En Central el futuro institucional asoma despejado por los buenos vientos de cambio que soplan desde la gestión de Horacio Usandizaga. Pero en lo futbolístico es evidente que los dirigentes y asesores están pagando el costo de la inexperiencia y el desconocimiento. Lo que sucedió con la búsqueda y contratación de los refuerzos antes del actual torneo así lo demuestra. Y quedó ratificado ahora con lo ocurrido en torno a la continuidad de Jesús Méndez. Porque cuando acordaron el préstamo del futbolista con el club suizo, así como el monto de la opción de compra del pase, también debieron rubricar el contrato con el volante en caso de que hicieran uso de la opción establecida, documento que hubiera quedado nulo si los canallas no decidían su compra. Este es el procedimiento lógico, habitual y más conveniente para preservar los intereses. Pero esto no sucedió, por esa razón todo lo que se puede decir hoy es en vano.




























