Gisela Dulko ya tiene su lugar en la historia del tenis argentino. La rubia de 25 años (mañana cumple 26) se coronó ayer campeona del Abierto de Australia en el dobles femenino, junto a la italiana Flavia Pennetta, y logró ganarse un espacio muy preciado al convertirse en la cuarta argentina en conseguir un torneo de Grand Slam en esta especialidad. Las chicas se impusieron ante la pareja de la bielorrusa Victoria Azarenka y la rusa Maria Kirilenko por 2-6, 7-5 y 6-1.
La victoria incluso tiene más valor porque el match parecía perdido cuando la pareja ítalo-argentina se encontraba un set abajo, 4-1 con saque de Kirilenko y el marcador 40-15. Pero las chicas reaccionaron y aprovecharon un par de errores del binomio contrario, salieron del estado de shock y revirtieron el encuentro. "En ese momento nos buscábamos con Flavia diciendo «Vamos, que jugamos menos de una hora», y fuimos por el partido. Tratamos de ser más agresivas y no esperar lo que hicieran ellas", explicó Dulko que jugó su primera final en un Grand Slam.
Ahí fue cuando comenzaron a entrar las pelotas que antes iban afuera y el nivel de la bielorrusa tomó una curva descendente. "Creo que Victoria (Azarenka) comenzó a estar más nerviosa que al principio y perdió más pelotas. Su nivel comenzó a bajar un poco, entonces tal vez Maria (Kirilenko) también. Pero lo más importante es que seguimos luchando", remarcó la bonaerense.
Gisela y Flavia se entienden en la cancha y ya tienen once títulos en su haber, siete de ellos conquistados en 2010: Miami, Stuttgart, Roma, Bastad, Montreal, Moscú y Doha. Los otros tres en Bogotá 2006, Hobart y Bastad en 2009. Y ahora en Melbourne.
Con este inolvidable triunfo, Dulko le dio al tenis femenino un torneo de Grand Slam después de seis años, tras la ya lejana consagración de Paola Suárez junto a la española Virginia Ruano Pascual en Roland Garros 2005. En 2001, en ese escenario y con la misma compañera, la Negra ganó su primer Major a los 25 años, como Gisela ayer. La mejor doblista argentina de todos los tiempos, logró ocho de ellos: cuatro en Roland Garros, tres en el US Open y uno en Australia.
Antes había sido Gabriela Sabatini la que había conseguido en 1988 ese premio con Steffi Graff en Wimbledon. Incluso llegaron a otras tres finales en el polvo de ladrillo de Francia pero las perdieron a las tres. También Patricia Tarabini y Javier Frana fueron campeones del dobles mixtos en Roland Garros 96.
Igual, Gisela evitó equipararse con sus compatriotas: "Ni hablar de Gabi y no hay nada que comparar con Poli (Suárez), ella ganó ocho Grand Slams y tuvo una carrera brillante", recordó.
En un Abierto de Australia en el que ningún tenista argentino logró superar la segunda rueda en singles, la reivindicación llegó con Dulko, que junto a Paola Suárez son las únicas argentinas en alcanzar el número uno del ranking, halago que ni el mismo Guillermo Vilas o Sabatini pudieron conseguir (ver infografía).
Antes del partido Dulko admitió que cambiaba el Nº1 por un Grand Slam. Ahora tiene las dos cosas.