La Fórmula 1 2026 se mueve desde hace rato en las fábricas de los equipos. Y todo lo que pasa en ellas tiene en vilo a los fanáticos argentinos, un privilegio impensado que se debe solamente al talento y carisma de un piloto propio que se abrió camino por méritos propios: Franco Colapinto.
Y hubo dos momentos importantísimos que marcaron el 2025 para el nacido en Pilar. Uno, su regreso el 18 de mayo en el GP de Emilia Romagna, en Imola. El siguiente, mucho más trascendente aún, la confirmación como piloto oficial de Alpine, a temporada completa por primera vez, en el GP de Brasil en Interlagos.
Fue precisamente en el tradicional autódromo paulista, a las 10:43, los números de Pierre Gasly y Franco Colapinto, del viernes 7 de noviembre de 2023 (7/11/25, que sumados dan 43) donde la ansiada noticia vio la luz y en ese momento único estuvo presente La Capital, con sus enviados especiales.
La invitación personal de Alpine
La Capital había recibido la invitación el día anterior de parte del jefe de prensa de Alpine, Sam Malinson. Se pedía estar a las 9.30 de ese viernes en el box de Alpine, antes del inicio de la actividad oficial, prevista para las 12 con el único ensayo libre.
La escudería anunciaba que la convocatoria de prensa sería en habla hispana, el lenguaje de Colapinto. Entonces, nada hacía suponer que la noticia no fuera otra cosa que la confirmación de la continuidad en Alpine para 2026.
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Cuando se cursó la invitación, al wasap personal del enviado de La Capital, se hizo con la condición que lo que se hablara en la reunión de prensa fuera de estricta confidencialidad hasta que el equipo anunciara lo que allí se iba a comunicar.
El esperado día del anuncio
Los periodistas argentinos invitados (La Capital, Olé, Infobae, ESPN, Campeones, Infobae, El Litoral, Clarín, La Nación) estuvieron puntualmente a la hora señalada, pero Colapinto llegó exactamente a las 9:43.
Con camiseta de la selección argentina con el 43 en el pecho y la espalda, el argentino firmó algunos autógrafos, se prestó a unas selfies y antes de arrancar se saludó efusivamente con su mamá Andrea Trofimczuk, y su hermana menor Martina, que habían llegado por su cuenta.
Entonces sí, se sentó junto a los enviados de la prensa argentina, y confirmó lo esperado: que Alpine le ratificaba la confianza para el 2026. También que la noticia la sabía desde hacía algunas semanas, pero se había elegido el momento para darla a conocer.
De hecho, entonces era un secreto a voces que Alpine lo oficializaría a las 10:43. A partir de ahí, todo el mundo estuvo liberado para decirlo y para contar los pormenores de la conferencia de prensa.
De Imola a Interlagos
Fue sin dudas, la noticia del año. Por supuesto, cuando antes de Imola el equipo informó que Colapinto reemplazaría a Jack Doohan, no hubo nada más importante. Pero lo de Interlagos lo superó ampliamente.
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Es que Colapinto debió atravesar muchas dificultades para esta ratificación de confianza, con un auto indócil, sin evoluciones y sin que jamás lo haya probado antes, como sí al menos pasó cuando debutó en la Fórmula 1 en 2024, al comando de un Williams.
Además, no fueron pocos los medios europeos que lo bombardearon y le exigieron más que a cualquier rookie, metiéndole una presión tremenda. Eso mismo hizo inclusive el jefe del equipo, Flavio Briatore, que antes de los ensayos en Zandvoort hasta llegó a decir que tal vez debieron esperar para subirlo al Alpine.
A ese álgido momento, que seguramente tuvo que ver con la personalidad del empresario italiano a la hora de probar a sus pilotos (y también con la necesidad de forzar el apoyo económico indispensable que llegaba desde el lado del argentino), Colapinto le respondió en la pista.
No solo por ese magnífico P9 en el ensayo que le siguió a esa declaración, sino porque desde ahí regularmente superó al experimentado compañero de equipo, demostrando que no llegó a la Fórmula 1 de paso.
Lo que vendrá para Franco Colapinto
El argentino lleva dos temporadas en la Fórmula 1, pero no completó ninguna. En realidad, no inició ninguna y eso significó que nunca probó el auto antes como corresponde. No hizo pretemporada, no lo hicieron a su medida ni con sus gustos.
Será la primera vez que eso suceda. Y justo cuando llegaron cambios reglamentarios muy profundos, al punto tal que todo el mundo debió hacer autos nuevos. No es un dato menor, si se tiene en cuenta que el Alpine 2025 se montó sobre el chasis del 2024. Eso no será posible ahora.
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El auto será de dimensiones más chicas, los neumáticos también, no habrá más DRS para adelantar y los motores serán mitad de combustión y mitad eléctricos. Se usará esta última mitad para generar los adelantamientos.
Todo un concepto nuevo que obligará a todos los pilotos a adaptarse, casi a conducir de nuevo. Una gran oportunidad para el argentino de equipararse al resto. En un Alpine además que dejó los motores propios que había dejado de desarrollar desde hacía dos temporadas, para pasar al más confiable del momento: el Mercedes.
Una expectativa enorme hay alrededor de Colapinto. Y se consolidó en lo que fue el día más importante del año: el 7 de noviembre del 2025. Estuvo La Capital, por supuesto.