Ante la ausencia de Lionel Messi, la imagen de Argentina campeona del mundo recayó en la figura de Angel Di María, quien, como no podía ser de otra forma, portó la cinta de capitán. Y lo de Fideo no fue sólo portación de cinta, sino que desde lo futbolístico hizo su aporte: con dos asistencias en la contundente victoria albiceleste en la altura de La Paz, ante Bolivia, por la segunda fecha de las eliminatorias sudamericanas.
Después de lo que fue la consagración en Qatar, Di María pasó a ser uno de los chicos mimados por parte de los hinchas argentinos, pero amén del nivel que mostró en el Mundial lo importante es lo que todavía produce.
https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Flacapital%2Fstatus%2F1701699502841753741&partner=&hide_thread=false
Volcado sobre la derecha como habitualmente lo hace en el equipo de Lionel Scaloni, Di María se hizo cargo muchas veces de los ataques albicelestes, incluso con la inteligencia necesaria como para no gastar más energía de la debida para no agotarse rápidamente. Y fue a través de una aparición suya con a que Argentina abrió el camino a la victoria.
Corría el minuto 30 del primer tiempo cuando fue a buscar una pelota sobre la línea y en el intento de gambetear hacia adelante la perdió, pero rápidamente se posicionó para alguna otra maniobra. De Paul la recibió, trasladó, tocó en cortada para Julián Alvarez y el 9 vio a Di María abierto por la derecha. ¿Qué hizo el excanalla? La paró, se acomodó, levantó la cabeza y pensó la mejor opción, que fue el pase filtrado para la entrada de Enzo Fernández. Claro, no fue un pase más, porque fue con la cara interna, en dirección al arco, lo que llevaba un alto riesgo, pero el envío fue milimétricos, lejos del alcance del defensor boliviano y al pie de Enzo, quien sólo tuvo que empujarla. No por nada el exRiver fue de inmediato en busca de Di María, quien ya lo aguardaba con los brazos abiertos.
Fideo2.jpeg
Di María saca el pase milimétrico para la entrada de Enzo Fernández. Fue el gol que abrió el camino a la victoria.
De ahí en más siguió poniéndole al partido su cuota de fútbol, pero también mucha cabeza. Y frente a la búsqueda de aumentar la ventaja para ganar en tranquilidad, qué mejor que otro pase-gol. Tras la infracción que sufrió De Paul, Di María se paró frente a la pelota (el arco le quedaba muy lejos) y optó por centro al corazón del área, a la cabeza de Nicolás Tagliafico. Es cierto, el quedó en la defensa boliviana hizo que el lateral argentino ingresara prácticamente sin marcas, pero el pase de Fideo fue también milimétrico.
Fue quizá más medido lo del complemento, pero con un par de intervenciones positivas, como ese pase a Julián Alvarez en el borde del área y un minuto más tarde el zurdazo cruzado, contra el palo izquierdo, que contuvo el arquero Guillermo Viscarra.
https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Flacapital%2Fstatus%2F1701700678278869498&partner=&hide_thread=false
En el debut en las eliminatorias, ante Ecuador, Scaloni no lo utilizó todo el partido, quizá sabiendo que su condición física podía ser más determinante en la altura de La Paz. Casualidad o no, Fideo, a sus 35 años, jugó los 90 minutos frente a Bolivia y no sólo estuvo a la altura, sino que fue clave en dos de los tres goles albicelestes. Un Di María auténtico y en plenitud.