Hoy tenemos un entrenador español que estaba en la reserva y también trabaja muy bien.
¿Qué significa Bombal en tu vida?
Extraño la vida de estar en el campo y juntarme a comer asados con los amigos. Llevo muchos años afuera. Estoy muy contento acá pero uno nunca se olvida de sus raíces. Espero el último año de mi carrera deportiva jugar en Bombal, ganar la Liga Deportiva del Sur y coronar mi carrera de esa forma.