Ovación

De Villa Dora a Real Madrid

El santiagueño Gabriel Deck firmó ayer un contrato por tres temporadas con el equipo merengue.

Viernes 20 de Julio de 2018

Gabriel Deck jugará en Real Madrid, pero el preferiría hacerlo en una cancha de Villa Dora, un pueblo minúsculo ubicado sobre la ruta 34, en Santiago del Estero. El mismo lo ha repetido en muchas entrevistas. "Si me dan a elegir, quiero estar en Villa Dora, cerca de mi familia", dijo más de una vez. No lo hizo en cualquier ocasión. Alguna vez lo hizo cuando le preguntaron sobre los rumores de su traspaso a una franquicia de la poderosa NBA. Alguna otra, cuando quisieron conocer su opinión sobre el interés del club madrileño. Como en otras notas, Deck insistía: "Me gustaría jugar en una canchita al lado de mi casa".
   Deck es basquetbolista. Juega en San Lorenzo y desde hace tiempo todo el mundo del básquet nacional lo asume como la nueva joya de ese deporte en el país. Tal vez su pase a Real Madrid —firmó por tres temporadas, después que los merengues ejecutaran su cláusula de 300.000 euros— lo confirme, aunque eso sólo lo dirá el tiempo.
   Antes que ser jugador de básquet, Deck quería ser futbolista. Había nacido en Colonia Dora, casi 170 kilómetros al sur de la capital de su provincia, hace 23 años. Viene de una familia humilde donde ni siquiera había un buen televisor para verlo jugar cuando él ya era parte de la Liga Nacional de Básquet. Tiene un hermano que se llama Joaquín, que también juega al básquet y al que él extraña mucho. "Ojalá algún día podamos jugar juntos como cuando éramos chicos", confesó alguna vez.
   Empezó en el básquet de chico y enseguida mostró sus condiciones. Competía a nivel local, pero en Santiago del Estero no demoraron en echarlo el ojo y pronto empezó a formar parte de las selecciones menores de la provincia. Cuando el tiempo pasó y un equipo de la capital, Quimsa, consiguió una franquicia en la Liga, Deck pronto se ganó un lugar entre los mejores del equipo.
De Quimsa a San Lorenzo
En Buenos Aires no tardaron en advertir su talento y sus condiciones. Por eso no sorprendió que pasara a San Lorenzo cuando Marcelo Tinelli compró la franquicia con la intención de poner al club de Boedo en la elite del básquet nacional. Lo consiguió: fue tres veces campeón en tres años y entre las claves de esos títulos estaba Deck, el joven santiagueño al que —como no— le gusta dormir la siesta y anhela estar más cerca de su familia.
   Sus actuaciones desequilibrantes enseguida trascendieron a la Liga. Comenzó a hablarse del interés de Real Madrid y también de la posibilidad de que entrara en el draft de la NBA. Hasta ayer todas eran posibilidades. Ahora ya es jugador del club de la capital española.
   Su talento dentro de la cancha contrasta con su perfil fuera de ella. Humilde y fanático de jugadores como Emanuel Ginóbili y Luis Scola, el alero no duda en confesar que cuando compartió con ellos como integrante de la selección nacional le costaba mucho hablarles. "Yo quería pedirles fotos", admite y hasta cuenta que al principio le costaba arrimarse a ellos. No sólo tenía que hacerlo: también iba a jugar con ambos.
   Orgulloso de su origen, de la familia y de su amada Villa Dora, nunca se volvió loco por emigrar al extranjero. En algún momento jugó con San Lorenzo un partido amistoso contra Toronto Raptors en la ciudad canadiense, pero cuando le preguntaban siempre admitió que le gusta más el básquet europeo. "Obviamente que la NBA es un sueño, pero la Euroliga es la más competitiva del mundo", explicó en otra entrevista.
   Apegado a su familia y sus amigos, a su terruño, a su historia personal, Deck no olvida su pasado humilde pero lo agradece. Dice que aprendió de eso. Recuerda, además, los primeros tiempos en los que se fue a vivir a Buenos Aires. "Mamá lloraba todo el tiempo. Ella y papá me llamaba todos los días. Y también a mi hermano".
   Deck ganó la Liga Nacional con Quimsa en la temporada 2014-2015, y con San Lorenzo las de 2016-2017 y 2017-2018. Jugó en la selección nacional en todas las categorías formativas. Con Quimsa ganó también la Liga Sudamericana y con San Lorenzo la Liga de las Américas. Es habitual que lo elijan como jugador MVP y este año integró el quinteto ideal de la Liga Nacional. Tiene 23 años.
   Ahora que es jugador del equipo de básquet del poderoso Real Madrid, Deck no olvida que su deseo era otro, muy distinto: él quería ser futbolista. Tenía 12 o 13 años y su sueño no era jugar en Boca, River, Barcelona o el mismo Real Madrid. "Yo quería jugar en Central Córdoba", admite cada vez que puede. Central Córdoba es uno de los equipos de Santiago del Estero y este año volvió del Federal A a la B Nacional. Deck es hincha del Ferro, como le dicen en la provincia a ese club. Y soñaba con ser el goleador.

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