Ovación

Con papá en lo más alto

Rodrigo Lechner juega en primera, lugar donde su padre Gustavo llegó como árbitro nacional.    

Jueves 16 de Julio de 2015

Los Lechner llegaron a lo más alto del fútbol nacional. Como sucedió hace 25 años con Gustavo como árbitro, ahora su hijo Rodrigo cumplió el sueño de jugar en el círculo superior y se transformó en jugador profesional vistiendo la casaca de Crucero del Norte de Misiones en la actual temporada, con un debut triunfal ante Defensa y Justicia por 3 a 1.
Gustavo comenzó su carrera en 1990 y fue uno de los árbitros rosarinos, junto a Sergio Pezzota, Claudio Martín y Saúl Laverni, que llegó al fútbol nacional, donde siempre actuó como colaborador.
Los Lechner escribieron esta historia única en Rosario. Claro que la Asociación Rosarina fue el trampolín para llegar a las máximas competencias. Transitaron por los torneos del baby, inferiores y primera división local. Para conocer los detalles, los deportistas expresaron sus sensaciones en diálogo con Ovación.
La historia de estos dos protagonistas jamás se dio en los torneos de AFA y los Lechner son parte del fútbol grande de la Argentina.
 “Soy un agradecido al fútbol y a la vida. Comencé a dirigir cuando nació Rodrigo, y a los 25 años de carrera me doy el gusto de ver debutar a mi hijo en la máxima categoría. Es un sueño y lo puedo disfrutar con todos los seres queridos”, sostuvo el árbitro Gustavo.
A su turno, Rodrigo, el futbolista de primera división, señaló: “Siempre soñé con llegar a primera y hoy soy el tipo más feliz. Ser parte de un plantel profesional, es lo máximo que ahnela todo deportista. Con sacrificio y humildad se puede llegar muy lejos. Luché para llegar a primera y nadie me regaló nada. Jamás bajé los brazos y los resultados están a la vista”, confió Rodrigo, orgulloso también de la carrera de su papá.
Las anécdotas sobre las exigencias que tuvieron pasar en sus respectivas carreras condimentan la charla. “Todavía recuerdo el día que vi el aviso clasificado que salió en el diario La Capital sobre la apertura de la carrera para ser árbitro de la Rosarina. Me presenté y gracias a ese artículo llegué a ser un árbitro nacional. En la actual temporada estoy por llegar a la mayoría de edad (50 años ) y ya no podré dirigir. Pero estaré ligado a la asociación y cumpliré otra funciones”, dijo el papá Gustavo.
“Mi inicios futbolísticos fueron en la Agrupación Deportiva Botafogo, club de Granadero Baigorria. Ahí hice todo el baby. Luego pasé a Newell’s y jugué hasta la reserva. Cuando cumplí los 18 años y estaba para hacer contrato, el club me dejó libre. Fue un golpe duro. Pero no bajé los brazos. Después se dio la posibilidad de probar suerte en Tiro Federal y fui en el 2012. Y en las temporadas 2013/ 2014 fui parte del plantel de Central Córdoba que luchó para permanecer en la Primera C. Hoy estoy en Crucero y muy feliz”, enfatizó el hijo Rodrigo.
Así los Lechner cumplieron sus sueños de ser de primera.

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