La odisea de Central no terminó. Le queda un recorrido más para completar la grilla futbolera. La AFA oficializó este lunes que la sede de la final contra River por el título de Trofeo de Campeones será el estadio Madre de Ciudades. Sí, el mismo escenario donde el canalla conquistó recientemente la Copa de la Liga tras vencer a Platense 1 a 0. Para la comunidad auriazul no fue una grata noticia. No solo por la gran distancia que deberá recorrer otra vez. También porque deberá sortear dos escollos que padeció con alma y vida en Santiago del Estero: la elevadísima temperatura (cerca de 50 grados de sensación térmica) y la repudiable represión policial a la hora del ingreso al estadio. Sin dudas, ante el fenómeno natural no podrá hacer nada. Pero la dirigencia de Arroyito sí podría exponer ante la organización que el operativo esta vez no sea un fracaso. Porque la violencia de los efectivos santiagueños fue realmente tan innecesaria como desmedida.
La canallada deberá volver al abrasador suelo santiagueño. Esa es la realidad. La ciudad mostró diversas caras en un puñado de horas. Demostró que desde la infraestructura se quedó corta. Muchas familias no pudieron hacer base en la capital de Santiago del Estero porque las plazas hoteleras estuvieron limitadas.
Fue entonces que muchos debieron instalarse en los alrededores, sea en Loreto o bien en Termas de Río Hondo. También es verdad que se vio a muchos simpatizantes dormir en carpas en los camping o directamente en sus respectivos vehículos.
Pero hay otro tema que realmente es para resaltar ante esa designación deportiva por parte de la Asociación del Fútbol Argentino. Y es que la gente que fue a ver la final contra Platense la pasó muy mal en las cuatro horas previas a la apertura del estadio.
Como la organización decidió que todos los centralistas se concentren sobre la calle Diego Armando Maradona para luego sí ir direccionándolos hacia los diversos sectores asignados según sus entradas (plateas oeste, este y popular) se generó una gran concentración al rayo del abrasador sol. La espera con casi 50 grados de sensación térmica terminó siendo menos tediosa que la intervención policial.
¿Cómo fue eso? Sencillo. La policía de Santiago del Estero demostró sin dudar su veta más salvaje ante la pasividad de la masa cuando estaba haciendo las respectivas filas. Hubo pocos ingresos asignados y mal distribuidos. Aunque lo más triste y repudiable fue cuando antes de las 17 los uniformados comenzaron a reprimir sin anestesia ante el grito de “a hacer tres filas y todos hacia atrás”.
Las diversas generaciones lo padecieron. Se vivieron varios momentos sensibles desde lo emocional porque los hinchas sólo clamaban desear entrar mientras exhibían con calma sus respectivos tiques y documentos.
A la policía nada pareció importarle. Sin embargo, ese ingrato momento pasó a otro plano una vez que Central salió a la cancha. No fue en vano que diversas personalidades no vacilaron y viralizaron los momentos donde la represión era una postal de la gran final. Claro que todo quedó en el olvido cuando Central se consagró campeón luego de derrotar a Platense 1 a 0, con gol de Maximiliano Lovera.
Pero el infierno volvió a la mente este mismo lunes cuando la AFA oficializó a Santiago del Estero como sede de la final del Trofeo de Campeones que jugarán el canalla ante River, el próximo viernes 22 desde las 21. Ahí, seguramente, los ingratos recuerdos de la odisea por tierra santiagueñas volvieron a la mente.
No era para menos. Es una provincia que la poblada canalla padeció. No solo por las altísimas temperaturas que hace esencialmente en esta época del año en esas latitudes. Fue un infierno literalmente. También es verdad que el bolsillo va quedando cada vez más flaco porque la comunidad auriazul viene de visitar Salta (le ganó a Racing), Córdoba (derrotó a River desde los doce pasos) y la mismísima Santiago del Estero.
El Trofeo de Campeones, que enfrenta a los dos campeones del año, ofrecerá su tercera edición. River fue el primer ganador (en 2021 con una goleada sobre Colón 4 a 0 en Santiago del Estero), mientras que Racing lo ganó el año pasado luego de dejar de rodillas a Boca desde los penales en Villa Mercedes, San Luis. Ahora será la tercera.
Central deberá volver a Santiago del Estero, donde desde lo deportivo logró coronarse de gloria al conquistar el campeonato de la Copa de la Liga. Pero hay otro dato que no pasará desapercibido a la hora de programar o proyectar el viaje. Y es la repudiable actitud de la policía local, que optó por reprimir sin dudar antes de prevenir o guiar cómo debía ser el ingreso de los hinchas al Madre de Ciudades. La dirigencia canalla, seguramente, tomó cartas en el asunto y buscará que las familias que decidan dar el presente en el estadio santiagueño no vuelvan a ser castigadas a bastonazos por desear solamente entrar a la cancha al rayo del sol.