Central

De grandes aliados con los penales a enemigos

Central edificó el esperado título de la Copa Argentina 2018 casi siempre por los penales, pero este año la taba se dio vuelta y terminó frustrado

Viernes 03 de Mayo de 2019

Si la definición a través de los penales muchas veces no corona los méritos de un encuentro es porque es una instancia totalmente disociada de aquel. Es otro partido, literalmente, donde no cuentan los postulados del juego. A veces el resultado se asocia a los merecimientos del que estuvo más cerca del triunfo, como pasó anoche con Boca en el Malvinas Argentinas de Mendoza, pero lo dicho.

Central estuvo igual de cerca de su poderoso rival de alzarse con la corona y si eso hubiera pasado hoy hubieran sido todas loas al planteo defensivo de Diego Cocca. Lo cierto es que hace mucho que un equipo auriazul, ya sea con Edgardo Bauza, Paulo Ferrari o el actual técnico, no juega bien, no da un salto de calidad. La diferencia es que el Patón tuvo la estrella que no tuvieron quienes lo sucedieron, el Loncho y quien fuera campeón con Racing.

No hay vuelta que darle. Por eso se quedó tempranamente afuera de la Copa Argentina 2019. Por eso la frustración de anoche, más dolorosa, porque había un nuevo título en juego, que se esfumó estando tan cerca de las manos.

Los que fueron grandes aliados del equipo de Bauza ahora se transformaron en enemigos. El Patón ganó nada menos que cuatro partidos por penales, de los seis que lo llevaron a la gloria en la Copa Argentina del año pasado, que además le dieron el pasaje a la Copa Libertadores (y la chance de la Sudamericana, ambas abortadas) y a esta superfinal con Boca que rápidamente será pasado a archivar. Ahí Jeremías Ledesma se transformó en gran figura siempre, pero este año no pudo repetir, al punto que no detuvo ningún disparo desde los doce pasos.

La última imagen en el remate de Izquierdoz, cuando se quedó parado y no atinó siquiera a jugarse a un lado, mostró su impotencia ya que Boca le convirtió todos. Encima, el que más cerca estuvo de sacar fue el quinto de Julio Buffarini, que hubiera significado la victoria ya que Central empezó pateando.

En realidad, así como fue un cerrado 0-0 con preeminencia de Boca en el juego, los jugadores canallas y xeneizes estuvieron en general finos para la definición. Muchos más los del campeón, ya que antes de que Andrada le sacara el sexto penal a Rinaudo estuvo a punto de detener el tercero de Parot, pero fue tan fuerte que le dobló la mano.

Así son este tipo de definiciones. Difícil que se resuelvan con mucho entrenamiento. Si hasta el Patón había confesado antes de alzar la Copa Argentina que no habían practicado penales. Central apostó a ellos para repetir pero no tuvo el mismo aura.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});