Cuando Enzo Copetti llegó a Arroyito allá por mediados de 2024, lo hizo con promesas de esos muchos goles que supo hacer en Racing y no tanto en la liga estadounidense. De hecho, de entrada convirtió. Pero desde ahí perdería tanto contacto con la red, que hasta pudo irse a mitad del año pasado.
Se quedó, la gente lo siguió bancando porque su sacrificio colectivo estuvo siempre fuera de discusión y ahora volvió al gol en un partido necesario, con el grito que permitió lograr el primer triunfo en el Gigante, cortando una racha que empezaba a molestar.
Copetti llegó con un gran cartel pero su carta goleadora se fue apagando. Por eso mismo, cuando retornó Alejo Veliz, tenía todas las fichas para irse. Es más, estaba todo acordado para que partiera a Estudiantes, pero una nueva lesión del 9 que volvía, Agustín Módica, le hizo a la dirigencia dar marcha atrás.
Eso sí, Copetti fue perdiendo minutos en cancha, Tanto fue así que desde su último gol, en abril del 2025 con el triunfo sobre la hora en el Nuevo Gasómetro ante San Lorenzo por 1 a 0, pasaron nada menos que 942 minutos sin convertir en los 23 partidos que jugó. Pero de ellos, solo en siete fue titular.
Lo eligieron en lugar de Julián Fernández
Para enfrentar a Barracas, en la previa parecía que Jorge Almirón ratificaría a Julián Fernández entre los once, pero a la hora de la confirmación apareció Copetti en la planilla. Y esta vez pagó la confianza con un gol decisivo.
Todo pasó en el minuto 12’ del complemento, en un trámite de puro dominio canalla pero al que le faltaba el último toque. De hecho antes, Copetti dos veces pudo marcar tirándose al piso para conectar un centro, pero le faltó contundencia. El primero fue al final del primer tiempo y el otro se lo sacó Marcelo Miño (excanalla) justo antes de su grito.
Grito que fue con suspenso, porque el VAR debió trazar la línea por su posición, ya que cabeceó totalmente solo el buen centro de Agustín Sández desde la izquierda y un paso adelante suyo Alejo Veliz estaba totalmente adelantado.
El desahogo gigante de Enzo Copetti
Fue gol al cabo y un desahogo gigante para Copetti y para Central, que al fin cortaba una racha de cuatro partidos sin ganar en casa, con los dos de este ciclo ante Belgrano (1-2) y River (0-0).
El gol además fue la segunda jugada de un gol que bien pudo marcar Ángel Di María, pero el zurdazo tras la asistencia perfecta de Enzo Giménez reventó el palo. La tomó Sández y Copetti hizo el resto.
Cuando a los 31’ del complemento, Almirón decidió su reemplazo por Federico Navarro, todo el estadio lo aplaudió de pie y Copetti retribuyó de igual modo. Ahora lleva 5 goles en 66 partidos, de los cuales en 41 fue titular. Son pocos para un 9, pero nadie dudó nunca que jamás bajó los brazos. Lo hizo al fin,