“El gran mensaje del libro es el espíritu de asociativismo de Newell’s y de los clubes que se crearon en un momento muy particular de la historia”, dice Mario Parodi, nieto de Hipólito Mario Parodi, que trabajó en Newell’s durante casi cinco décadas y en 1987 publicó “Minuto 91. Fútbol, lo que no se ve”. La reedición de esta publicación se presentará este lunes, a las 19, en el Salón Celli del departamento de cultura del club del Parque. Mario, que encabezará el acto junto a sus hijas María Sol y Manuela, sostiene que indagar en el libro es adentrarse en la historia rojinegra y tener conciencia de que “Newell’s es muchísimo más grande que una sociedad anónima”.
¿Quién fue Hipólito Parodi?
Para hablar de él debo remitirme al libro. El libro es una historia de amor. O dos. La de mi abuelo con la institución, que empezó de cadete en el club en el año 45 y en los 70 ya era gerente general. Y la historia de amor de Isaac (Newell), un emprendedor tremendo, y Anna, quienes tuvieron el impulso de armar un colegio. Pero no uno cualquiera. Si leés el libro, era una época muy convulsionada en Rosario, el país, el mundo. No muy distinta a la de ahora. En ese tiempo crearon un colegio totalmente distinto, donde además del fútbol había arte, dibujo. A mí entender, la ciudad sigue en deuda con Isaac y Anna. Lo que hicieron ellos trascendió los límites de lo que es la educación. Cómo se explica que después se creó un club y que de ese club nacieran tremendos personajes, muchos reflejados en el libro y otros que no porque el libro sale en el 87, antes de Bielsa, Messi, Maxi. Toda esa riqueza tremenda la vuelca en el libro de una manera muy emotiva. Mi abuelo habla de Jorge Griffa y el Alemán Celli, que fue una especie de Griffa de los años 40, pero también del masajista Salvador Alonso, de la importancia del estadio cubierto en una inundación que sufrió la ciudad. Newell’s es una asociación civil, nacida de un colegio, y que a la vez nace de una historia de amor. Para mí, como para muchos, el club es una casa. Me crié ahí. Para otros es una vinculación deportiva solamente. Pero la realidad del club excede lo deportivo. Sacar el libro con un nuevo formato y convidar a leerlo es una manera de contar, además de las historias de amor que ahí se vinculan, el espíritu que tienen las instituciones, que son las que formaron este país. La historia marca el camino a seguir.
¿Qué historias puede descubrir el hincha?
El libro es muy rico porque está desde el primer estatuto a la historia de Isaac y Anna, y de las hermanas Saint Girons, que fueron claves para el nacimiento del colegio. Está Claudio Newell (fundador y presidente del club), que fue intendente de la ciudad y senador. El que lee el libro encontrará material que servirá para entender un montón de cosas. No se puede querer lo que no se conoce. Lo interesante es que el libro sirve para entender cómo se cimentó todo esto, por qué se llega hasta acá, por qué apareció un Bielsa o Messi se hizo hincha de Newell’s. El mundo ya mostró que cambió y son las instituciones las que van a estar equilibrando esa realidad, como sucedió allá cuando Isaac, Anna y las hermanas Saint Girons crearon el colegio. En esos tiempos los clubes se crearon porque había una crisis tremenda y era necesario para la ciudadanía juntarse, organizarse y transmitir conocimientos. Ahora estamos en un momento muy parecido. El libro viene a ser una especie de puente en nuestra historia.
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Desde el título del libro, “Minuto 91. Fútbol, lo que no se ve”, ya puede imaginarse que tu abuelo comparte situaciones desconocidas, más en años donde no existía el nivel de exposición actual.
Es contar lo que no sale el lunes en el diario. Lo principal es que el libro está dedicado a nuestra institución, y a todas las del fútbol argentino, compartiendo historias que muestran que no se puede solo. Mi abuelo tuvo con los rivales situaciones de confraternidad hoy totalmente ilógicas. Me encontré con gente de Central que se ha puesto a llorar al hablar de mi abuelo. El gran mensaje del libro es el espíritu de asociativismo de Newell’s y de los clubes que se crearon en un momento muy particular de la historia. Hoy estamos en la misma situación, con diferentes condimentos. Cuando hay hinchas que dicen que somos solo un equipo de fútbol, pienso que es una lástima que no puedan ver el todo, porque es muy potente lo que representa Newell’s.
¿Quiénes son las personas a las que te gustaría darle el libro por lo que representan en la historia de Newell’s?
Hay un libro que pienso darle a Messi y otro a Marcelo (Bielsa). También a Chiche Lutman. Tenemos cientos de personajes que deberían estar en un segundo libro, pero el escritor ya no está... (se emociona). El año que viene son los 50 años de la filial de Córdoba. Esa filial tiene el nombre de mi abuelo y el del Patón Guzmán. Si hay un jugador de la historia que se podría relacionar a mi abuelo ese es Guzmán, con cultura, un carisma tremendo y muy responsable socialmente. Habrá libros para esa filial, la patagónica y la de Buenos Aires, de gran ayuda para tenerlo digitalizado e impreso. Este es un libro de otro tiempo para decir de qué estamos hechos y saber cómo seguir. Newell’s es muchísimo más grande que una sociedad anónima. El libro, más que la historia de Newell’s, es una historia de amor, con todo lo que eso involucra. Eso de ganar el domingo se morfó una historia tremenda.