Ovación

El Kily piensa entre el Central del hoy y el mañana

Frente al recambio en un plantel corto, la necesidad de levantar ante Sarmiento choca con la apuesta de la Sudamericana, el principal objetivo del canalla

Miércoles 04 de Agosto de 2021

El presente de Central, con los resultados sobre la mesa, podría ser tildado de “flaco”, pero sólo si se tienen en cuenta lo que arrojaron los partidos por el torneo local. Es que la otra mitad del vaso (la llena) lo tiene como uno de los ocho mejores equipos de la Copa Sudamericana, la competencia por excelencia para todos en Arroyito. Es cierto que las derrotas sufridas con Godoy Cruz, Gimnasia y Aldosivi golpearon, pero está ese resguardo deportivo, motivador por cierto, que es lo que funciona como un verdadero analgésico. Es más, por esa llave de cuartos de final frente a Bragantino es que el Kily podría excusarse de no ir a Junín con lo mejor que tiene, lo que abre otro interrogante importante y, a la vez, algunas certezas, entre ellas que el plantel, desde lo nominal, no está preparado para la doble competencia. Los nombres no abundan y cuando los titulares faltan, la estructura se resiente, más allá de que con muchos de titulares en cancha el equipo no respondió en la medida de lo esperado.

No es lo aconsejable saltar pasos y pensar más allá de lo que dictamina el presente. Ahora bien, creer que el Kily trabajará en estos pocos días previo a Sarmiento ignorando por completo lo que se viene el próximo martes suena ilógico. Lo del recambio y la merma futbolística que se produce cuando se rotan varios nombres es una realidad. El Kily más que nadie entiende esta situación. Por eso, quizá de manera lógica, suena entendible su fastidio, básicamente porque para este arranque del semestre contó con igual o menos materia prima que en el anterior.

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El Kily quiso hacer descansar a Zabala pero lo mandó rápido a la cancha.

El Kily quiso hacer descansar a Zabala pero lo mandó rápido a la cancha.

Algunas lesiones y bajas por Covid privaron al técnico de disponer de todo su potencial, que de por sí tampoco tuvo el respaldo con la llegada de refuerzos. Milton Caraglio es el único jugador que llegó y sólo pudo hacerlo en el torneo local porque no fue inscripto a tiempo para los octavos de final de la Copa Sudamericana. El paraguayo Ricardo Garay recién fue al banco por primera vez el lunes ante Aldosivi; Leandro Desábato sufrió una molestia muscular en el primer entrenamiento, mientras que el venezolano Michael Covea todavía cumple con el período de aislamiento.

Todo eso es lo que forma parte de este combo de imponderables que al DT le resulta difícil manejar de la manera que hubiera querido. ¿Es excusa para el Kily? En absoluto. Porque después de un año de trabajo las aspiraciones podrían contar con mayor sustento frente a la ausencia de algunos de los titulares. No parece ser el caso.

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“Es el plantel que tenemos y obvio que en algún momento tenemos que hacer algún tipo de recambio, pero somos un equipo basado en juveniles y seguimos trabajando para hacer mejorar a los chicos”, destacó el Kily en conferencia, minutos después de la derrota contra Aldosivi.

La experiencia de Godoy Cruz seguramente es el ejemplo más acabado de la merma futbolística en medio de un proceso de rotación. Igual, con Aldosivi jugaron casi todos y pese a eso el equipo tampoco respondió.

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Kily González no pudo disponer de varios refuerzos.

Kily González no pudo disponer de varios refuerzos.

Ocurre que ningún partido puede ser tomado como compartimento estanco, fuera de todo análisis que refiera a algunas consideraciones más globales. No hay un manual que indique con exactitud en qué partido poner todo, en cuál guardar o en cuál rotar sólo algunos nombres. Por eso las pruebas que se realizaron bajo un formato que se consideró el más apropiado. Porque así como están los jugadores que necesitan descansar, también están los que se potencian con la continuidad y la seguidilla de partidos. Pero siempre dentro de un marco de análisis extremo.

Ese análisis no tendría para lo que viene demasiadas alternativas. Lo de Sarmiento formará parte de la obligación lógica, la que se vive partido a partido y en el torneo que sea, pero ya lo del martes contra Bragantino tiene otro color. Porque en esa cuenta es donde se hicieron las grandes apuestas y a partir de la cual se buscan los grandes dividendos.

Lo más probable es que se dé una rotación un poco más pronunciada, a riesgo de que eso no entregue los resultados esperados, pero a los cuatro días se intentará ir por el premio mayor. Y, se sabe, mientras el contexto internacional avale, siempre habrá tiempo para manejar las finanzas internas.

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