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El Kily cantó 47, un cumple especial en el Central que ama

El DT festejó en una práctica en la que decidió parar un muletto para Junín ante la necesidad de guardar para la Copa. "Estoy feliz y donde quiero estar", dijo

Jueves 05 de Agosto de 2021

Este miércoles el Kily González celebró su cumpleaños número 47. Lo hizo bajo una jornada de trabajo habitual, con el primer equipo de Central, de su Central, en Arroyo Seco, donde después del entrenamiento fue agasajado con un asado del que formaron parte el plantel, cuerpo técnico y colaboradores. “Estuvieron todos los que teníamos que estar”, le dijo el DT a Ovación. Este es su segundo cumpleaños como técnico canalla. En el anterior le pasó algo similar, pero llevaba unos pocos días en el cargo, sin que el torneo (Copa Diego Maradona) estuviera en marcha. 365 días después sigue en funciones, disfrutando de cada victoria y sufriendo con cada derrota, pero en medio de una situación particular: mucho más afianzado como entrenador y rompiéndose la cabeza para ver qué equipo poner en cancha mañana en Junín porque cuatro días después este Central que moldeó con aciertos y errores afrontará uno de los partidos más importantes desde que es entrenador, el de la búsqueda de las semifinales de la Copa Sudamericana (la ida ante Bragantino).

  Para el Kily no debe haber mejor manera de pasar un cumpleaños de esta forma, estando en el lugar que siempre soñó y con los problemas lógicos, de esos que suelen presentarse cuando la responsabilidad es tan grande.

  Mientras la música todavía sonaba, el técnico se sinceraba aún más con este diario: “Estoy donde siempre quise estar, comiéndome muchísimas cosas malas, pero siendo el técnico de la primera. Como jugador había dado la palabra de que iba a volver en un buen momento y lo hice, porque lo único que quiero es ayudar al club, desde donde me toque”.

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El Kily primero dirigió y después celebró, asado de por medio.

El Kily primero dirigió y después celebró, asado de por medio.

  En aquel inicio de agosto de 2020 lo que había era todo entusiasmo, anhelos y metas por cumplir. Ahora anda con los mismos sueños, pero con otras situaciones que resolver, que se le presentan como fruto de ese trabajo de un año en el que tuvo alegrías y desencuentros (posiblemente más de lo primero que de los segundo), sino, no habría ni doble competencia en el medio y, por ende, rompecabezas por armar.

  Si las cosas le hubieran salido decididamente mal no sólo no estaría frente a esta disyuntiva de en qué partido poner titulares y en cuál suplentes, sino que posiblemente tampoco sería el entrenador. Pero lo dicho, con varios escollos sorteados, muchos de ellos en situaciones extremas, tiene un presente que puede disfrutar, como ese entrenamiento en el que recibió el saludo de todos sus dirigidos y colaboradores, o el posterior asado, en el comedor del hotel del predio, donde hasta hubo debate y consideraciones con su círculo íntimo sobre qué pasos dar frente a la seguidilla de partidos que se le viene al canalla.

  Porque de eso se trata cuando se pretende poner en contexto un nuevo cumpleaños del Kily, en enmarcarlo en un contexto que lo tiene pensando en todo momento qué hacer, qué poner, de qué manera jugar. Y ni hablar si lo que hay es obligación de rotar jugadores, de regular cargas, por la lógica exigencia física que implica moverse en más de un frente de batalla. En esa misma mañana en la que recibió infinidad de saludos fue el momento de trasladar al campo de juego la planificación realizada con su cuerpo técnico y en la que, como se esperaba, ingresarán muchos jugadores que habitualmente no son titulares.

  Uno de esos casos es el de Fatura Broun (el encargado, por su cuenta, de aportar el sistema de musicalización en el asado), a quien le llegó el turno de volver al arco tras superar el Covid. Después de un par de entrenamientos y previo a lo que se creía segura presencia ante Bragantino, el Kily decidió que lo mejor era que ya mismo comenzara a tomar ritmo. Y como él otros tantos, varios juveniles.

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El Kily y Vecchio, técnico y referente.

El Kily y Vecchio, técnico y referente.

  Será el tiempo del debut del paraguayo Ricardo Garay, habrá una nueva chance para el chico Nahuel Franco, lo mismo que para Mateo Tanlongo y Lautaro Giaccone. A esos se le sumarían Fernando Torrent, el Fosa Ferreyra, Rafael Sangiovani, Francesco Lo Celso, Alan Marinelli y Luca Martínez Dupuy.

  Fueron los 11 a los que el Kily les dio la pechera titular en ese entrenamiento puntual, en el que debía encontrarle sí o sí una versión lo más mejorada posible a este Central muletto que irá a Junín más con el cuerpo que con la mente. Ahora sí el Kily optó por una rotación que fuera completa y lo hace porque tarde o temprano la doble competencia impone decisiones bisagra, como esta que tomó en un día especial.

Los 11 del Kily

Los once que el Kily probó y que jugarían ante Sarmiento son: Jorge Broun; Fernando Torrent, Nicolás Ferreyra, Ricardo Garay y Nahuel Franco; Rafael Sangiovani, Mateo Tanlongo, Francesco Lo Celso y Lautaro Giaccone; Alan Marinelli y Luca Martínez Dupuy.

Además de la decisión de ir a Junín con un equipo alternativo, el cuerpo técnico de Central analiza la posibilidad de que varios de los habitualmente titulares ni siquiera viajen. No es algo que esté definido y recién se resolverá en el entrenamiento de hoy, pero la chance sí está sobre la mesa. Y de concretarse algunos de los lugares en el banco de suplentes serían ocupados por chicos de la reserva, que jugará ese mismo día, pero por la mañana.

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